El Gobierno reconoce como víctima al cabo de la Guardia Civil Luis Ortega Godoy, fusilado en 1936 por mantenerse fiel a la República

Su cuerpo fue arrojado a una fosa común en el Cementerio Municipal de Minas de Riotinto (Huelva). Casi 90 años después, sus descendientes han podido recoger sus restos

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Trabajos de exhumación. (Ministerio de Memoria Democrática y Política Territorial)
Trabajos de exhumación. (Ministerio de Memoria Democrática y Política Territorial)

El cabo de la Guardia Civil Luis Ortega Godoy fue fusilado el 26 de agosto de 1936 y arrojado a una fosa común por permanecer fiel a la República tras el estallido de la Guerra Civil. Nacido en la localidad granadina de Zafarraya, fue condecorado con la Cruz de Plata al Mérito Militar y la Medalla de la Paz de Marruecos, pero de poco sirvió durante la contienda que empezó tras el fallido golpe de Estado.

En las primeras semanas, entrenó a un grupo de mineros para defender Minas de Riotinto del ataque sublevado. Por ello, se convirtió en el primer fusilado de Minas de Riotinto (Huelva) y su cuerpo fue arrojado a una fosa común en el Cementerio Municipal. Tras su asesinato, dejó viuda a Magdalena Martín Mallen y huérfanos de padre a sus siete hijos. Ella también fue represaliada, obligada a beber aceite de ricino y a exiliarse a Marruecos, con seis de sus siete hijos. El mayor de ellos, Luis, fue internado en un campo de concentración. Casi 90 años después, el Gobierno le ha rendido homenaje y ha entregado sus restos —encontrados en 2022— a sus descendientes.

El cabo Luis Ortega Godoy. (Guardia Civil/X)
El cabo Luis Ortega Godoy. (Guardia Civil/X)

Al acto de entrega de restos ha acudido la nieta de Ortega Godoy, María Itatí Palacio Ortega, junto a otros familiares; la directora general de Atención a las Víctimas, Zoraida Hijosa; la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González; y la alcaldesa de Minas de Riotinto, Rocío Díaz; junto a otras autoridades; así como el arqueólogo responsable de la exhumación, Andrés Fernández, y su equipo.

El Gobierno le reconoce como víctima

El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha presidido este jueves el acto en el que ha defendido su memoria. “El ejemplo del cabo Godoy, igual que el de los miles y miles de represaliados y represaliadas de nuestro país, es el que nos ha traído hasta esta apasionante orilla, que es la democracia”, ha señalado el ministro, que ha reivindicado el honor del militar asesinado y de todas las víctimas. Torres ha querido aplaudir también a su mujer y a “todas las Magdalenas de nuestro país herido que sacaron adelante a su prole y nunca se doblegaron”.

El ministro ha hecho referencia, además, a que el cabo Godoy fue doblemente víctima. “No sólo lo asesinaron, también quisieron asesinar la verdad sobre su muerte”. Y es que la propaganda del régimen propagó el bulo de que se había escondido en su cama y que se había puesto de lado para no enfrentarse a sus verdugos. El hallazgo del cuerpo en 2022 puso fin a este escarnio, ya que fueron encontrados botones de su uniforme, así como la huella de su tricornio en la tierra de la fosa de la que fue exhumado.

Torres ha puesto el acento en que las víctimas nunca han perdido su honor, porque ha sobrevivido en sus descendientes y, ahora, con las políticas públicas de Memoria Democrática. “Su dignidad y su honor permanecen intactos. Guardados en la nevera del tiempo, hasta que la democracia venció a la barbarie”, ha indicado. “Que la vergüenza la sientan quienes se proclaman nostálgicos de tiempos oscuros. Jamás los herederos de aquellos y aquellas que defendieron la libertad”, ha continuado.