Madrid, 23 nov (EFE).- Una nueva producción de 'Rigoletto' de Giuseppe Verdi "que se entiende" y que es probablemente "más fiel" que ninguno de las que se han visto en los últimos años a causa de cierta "mirada burguesa" llega al Teatro Real el próximo 2 de diciembre para gritar "¡basta ya!" al abuso.
Hasta el próximo 2 de enero serán en total 22 las representaciones de este montaje que es fruto de la cooperación con la ABAO Bilbao Ópera, el Teatro de la Maestraza de Sevilla y The Israeli Opera de Tel Aviv, para recuperar el espíritu original de la obra, que fue un escándalo tras su estreno en el Teatro de La Fenice en 1851, pero cuyo impacto se fue amortiguando al desligarse "la belleza" de la partitura de la "oscuridad terrorífica" de la dramaturgia.
Para componer 'Rigoletto', Verdi se basó de manera muy fiel al contenido de "El rey se entretiene" de Víctor Hugo, que cuenta con un protagonista contrahecho y perverso cuya deformidad moral y física representa la de toda una sociedad muy masculinizada, en franca oposición con el carácter del principal personaje femenino, Gilda, y su sacrificio altruísta.
Para Miguel del Arco, su director de escena, la gente hoy no comprende el contexto en el que por ejemplo se canta su más famosa aria, 'La donna è mobile', y lo malinterpreta como una oda a la gracilidad femenina, cuando no es sino otra muestra de las artes e impunidad que despliegan los poderosos personajes masculinos en pos de sus objetivos egoístas (en este caso a costa de las mujeres).
"No he hecho una lectura feminista, porque 'Rigoletto de partida es feminista antes de que existiera esa palabra", ha alegado el también dramaturgo español, quien, en su constante búsqueda de puntos de contacto con la contemporaneidad, afirma "no haber empujado nada" que no estuviese en el libreto original.
A su lado, frente a la orquesta, estará el italiano Nicola Luisotti, gran conocido del Teatro Real, quien ha tenido grandes alabanzas para el equipo de Miguel del Arco ("y nunca hablo bien de los directores de escena", ha bromeado).
"Hemos trabajado para hacer algo que por primera vez se va a entender lo que significa y es un 'basta, ya está bien'. Hoy es importante porque toda la gente de poder sigue teniendo a su lado mujeres de las que se aprovecha y debemos hacer algo con los espectáculos para demostrar que podemos cambiar el presente", ha señalado.
Tres repartos se harán cargo de las representaciones. Así, darán vida al trío protagonista los barítonos Ludovic Tézier, Étienne Dupuis y Quinn Kelsey (Rigoletto), los tenores Javier Camarasa, Xabier Anduaga y John Osborn (Duque de Mantua) y las sopranos Adela Zaharia, Julie Fuchs y Ruth Iniesta (Gilda).
"Una de las cosas que me hace feliz de esta producción es que Miguel me dijo que no quería una Gilda infantilizada, sino una mujer que sabe lo que quiere pero sin margen de movimiento por la presión de su padre, Rigoletto", ha destacado Zaharia ante su tercera incursión en este papel, pero desde una perspectiva nueva.
La soprano rumana, quien participó en 'Don Giovanni' en 2020 en el Teatro Real, ha contrapuesto la energía femenina de su personaje con la del resto del elenco masculino y, sobre todo, la importancia para la historia de su sacrificio "en una sociedad que ha olvidado lo que es hacer eso por otra persona, ser tan abnegado por un propósito superior".
"En contraposición, todo lo que canta el duque es terrible, incluso en su supuesto momento de enamoramiento por Gilda en la aria central, que es en realidad una aria a su ego, porque ha perdido algo que quería, no por lo que pueda sentir ella", ha destacado Camarena, convencido igualmente de que "la ópera no solo debe entretener sino también crear conciencia".
'Rigoletto' es junto con 'Aída' el título que más se ha representado en el Teatro Real a lo largo de su historia y eso se está notando en la buena marcha de la taquilla. Con todo, sus responsables han destacado que a día de hoy es más fácil encontrar entradas para las funciones de los días 11, 12, 13, 14, 18, 19 y 23 de diciembre. EFE
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