Aunque pueden preocuparte estos cuatro comportamientos de tu hijo, pueden ser señales positivas: un psicólogo explica los motivos

El psicólogo Alfonso Navarro llama a la calma de los padres ante estas actitudes de los adolescentes

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Una madre discute con su hijo adolescente, que le da la espalda, en medio de la sala de estar de su casa.
El psicólogo Alfonso Navarro llama a la calma de los padres ante estas actitudes de los adolescentes. (Canva)

La adolescencia es una etapa compleja en la vida de toda persona. El cuerpo cambia, las relaciones se complican y poco a poco cada uno va descubriendo quién es en el mundo. Estos años tampoco son nada fáciles para los padres. Pese a su propia experiencia, los cambios que ven en sus hijos pueden pillarles por sorpresa y algunas actitudes harán que se preocupen por el bienestar de sus no tan pequeños.

El psicólogo Alfonso Navarro es bien consciente de ello. “Hay comportamientos en la adolescencia que asustan… pero que, bien leídos, indican justo lo contrario de lo que creemos", asegura en un reciente vídeo publicado en sus redes sociales (@alfonsopsicologia).

El especialista, que dedica parte de su tiempo a crear vídeos de divulgación, asegura que discutir, aislarse, diferenciarse o tomar distancia no significan que haya fallos en la crianza. “Son señales de un cerebro que está creciendo, cuestionando y construyendo identidad”, afirma.

Cuatro comportamientos que no deben preocuparte

Una madre y una hija discuten durante el desayuno.
Una madre y una hija discuten durante el desayuno. (Canva)

Entre estas conductas tan comunes están las discusiones. “Puede ser que tú pienses que te ha salido respondón, que está todo el rato enfadado y resulta que no, resulta que está aprendiendo a tener criterio propio y está aprendiendo a defender sus ideas para intentar crear su propia identidad. Así que es una buena señal", defiende el psicólogo.

Otra típica actitud adolescente es el aislamiento, si bien el especialista asegura que, en realidad, “está buscando su intimidad”. “Lo que está intentando es crear en su cuarto su cueva, su mundo, su reino, donde poder desarrollarse. Así que, aunque parece que nos está rechazando, en realidad es sano, está construyendo su intimidad”, explica.

En esta misma línea, es frecuente que el menor busque una ligera distancia con sus padres. “No es que esté intentando alejarse de vosotros, es que lo que está intentando es construir esa realidad a su manera, en su mundo, con su intimidad y con todo lo que hablábamos, de una manera donde él pueda hacerlo a solas, autorregularse y luego mostrárselo a la familia. Está intentando crecer y su cerebro está en una etapa donde lo que busca es independencia, autorregulación, creatividad... Todo eso es sano”, considera el psicólogo.

Por último, y según va creciendo, el adolescente buscará también su propia voz, diferenciándose de los gustos y actitudes de sus padres. “No es que esté todo el rato intentando otra vez llevarte la contraria y hacer las cosas mal, es que quiere encontrar una manera de hacer las cosas que sea propia. Quiere demostrar que puede buscarse la vida, puede buscar la manera de hacerlo y, por lo tanto, eso que nos molesta tanto es bastante sano”, apunta Navarro.

Navarro entiende que todas estas actitudes a veces desesperan a los padres, “pero resulta que es señal de que vamos por el buen camino”. “La adolescencia no es comodidad. Es cambio, ensayo y error, búsqueda. Y aunque a veces duela o desconcierte, muchas de esas conductas indican que el desarrollo va por buen camino”, concluye el especialista en salud mental.