Cómo actuar si vives con un sonámbulo: riesgos y medidas para evitar accidentes nocturnos

El sonambulismo es una parasomnia que generalmente provoca que quien la padece se levante y camine, pero también puede hablar, sentarse y hacer movimientos repetidos, o comer, entre otras cosas

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(Imagen Ilustrativa Infobae)
(Imagen Ilustrativa Infobae)

El sonambulismo es un trastorno del sueño que provoca que la persona que lo padece se levante y camine mientras está dormida; y el que se manifieste mediante un comportamiento no deseado o involuntario durante el sueño lo convierte en una parasomnia.

Es más común en niños - la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño sostiene que afecta a cerca del 20%, muchos de ellos entre los ocho y los doce años -, y de hecho se considera una parte relativamente normal del desarrollo infantil. En adultos, de acuerdo con Cleveland Clinic, es poco frecuente, dándose en alrededor del 1% al 1.5% de los adultos. No se conoce la causa médica exacta que provoca este trastorno, pero la genética tiene algo que ver, concretamente la mutación de un gen específico (HLA-DQB1*05) relacionado con el sistema inmunológico.

Más allá del origen material del sonambulismo, en la mayoría de los casos, según el portal especializado en terapia del sueño TerapiaCPAP, los episodios son provocados por una falta de sueño, tener un horario de sueño particularmente errático, o estar demasiado estresado. O una combinación de todo ello.

Además de caminar, un sonámbulo
Además de caminar, un sonámbulo también puede hablar, sentarse y hacer movimientos repetidos, o comer, entre otras cosas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Riesgos del sonambulismo y cómo reducirlos

Más allá de ser desconcertante para quienes conviven con quien lo padece, es potencialmente muy peligroso, principalmente por aquello de moverse y desplazarse estando inconsciente. Pueden tener los ojos abiertos, pero no están procesando información visual; y si da la sensación de que se orientan en un espacio, lo más probable es que se deba a su familiaridad con el mismo.

Por lo general, los episodios de sonambulismo se producen a la hora o dos horas de quedarse dormido, durante las etapas 3 o 4 del sueño - en sueño profundo - y pueden variar en duración, de apenas unos segundos a varios minutos. Lo más común es que el sonámbulo se levante y camine, pero además de estos paseos, también puede hablar, sentarse y hacer movimientos repetidos, comer - no necesariamente alimentos, lo cual puede suponer un riesgo de intoxicación -, o cosas con menos sentido y más desconcertantes para cualquiera que las presencie, como ponerse a gritar u orinar en un armario. También pueden ponerse en situaciones de riesgo como salir de casa, precipitarse por una ventana o, por poder (aunque sea raro), pueden subirse al coche y empezar a conducir.

Hay formas de ayudar a un sonámbulo y hacer más difícil que se ponga en situaciones de riesgo. Cerrar ventanas y puertas con llave, por ejemplo, para dificultar su salida al exterior. Esconder las llaves del coche, si se cree que podría subirse y conducir. Mantener los objetos peligrosos fuera de su alcance; y retirar del posible camino del sonámbulo cualquier objeto que pueda hacerle tropezar.

Si a pesar de todo esto uno se queda más tranquilo estando presente durante los episodios de sonambulismo - lo suyo es no despertar al sonámbulo, ya que esto puede desorientar y asustarlo y provocar peligrosos capítulos de pánico -, puede colocarse una campana en la puerta de su dormitorio para que suene al abrirla y así saber que está dándose un paseo y actuar en consecuencia.