Por qué aparece la ansiedad durante la resaca: el fenómeno de la “hangxiety” tras beber alcohol

Una jornada marcada por nerviosismo, arrepentimiento, niebla mental, irritabilidad y fatiga, junto a los síntomas físicos habituales

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Un hombre con resaca. (Imagen
Un hombre con resaca. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tras una noche en la que se ha bebido más de la cuenta, el verdadero problema suele aparecer al día siguiente con los efectos de la resaca. Mientras que algunas personas solo experimentan molestias físicas como dolor de cabeza, náuseas, sed o sensibilidad a la luz y el sonido, otras también enfrentan síntomas emocionales. Entre estos se encuentra la “hangxiety”, término que combina las palabras en inglés hangover (resaca) y anxiety (ansiedad).

La hangxiety se caracteriza por una sensación de temor, nerviosismo y arrepentimiento al despertar tras haber bebido. Aunque en el momento el alcohol puede generar una sensación de relajación, desinhibición o euforia, al día siguiente pueden aparecer no solo los síntomas físicos clásicos, sino también efectos emocionales como niebla mental, ansiedad, irritabilidad y sentimientos de vergüenza o culpa.

El alcohol es un depresor del sistema nervioso central, lo que significa que reduce la actividad del cerebro y la médula espinal, aunque esto no implique necesariamente un estado inmediato de depresión. Según ha explicado a The New York Times Sally Adams, profesora de psicología de la Universidad de Birmingham, el consumo excesivo de alcohol está relacionado con la aparición de trastornos depresivos, pero el efecto depresor se refiere a su capacidad para ralentizar funciones esenciales como el procesamiento sensorial, el control motor, el pensamiento, el razonamiento y la regulación emocional.

Un joven con resaca. (iStock)
Un joven con resaca. (iStock)

Al llegar al cerebro, el alcohol altera el equilibrio de neurotransmisores, las moléculas responsables de la comunicación entre las células nerviosas. Durante el consumo, estimula la liberación de dopamina, lo que genera sensaciones de euforia y bienestar. Al mismo tiempo, fortalece la acción del neurotransmisor GABA, que causa relajación y sueño, y reduce los efectos del glutamato, lo que puede afectar la memoria y el movimiento.

“El alcohol es una droga bastante compleja. Hace todas esas cosas simultáneamente, y por eso tiene tantos efectos distintos”, explica Stephen Holt, médico de atención primaria y director de la Clínica de Recuperación de Adicciones de la Facultad de Medicina de Yale, en declaraciones a The New York Times.

Mientras el cuerpo metaboliza el alcohol, el cerebro intenta recuperar su equilibrio inicial. Según la profesora Adams, este proceso puede provocar malestar al día siguiente. Además, en 2021, Adams y su equipo observaron que los voluntarios con resaca tenían más dificultades para regular sus emociones en comparación con quienes no habían bebido: “Todo parecía un poco más negativo cuando tenían resaca”.

¿Cómo afrontar la ‘hangxiety’?

“Cuando no estamos lidiando con náuseas o un dolor de cabeza, podemos abordar mejor nuestra salud emocional”, señala el doctor Craig Allen, vicepresidente de servicios de adicciones y director médico de Rushford, en una entrevista para Hartford HealthCare. La hangxiety puede volverse abrumadora, especialmente cuando se suma a los síntomas físicos de la resaca. Por eso, atender primero las molestias corporales facilita el manejo de las emociones y contribuye al bienestar general.

Un hombre sentado en el
Un hombre sentado en el sofá con dolor de cabeza. (iStock)

Entre las recomendaciones para aliviar los síntomas físicos se encuentran hidratarse con bebidas deportivas que aporten electrolitos, consumir comidas ligeras y nutritivas, como frutas, plátanos, proteínas como salmón o pollo, y alimentos ricos en vitamina B, zinc y potasio. Además de descansar lo suficiente y recurrir a medicamentos para aliviar dolores de cabeza o musculares.

Después de aliviar los síntomas físicos, existen medidas adicionales para reducir la hangxiety, como realizar ejercicios suaves o yoga, practicar meditación o técnicas de relajación y dedicar tiempo a actividades de autocuidado, como un baño prolongado. No obstante, la forma más eficaz de evitar la hangxiety es la prevención.