Carlos Cenalmor, psiquiatra: “La meditación y el yoga no son suficientes para acabar con tu estrés”

El doctor explica las razones por las que ambos métodos no son suficientes para abordar cuadros clínicos complicados

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Persona meditando y de fondo un psiquiatra hablando de la meditación y el yoga
Montaje de Infobae en el que aparece el psiquiatra Carlos Cenalmor.

El yoga y la meditación son dos prácticas que han ganado mucha popularidad en los últimos años. Este auge se debe, en gran parte, al aumento de los casos de estrés y ansiedad, erigiéndose como herramientas de relajación y gestión emocional.

Sin embargo, a pesar de que algunos gurús vendan ambos como recursos milagrosos ante este tipo de episodios, lo cierto es que no son capaces de arreglar por sí solos cuadros clínicos complejos ni sustituyen la intervención de profesionales de la salud mental.

Esto es algo que matiza el psiquiatra Carlos Cenalmor en uno de los últimos vídeos que ha publicado en su cuenta de TikTok (@dr.carloscenalmor). “La meditación o el yoga no son suficientes para terminar con tu estrés o tu burnout“, comienza explicando el experto.

El papel del yoga y la meditación para el estrés

El especialista insiste en que estas prácticas, aunque útiles, actúan principalmente como moduladores del malestar, pero no abordan su origen. Según explica, muchas personas incorporan rutinas de mindfulness, yoga o desarrollo personal durante años sin experimentar cambios profundos, precisamente porque el foco se mantiene en aliviar los síntomas y no en entender qué los genera.

El primer paso, señala, pasa por identificar que existen dinámicas de estrés en el entorno laboral o personal que, aunque se hayan normalizado, resultan perjudiciales. Esta toma de conciencia permite cuestionar hábitos, exigencias y contextos que, en muchos casos, se sostienen de forma automática.

A partir de ahí, el cambio real requiere un proceso más profundo. No se trata únicamente de incorporar técnicas de relajación, sino de llevar a cabo un trabajo interno que implique revisar patrones mentales, reconectar con el propio cuerpo y aprender a interpretar sus señales. Este enfoque también pone el acento en explorar aspectos más estructurales de la personalidad.

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Cuándo acudir a un profesional de la salud mental

Saber en qué momento buscar ayuda puede marcar la diferencia para recuperarte del malestar emocional. No es necesario esperar a que la situación sea límite para consultar con un psicólogo o psiquiatra; de hecho, intervenir de forma temprana suele facilitar el proceso. Señales como dificultades persistentes para dormir, irritabilidad constante, problemas de concentración o una sensación mantenida de desbordamiento pueden indicar que es momento de dar ese paso.

Recurrir a un profesional permite, en primer lugar, obtener una evaluación rigurosa de lo que está ocurriendo. A partir de ahí, se establece un plan de intervención adaptado a las necesidades concretas de cada persona, algo que difícilmente puede lograrse mediante soluciones genéricas. Además, el espacio terapéutico ofrece un entorno seguro en el que explorar pensamientos, emociones y conductas sin juicio, favoreciendo una comprensión más profunda de uno mismo.

Otro aspecto clave es el seguimiento. Frente a enfoques aislados, la intervención profesional implica un acompañamiento continuado que ayuda a consolidar avances y ajustar estrategias cuando es necesario. Este proceso no solo busca aliviar el malestar inmediato, sino también dotar a la persona de herramientas duraderas para afrontar futuros desafíos de la forma correcta.