Turquía desarrolla el nuevo dron ‘Kamikaze K2′, capaz de volar contra interferencias de “guerra electrónica” y con visión nocturna

La empresa Baykar prevé desarrollar versiones reutilizables y capaces de regresar a la base tras lanzar su carga

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Dron ‘Kamikaze K2’ (Baykar)
Dron ‘Kamikaze K2’ (Baykar)

El dron ‘Kamikaze K2’, desarrollado por la empresa turca Baykar, ha completado una serie de pruebas que ponen a prueba sus capacidades de autonomía, inteligencia artificial y vuelo en formación. La compañía presentó el UAV en el Centro de Entrenamiento y Pruebas de Vuelo de Keşan, donde cinco unidades volaron en formación sobre el Golfo de Saros durante dos jornadas.

Según explica la empresa, la prueba demostró una gestión autónoma del enjambre basada en algoritmos avanzados de IA, sensores y software propio. Durante los ensayos, cada aeronave evaluó su posición respecto a las demás y mantuvo el orden de la formación sin fallos. Baykar ha diseñado el dron bajo un enfoque de bajo coste y alta eficiencia, priorizando la producción masiva para neutralizar objetivos críticos sin recurrir a municiones costosas. La empresa prevé desarrollar versiones reutilizables, capaces de regresar a la base tras lanzar su carga.

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Operación en entornos de guerra electrónica

El dron Kamikaze K2 ha sido diseñado para mantener sus capacidades de navegación y ataque en escenarios donde la guerra electrónica compromete los sistemas de posicionamiento tradicionales. Su arquitectura permite operar en condiciones en las que los sistemas globales de navegación por satélite (GNSS) se encuentran bloqueados o sometidos a interferencias severas.

Para superar estas limitaciones, el K2 emplea un sistema de escaneo visual mediante una cámara de cardán situada en el fuselaje, lo que le permite identificar y comparar características del terreno en tiempo real. Esta tecnología, combinada con algoritmos avanzados de inteligencia artificial, posibilita que el dron estime su posición de manera autónoma y mantenga el rumbo hacia su objetivo, sin depender de señales externas.

De este modo, el Kamikaze K2 puede ejecutar misiones de precisión, incluso en entornos totalmente privados de referencias satelitales, lo que lo convierte en un potencial dron muy relevante a nivel mundial, pues la guerra electrónica juega un papel clave en los conflictos regionales y de alto nivel tecnológico.

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Visión nocturna, precisión y autonomía avanzada

El Kamikaze K2 incorpora una cámara gimbal EO/IR y un sistema de visión nocturna en la parte inferior del fuselaje, lo que amplía significativamente su operatividad en condiciones de baja visibilidad y ambientes adversos. Esta tecnología permite realizar tareas de reconocimiento, vigilancia y fijación visual de objetivos, asegurando una localización precisa y ataques de alta exactitud, incluso durante la noche o en escenarios de escasa iluminación.

Además, la plataforma cuenta con capacidad de ataque basado en coordenadas y un enlace de datos que abarca tanto línea de visión (LOS) como más allá de la línea de visión (BLOS), lo que incrementa la flexibilidad operativa y el control en tiempo real. El K2 puede volar en formación con otros drones, coordinando maniobras por enjambre con inteligencia artificial, y adaptarse a múltiples escenarios tácticos.

Su autonomía superior, alcance ampliado y velocidad, junto con la posibilidad de transportar una ojiva de 200 kg, consolidan al Kamikaze K2 como una herramienta estratégica para operaciones complejas, misiones de largo alcance y despliegues en situaciones críticas. Turquía confía en convertirlo en un producto muy competitivo.