Madrid, primera comunidad en apoyar el estatuto médico, enfada al resto de sanitarios: “No alimente más el enfrentamiento”

La Consejería de Sanidad exigió el pasado jueves la retirada del Estatuto Marco, negociado con los sindicatos mayoritarios de la sanidad pública

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La consejera de Sanidad madrileña,
La consejera de Sanidad madrileña, Fátima Matute, durante su encuentro con la CESM. (Comunidad de Madrid)

Las recientes declaraciones de Fátima Matute, consejera de Sanidad en la Comunidad de Madrid, no han sentado bien en algunos colectivos del servicio de salud madrileño (SERMAS). El pasado jueves 12 de marzo, la responsable autonómica se reunió con la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), uno de los sindicatos que ha convocado la huelga indefinida de facultativos. Tras el encuentro, Matute aprovechó para posicionarse a favor de algunas de las reclamaciones del colectivo, entre ellas, la retirada del Estatuto Marco.

La norma, que regula las condiciones laborales de los sanitarios en España, lleva más de dos décadas sin reformarse y el pasado 26 de enero, el Ministerio de Sanidad anunció un acuerdo con los sindicatos para empezar a actualizar este texto. El borrador propuesto, sin embargo, no ha convencido a las organizaciones exclusivamente médicas, que han convocado paros durante una semana al mes hasta el próximo junio.

En este contexto, Matute pidió el pasado jueves a la ministra de Sanidad “que retire este Estatuto Marco de las profesiones que ha sumido a la Sanidad en la peor de las crisis en años, y que trabaje para elaborar una Memoria que acredite la viabilidad técnica, jurídica y económica adecuada”. La consejera, además, defendió la creación de un nuevo “proceso de negociación real”, con un “espacio propio” para los médicos. Es una de las principales reclamaciones de los facultativos, que exigen un estatuto exclusivo que regule las condiciones particulares de su profesión.

Las declaraciones de Matute, sin embargo, han provocado el rechazo de otros colectivos, que ven en su respaldo a los médicos una negativa a las mejoras conseguidas en el nuevo acuerdo.

“Es fracturar la sanidad pública”

Decenas de médicos y personal
Decenas de médicos y personal sanitario durante una concentración, frente al Hospital Gregorio Marañón, en la primera jornada de huelga general del sector médico a 16 de febrero de 2026, en Madrid (España). (Gabriel Luengas / Europa Press)

El sindicato de enfermería Satse ha sido de los primeros en rechazar el posicionamiento de la Consejería de Sanidad. La organización considera que crear un nuevo marco de negociación solo para los médicos “es fracturar la sanidad pública, dividiendo a sus profesionales y abriendo el camino a la privatización”. Los portavoces han compartido su “estupefacción” por el comunicado compartido por la Comunidad de Madrid, que se salta “los resultados electorales y todas las mesas de negociación establecidas”, critican en una nota de prensa.

“Matute pide abiertamente que se retire un estatuto, negociado por aquellos que han conseguido la representatividad democráticamente en elecciones sindicales. Alega que se ha enfrentado a todas las categorías profesionales, cuando solo una se siente perjudicada por este Estatuto”, expresan desde Satse. “No alimente más el enfrentamiento sanitario y siéntese a negociar con todos, no únicamente con alguno”, han concluido.

El sindicato Comisiones Obreras (CCOO) también se ha posicionado en contra de las palabras de Matute. “Supone un giro inesperado cuando además su propio partido rechazó una PNL en el Senado y otra en la Asamblea de Madrid sobre la creación de un foro de negociación específico y un estatuto propio para el personal médico”, señalan en un comunicado.

La organización recuerda que el borrador del Estatuto Marco introduce mejoras como “la recuperación de la jornada de 35 horas, la posibilidad de jubilación anticipada y parcial, la aplicación de la nueva clasificación profesional, el reconocimiento como tiempo de trabajo efectivo del día previo y posterior a las guardias, medidas reales de conciliación laboral y familiar, la mejora de las condiciones laborales y salariales del personal residente y la implantación de un sistema de traslados abierto y permanente”. Tanto Satse como CCOO han amenazado con llevar a cabo acciones y medidas “oportunas” si no se rectifica este posicionamiento, sin descartar la huelga.