
El sector agroalimentario español encara 2026 con mejores cifras de actividad que en los últimos años, pero con varios frentes abiertos que amenazan con frenar su recuperación. La mejora de las condiciones productivas tras la sequía, el avance de las cosechas de algunos cultivos mediterráneos y la moderación de la inflación alimentaria han devuelto parte de la estabilidad a una actividad esencial para la economía. Sin embargo, las tensiones geopolíticas, el encarecimiento de insumos fundamentales y la creciente frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos mantienen la incertidumbre sobre la evolución de los próximos meses.
La agricultura y la ganadería han dejado atrás parte de las dificultades que marcaron 2022 y 2023, cuando la sequía y el aumento de los costes de producción golpearon las explotaciones. El crecimiento del sector agrario alcanzó el 5,6% interanual durante el primer semestre de 2026, frente al 2,6% registrado por el conjunto de la economía española.
PUBLICIDAD
Esta tendencia prolonga la recuperación de los dos ejercicios anteriores, en los que la actividad agraria avanzó un 15% en 2024 y un 11,9% en 2025. “Los datos de 2026 sugieren que el sector sigue creciendo con fuerza”, indica Pedro Álvarez, economista del departamento de Economía Española de CaixaBank Research, en un informe.
La mejora también se refleja en el mercado laboral. Las afiliaciones a la Seguridad Social en el sector primario aumentaron un 1,6% entre enero y agosto respecto al mismo periodo del año anterior, después de las pérdidas de empleo registradas entre 2022 y 2024.
PUBLICIDAD

El olivar y el viñedo destacan en una campaña desigual
Las perspectivas para 2026 son especialmente positivas para dos cultivos emblemáticos del campo español: el olivar y el viñedo. Los rendimientos del olivar se sitúan alrededor de un 40% por encima de los de 2025 y cerca de un 60% por encima de la media de los últimos cinco años. En el caso del viñedo, el incremento interanual ronda el 20%, con resultados también superiores a sus promedios históricos. “Todo ello apunta a una campaña muy positiva para dos de los principales cultivos mediterráneos”, reconoce Álvarez.
Los datos de la encuesta ESYRCE del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación dibujan, sin embargo, un panorama menos favorable para otras producciones. Los cereales de invierno, las leguminosas y, especialmente, el almendro registran descensos de rendimiento respecto al ejercicio anterior.
PUBLICIDAD
Aunque los cereales y las leguminosas se mantienen cerca de sus niveles habituales al compararlos con la media quinquenal, las diferencias entre cultivos evidencian que la recuperación no es homogénea, señala el economista de CaixaBank Research. El regadío continúa desempeñando una función estabilizadora, con rendimientos más próximos a sus valores históricos.

Más de un millón de hectáreas afectadas por fenómenos meteorológicos
A esta desigualdad se suma un desafío que condiciona cada vez más las decisiones de agricultores y ganaderos: el cambio climático. La mejora de la situación hídrica ha reducido la presión de la sequía en buena parte del territorio, pero no ha eliminado la exposición del campo a los daños meteorológicos. Según el Observatorio Nacional de Sequía, las situaciones de sequía prolongada y escasez coyuntural se concentran actualmente en la demarcación del Júcar y el alto Guadiana. Al mismo tiempo, las tormentas, el granizo, las danas y las olas de calor aumentan la incertidumbre sobre las cosechas. Además “afectan a la producción y elevan la incertidumbre sobre los rendimientos”, indica Álvarez.
PUBLICIDAD
Las cifras de Agroseguro ilustran la dimensión económica del problema. Hasta finales de julio de 2026, los episodios meteorológicos adversos habían afectado a cerca de 1,2 millones de hectáreas y generado 374 millones de euros en indemnizaciones, una de las cantidades más elevadas registradas para esas fechas.
Las pérdidas no se limitan a la destrucción directa de cultivos: las altas temperaturas también alteran los calendarios agrícolas y los procesos de desarrollo de las plantas, mientras que en la ganadería elevan los costes y reducen la disponibilidad de pastos.

Más inversión y energía y fertilizantes más caros
El sector se enfrenta así a una transformación que exige más inversión en adaptación, eficiencia en el uso del agua y protección aseguradora, recoge el informe. A las dificultades climáticas se añaden unas exigencias regulatorias y ambientales crecientes en ámbitos como la trazabilidad, el bienestar animal, la reducción de emisiones y el uso de insumos. Aunque estas medidas buscan reforzar la sostenibilidad de la producción, también pueden incrementar los costes de adaptación de las explotaciones, advierte el experto.
PUBLICIDAD
La presión económica ha vuelto a intensificarse por el lado de la energía y los fertilizantes. Los últimos datos disponibles del Ministerio de Agricultura, correspondientes a abril, reflejaban un encarecimiento interanual del 27% en la energía y del 19,5% en los fertilizantes.
Aunque las subidas todavía eran inferiores a las registradas tras el inicio de la guerra en Ucrania, la evolución de los próximos meses dependerá en gran medida de la guerra en Irán y de la situación del estrecho de Ormuz. El informe indica que una prolongación de las tensiones podría trasladarse a los costes de producción, el transporte y, finalmente, los precios de los alimentos.
PUBLICIDAD

Las exportaciones pierden fuerza y cae el superávit comercial
El comercio exterior constituye otro de los puntos débiles de la recuperación. Las exportaciones agroalimentarias españolas retrocedieron un 1,4% interanual durante el primer semestre de 2026, mientras que las importaciones aumentaron un 2,3%. El resultado fue una reducción del superávit comercial hasta los 10.331 millones de euros, un 11% menos que un año antes.
Las ventas de frutas y hortalizas, especialmente en mercados del centro y norte de Europa como Alemania, han compensado parcialmente el deterioro de otras partidas. Las exportaciones de carne, sin embargo, han perdido impulso, mientras que China y Estados Unidos han reducido su contribución al crecimiento.
PUBLICIDAD
El porcino español acusa la menor demanda china, vinculada a la recuperación de la cabaña ganadera del país asiático y a su mayor autosuficiencia, además de las restricciones comerciales asociadas a los recientes brotes de peste porcina africana en Cataluña.
A las dificultades exportadoras se suma la competencia que puede derivarse de la aplicación provisional del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur. Las producciones de vacuno, aves, azúcar y arroz figuran entre las más sensibles a un posible aumento de las importaciones.
“Aunque aún es pronto para evaluar su impacto sobre los volúmenes importados, los precios y la renta de los productores españoles, el sector expresa preocupación por las diferencias en los estándares y costes de producción, así como por la capacidad de los mecanismos de control y salvaguardia para responder con rapidez ante posibles perturbaciones del mercado”, explica Pedro Álvarez.
PUBLICIDAD

Los precios de los alimentos dan un respiro
Para los consumidores, la noticia más favorable es la moderación de la inflación alimentaria. En la segunda mitad de 2026, el aumento interanual de los precios se situó cerca del 2%, muy por debajo de las fuertes subidas registradas durante los años posteriores al shock inflacionista de 2022.
En agosto, el 60% de las partidas alimentarias registró incrementos inferiores al 2%. También se observaron descensos en productos como los aceites vegetales, el azúcar y las frutas tropicales, mientras que los cereales, las pastas y las patatas mantuvieron una evolución relativamente estable.
Esta desaceleración, sin embargo, no garantiza que los alimentos vayan a seguir abaratándose. El encarecimiento de los costes observado desde abril y el repunte de algunos alimentos sin elaborar, “aconsejan mantener la cautela ante la posibilidad de nuevas presiones alcistas en los próximos meses”, advierte el estudio.
La evolución dependerá de cuánto duren esas presiones y de la capacidad de agricultores, industrias, distribuidores y comercios para absorber parte de los incrementos sin trasladarlos íntegramente al consumidor.
Remontan los pequeños establecimientos y la comida saludable
Los hábitos de compra también están cambiando después de varios años de inflación elevada. Las ventas minoristas de alimentación crecieron un 1,5% interanual en términos reales entre enero y julio, mientras que el pequeño comercio y los supermercados de proximidad ganaron dinamismo.
En la cesta de la compra aumentó el protagonismo de productos percibidos como saludables, nutritivos y asequibles, como los huevos, y de los platos preparados, que responden a la búsqueda de comodidad. Por el contrario, retrocedió el consumo de categorías relativamente más costosas, como el pescado, las frutas y hortalizas frescas o los lácteos. Estos patrones de consumo reflejan “una combinación de adaptación al encarecimiento acumulado de los alimentos y cambios estructurales en los hábitos de los hogares”, incide Álvarez.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Desfile del 12 de octubre, en directo: última hora de la celebración de la Fiesta Nacional en Madrid
La conmemoración coincide con la precampaña electoral y en la víspera de la visita de los reyes a Ceuta y Melilla

Ruslana, cantante: “A mucha gente le da miedo posicionarse por discrepar, por si te dicen que no tienes razón. Pero, ¿dónde queda la libertad de expresión?"
La finalista de ‘OT 2023′ publica ‘Anomia’, un disco donde explora su identidad, el desamor y la rabia. “Tenía una idea muy tóxica del éxito. A los 16 le habría vendido mi alma al diablo por ser alguien”, cuenta a ‘Infobae’

Magic Jano, el futbolista que se convirtió en mago: “La primera vez que me escribió ‘America’s Got Talent’ pensé que era una broma y ni contesté”
El mago, que consiguió tres síes en el concurso estadounidense y llegó a las semifinales de la décima edición de ‘Got Talent España’, dejó el fútbol profesional tras sufrir una grave lesión de rodilla

La historia de Idelmo y Carlos, un padre y un hijo que están a punto de abrazarse por primera vez: un mensaje cambió sus vidas
Una prueba de genética los unió a pesar de la distancia y este 23 de octubre por fin se conocerán en persona

El Club de Campo más elitista de Madrid se gastará 292.000 euros para seguir cogiendo agua del río Manzanares para regar sus instalaciones: es el equivalente a 634 piscinas olímpicas
El club preferido donde Almeida juega al golf quiere mejorar la instalación de captación porque cada vez el río baja con más sedimentos y el apagón de 2025 dejó claro que había que mejorar el sistema de bombeo. Hay 200 hectáreas de zonas verdes



