Madrid, 27 nov (EFE).- La ministra de Sanidad, Mónica García, ha admitido este lunes que los tiempos que corren exigen a los gobernantes "alturas de miras para llegar a acuerdos" que partan del "reconocimiento del resto de actores como interlocutores válidos y pongan el bienestar social por encima de las batallas cortoplacistas de los partidos".
En su intervención en la 32 reunión de consejos nacionales de ética, la primera como ministra de Sanidad, García ha advertido de que "no se podrán afrontar retos ante el crecimiento de los problemas de salud mental cavando trincheras, sino tendiendo puentes para tomar medidas que mejoren la vida de la gente".
Y es que este asunto es una prioridad para la ministra que tiene intención de elevar la salud mental a pacto de Estado, tal y como se comprometió el presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, en su discurso de investidura.
La titular de Sanidad ha añadido que "uno de los principios de la política ha de ser, igual que la ética clínica, no hacer daño".
Y ha afirmado que en España ha habido épocas que se han adoptado políticas "a sabiendas" de que habría gente que las sufriría "en sus propias carnes".
Aquí se ha referido a la amputación de la universalidad del sistema sanitario, la implantación de copagos a medicamentos, el deterioro de servicios sanitarios y el incremento de las listas de espera.
"Todo ello -ha dicho- a sabiendas de que muchas de estas medidas supondría infligir un daño en la salud de miles de personas. Esto es inadmisible y, lo primero, es no hacer daño, también en política".EFE
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