Los bancos alcanzan máximos históricos en solvencia y calidad de activos, moderan su rentabilidad y reducen al mínimo la morosidad

Los indicadores muestran que el sector puede afrontar futuras tensiones financieras sin comprometer la estabilidad del mercado ni la confianza de los depositantes

Guardar
 Vista aérea del Banco de España en Madrid. REUTERS/Guillermo Martínez
Vista aérea del Banco de España en Madrid. REUTERS/Guillermo Martínez

Las entidades de crédito que operan en España cerraron 2025 con una posición de solvencia y calidad de activos histórica, según los últimos datos publicados por el Banco de España. La ratio de capital de nivel 1 ordinario (CET1) alcanzó el 13,94% a cierre del cuarto trimestre, mientras que la ratio de capital total se situó en el 18,10%, marcando los niveles más altos de la era pospandemia.

El informe destaca además una morosidad en mínimos históricos, con la ratio de préstamos dudosos (NPL) descendiendo al 2,62%, frente al 2,72% del trimestre anterior y el 2,91% registrado un año antes. Este dato refleja una mejora sostenida de la calidad de los activos de los bancos, respaldada por un coste del riesgo prácticamente estable en el 0,87%.

A pesar de la ligera moderación trimestral, la rentabilidad sobre recursos propios (ROE) se mantuvo elevada, situándose en el 14,04% a cierre del cuarto trimestre. Este nivel supone casi dos puntos porcentuales por encima del promedio desde 2022 y confirma que el negocio bancario español continúa generando beneficios sólidos, incluso después de los ajustes de mercado y regulatorios recientes.

Fuente: Banco de España
Fuente: Banco de España

Parapetarse ante crisis futuras

El Banco de España subraya que el capital total actual es casi 4 puntos porcentuales superior al de 2015, cuando la ratio se situaba en el 14,29%. Tanto las entidades significativas como las menos significativas presentan ratios de capital total en máximos históricos, consolidando la posición del sector frente a posibles crisis futuras.

Por grupos, las entidades significativas alcanzaron una ratio de capital total del 17,69%, mientras que las menos significativas escalaron hasta el 26,29%, muy por encima del promedio pospandemia. El supervisor enfatiza que todas las categorías de entidades superan sus promedios recientes, lo que refuerza la estabilidad global del sistema bancario.

Esta fortaleza de capital, combinada con bajos niveles de morosidad y un ROE elevado, convierte al sector español en uno de los más sólidos de Europa, capaz de absorber shocks externos sin comprometer su funcionamiento ni la confianza de los clientes.

Declaraciones del responsable de BBVA España, Peio Belausteguigoitia, que ha dicho que Europa necesita una banca "fuerte, sólida y financieramente rentable". En este sentido ha recordado que "entre los 20 bancos más grandes del mundo por capitalización no hay ninguno de la Unión Europea".

Calidad de activos en cifras históricas

La mejora de la calidad de los activos se refleja también en la evolución de los préstamos en vigilancia especial, cuya relación con el total de préstamos se redujo hasta el 5,86% en el cuarto trimestre de 2025, frente al 6,29% del año anterior.

Las entidades significativas bajaron al 6,31%, mientras que las menos significativas alcanzaron el 2,76%, todos los casos por debajo de los promedios desde 2022.

El informe también destaca que la ratio de préstamos dudosos de las entidades significativas se situó en el 2,77%, mientras que las menos significativas alcanzaron el 2,11%, marcando mínimos históricos en ambos segmentos. Esta tendencia muestra que los bancos han gestionado eficazmente el riesgo crediticio pese a la recuperación económica pospandemia y la volatilidad de los mercados.

La combinación de capital elevado, bajos niveles de morosidad y estabilidad en los préstamos en vigilancia especial refleja un “buen momento” para la calidad de los activos, según el Banco de España, con un coste del riesgo casi constante en comparación con trimestres anteriores.

Imagen 3TZZAR3PNREV5GFKPLAKAE2YHU

Rentabilidad sólida pese a la moderación trimestral

La rentabilidad sobre recursos propios (ROE) se situó en el 14,04%, apenas por debajo del 14,20% del trimestre anterior, pero superando los niveles prepandemia y consolidando la capacidad del sector para generar beneficios sostenibles.

Por segmentos, las entidades significativas alcanzaron un ROE del 14,57%, mientras que las menos significativas se quedaron en el 10,44%, confirmando que los bancos más grandes continúan dominando la rentabilidad del negocio bancario en España.

Comparado con el periodo 2015-2019, el ROE desde 2022 es, de media, 6 puntos porcentuales superior, lo que evidencia la recuperación del sector tras la pandemia y la consolidación de un modelo de negocio rentable y eficiente.

Fuente: Banco de España
Fuente: Banco de España

Liquidez holgada y ratios de apalancamiento estables

La posición de liquidez de los bancos se mantiene amplia, aunque con una ligera corrección en el último trimestre. La ratio de cobertura de liquidez del total de entidades descendió hasta el 171,83%, desde el 174,36% del trimestre anterior, pero sigue muy por encima del requisito regulatorio del 100%.

El desglose por grupos muestra que las entidades menos significativas presentan ratios por encima del 300%, mientras que las significativas registran un 161,82%, ampliamente suficiente frente al mínimo regulatorio, aunque algo por debajo de su media reciente.

Asimismo, la ratio crédito-depósitos se redujo hasta el 94,55%, manteniéndose estable respecto al año anterior, y la ratio de apalancamiento agregado se situó en el 5,70%, prácticamente igual que en 2024 y por encima del promedio pospandemia.

Un sector consolidado en 2025

El Banco de España concluye que, gracias a las elevadas ratios de capital, la baja morosidad, la rentabilidad sólida y la liquidez holgada, el sistema bancario español consolida una posición favorable en 2025.

Los indicadores muestran que el sector puede enfrentar futuras tensiones financieras sin comprometer la estabilidad del mercado ni la confianza de los depositantes. Esto se traduce en mayor seguridad para clientes, inversores y reguladores, y en un respaldo firme para la economía española en un contexto internacional complejo.