La ‘zanahoria’ que la UE pone a Hungría para acabar con la era Orbán: 17.000 millones de euros en fondos europeos congelados

El primer ministro saliente ha llevado a cabo la desmantelación del estado de derecho durante 16 años, lo que llevó a las autoridades europeas a congelar este dinero, que está condicionado a 17 reformas

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El ganador de las elecciones húngaras, Péter Magyar. (Europa Press)
El ganador de las elecciones húngaras, Péter Magyar. (Europa Press)

La UE no pudo contenerse para descorchar el champán cuando, a escasos votos de acabar el escrutinio, comprobó que la salida del ogro de la UE era inevitable. “Hungría es más Europa”, celebró la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

La dirigente germana era plenamente consciente de que se había despojado de un gobernante aliado del máximo rival de la UE y que, durante los últimos años, bloqueó sistemáticamente decisiones trascendentales del bloque: concretamente, 21 de los 48 vetos. En lo que respecta a la guerra de Ucrania, Budapest ha bloqueado todas las resoluciones conjuntas y trató de sabotear la renovación de las sanciones a Moscú por su invasión y el préstamo de 90.000 millones de euros para ayudar Kiev.

Pero el éxtasis de las elecciones no debería nublar la vista de Bruselas ni de los húngaros. Porque el legado que ha dejado Orbán es un sistema corrupto que durante más de una década ha beneficiado al entorno directo y familiar del propio primer ministro ultranacionalista. Y que fue diseñado, precisamente, para que los tentáculos de su partido, el Fidesz, se perpetúen en las instituciones públicas.

En los medios, la organización Reporteros sin Fronteras denunció que el exmandatario húngaro ha comprado los medios de comunicación a través de una red de “oligarcas” vinculados al gobierno para construir “un verdadero imperio mediático sometido a las órdenes de su partido”. El partido de Orbán controla aproximadamente el 80% de los recursos del mercado mediático húngaro. Incluso el propio sistema electoral que este domingo acabó con su gobierno estaba diseñado para perpetuarle en el poder.

La zanahoria para conseguir todos los “superhitos”

No está claro cuál es el plan de Magyar, un candidato que, no hay que olvidar, viene del orbanismo. Pero la UE ya le pone la zanahoria para comenzar a hacer cambios: 17 millones de euros en fondos europeos que Bruselas creó en la pandemia del covid y que congeló a Budapest por su deriva antidemocrática.

El asesor político de Viktor Orbán, Balász Orbán, analiza la estrategia en el Parlamento Europeo.

Las primeras promesas de la campaña de Magyar ya fueron encaminadas a lograr los objetivos que condicionan el desbloqueo de esos fondos. La UE los llama “superhitos” y tienen que ver con la libertad de contratación pública, la independencia judicial y la libertad académica, entre otros. El informe de 2025 elaborado por organizaciones de la sociedad civil húngara indicó que una de las condiciones sigue pendiente, mientras que nueve todavía se consideran cumplidas parcialmente.

La Comisión Europea ha insistido en que no liberará ningún fondo hasta que Hungría cumpla con estas reformas. En una comparecencia este lunes, Magyar afirmó que “restaurará el estado de derecho y los controles y equilibrios” y sugirió limitar los mandatos a dos consecutivos, como ya hacen países como EEUU.

Pero el tiempo corre en su contra. Porque si quiere desbloquear el primer fondo, de 10.000 millones de euros asignados a Hungría en el marco de los Next Generation, deberá implementar esos cambios antes del 31 de agosto, que es cuando caducan. Hungría tiene un poco más de margen, hasta después de 2028, para solicitar los 7.000 millones de euros congelados restantes, cuyo desembolso depende de pagos independientes de la Unión Europea dirigidos a las regiones más pobres y regulados bajo criterios distintos.