Aparece en Cantabria un ejemplar de la tortuga más grande del mundo: la especie está catalogada como “vulnerable”

La tortuga laúd puede medir dos metros y pesar más de 600 kilos en algunos casos

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Cadáver de un ejemplar de
Cadáver de un ejemplar de tortuga laúd encontrado en la costa de Cantabria. (REVERCA)

Este martes, se ha hallado en la costa de Cantabria el cadáver a la deriva de una gran ejemplar de la tortuga laúd (Dermochelys coriacea), la especie de tortuga marina más grande del mundo. Tal y como ha señalado la Red de Varamientos y Rescate de Fauna Marina de Cantabria (REVARCA) a través de sus redes sociales, el equipo de veterinarias ya ha llevado a cabo la toma de muestras y biometría para conocer un poco más sobre este ejemplar.

La tortuga laúd es una especie solitaria que puede alcanzar los 100 años de vida. Además, es de grandes dimensiones: puede medir dos metros y pesar más de 600 kilogramos. Una de las mayores particularidades de este animal es su caparazón, que no es sólido ni consistente como el del resto de tortugas marinas.

Veterinarias junto al cadáver de
Veterinarias junto al cadáver de la tortuga laúd encontrado en Cantabria. (REVERCA)

En el caso de la tortuga laúd, el caparazón es mucho más blando, con una especie de piel flexible con surcos. Es por ello por lo que, según destacan desde REVARCA, los ingleses la llaman “la tortuga espalda de cuero” (Leatherback turtle).

La causa del fallecimiento de este ejemplar por el momento se desconoce. Sin embargo, según ha asegurado Diego de Vallejo, responsable de comunicación de REVARCA, a RTVE, se cree que podría deberse a que se haya alimentado de un plástico —al confundirlo con una medusa, que forma parte de su dieta habitual— o a un golpe de un barco.

Ejemplar de tortuga laúd. (Nathan
Ejemplar de tortuga laúd. (Nathan Pettigrew/iNaturalist CC BY-NC 4.0)

¿Es habitual encontrar a la tortuga laúd en España?

La tortuga laúd suele habitar en océanos abiertos, como el Atlántico, el Pacífico y el Índico; generalmente no se encuentra cerca de la costa. Sin embargo, esto ha impedido que haya sido avistada en algunas ocasiones en todo el litoral español.

Pese a ello, su presencia es muy ocasional y la mayoría de registros en nuestro país son de animales varados o capturados accidentalmente en redes de pesca. Algunos ejemplares, sin embargo, sí son hallados vivos: el año pasado, por ejemplo, se encontraron tortugas laúdes en Guardamar del Segura (Alicante) y en el suroeste de Tenerife.

Cría de tortuga laúd. (Chris
Cría de tortuga laúd. (Chris Quirin/iNaturalist CC BY 4.0)

Amenazas que enfrenta la tortuga laúd

La tortuga laúd está catalogada en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como especie “vulnerable”. Entre las amenazas que enfrenta esta especie y que señala el organismo se encuentra principalmente la captura incidental.

Además, esta especie de tortuga marina también es víctima de la pesca no accidental por el consumo humano de su carne y huevos. La UICN menciona también el desarrollo costero, que ha afectado al hábitat de estas tortugas por la construcción, el dragado o la modificación de las playas.

Otras de las amenazas que también enfrentan algunas subpoblaciones de esta especie son la contaminación marina y los desechos. Estos pueden provocar ingestión de productos como plásticos, enredos o incluso desorientación causa por luces artificiales, un problema al que en ocasiones no se atiende tanto, pero que provoca serios desequilibrios en multitud de especies.

Safari Madrid y SEPRON han rescatado a un ejemplar de tortuga mordedora en un lago de un parque de Mentrida, en Toledo. El animal fue avistado por un grupo de adolescentes que avisó a las entitades.

Algunas subpoblaciones también se ven impactadas por patógenos, como el virus del fibropapiloma, y el cambio climático. Así, tanto en la actualidad como en el futuro, estas tortugas marinas se enfrentan al aumento de la temperatura de la arena en las playas de anidación, lo que afecta a la proporción de sexos de las crías; el aumento del nivel del mar, o la frecuencia e intensidad de las tormentas que afectan a los hábitats de anidación.