Investigadores españoles localizan biomarcadores capaces de predecir el éxito de los tratamientos en pacientes con cáncer de pulmón

Estas células encargadas de producir anticuerpos son clave en la respuesta inmunitaria contra el cáncer

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Un doctor mira TAC de
Un doctor mira TAC de pulmón. (iStock)

Un equipo de investigadores españoles ha logrado localizar un grupo de células que permiten predecir la efectividad de la quimioinmunoterapia en pacientes con cáncer de pulmón no microcítico. El estudio, liderado por el Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP) ha demostrado que los linfocitos B desempeñan un papel clave en la respuesta al tratamiento contra el cáncer. El hallazgo, publicado en la revista Clinical Cancer Research abre un camino para entender por qué las terapias funcionan mejor o peor en los pacientes.

El cáncer de pulmón es el tipo que más muertes causa en el mundo. En España, el año pasado se registraron más de 23.000 muertes por esta enfermedad y se espera que en 2026 se diagnostiquen 34.908 nuevos casos, con una supervivencia del 16,3% en hombres y del 23,5% en mujeres. El cáncer de pulmón no microcítico representa alrededor del 85% del total de casos y es menos letal que otros tipos, como el cáncer de pulmón de células pequeñas.

Los tumores son tratables, pero su detección tardía provoca que las terapias sean menos efectivas. “Comprender por qué algunos pacientes responden mejor a la quimio-inmunoterapia resulta fundamental para avanzar hacia tratamientos más precisos, personalizados y eficaces que permitan mejorar la calidad y expectativas de vida de este tumor de alto impacto”, ha valorado Mariano Provencio, presidente del GECP, en un comunicado.

Con este objetivo, los investigadores analizaron muestras de tumor y de sangre de 123 pacientes tomadas antes y después del tratamiento y su cirugía. El estudio ha descubierto que los linfocitos B, células encargadas de producir anticuerpos, tienen un papel clave en la lucha contra el cáncer.

La contaminación del aire promueve el cáncer de pulmón en no fumadores.

“Tradicionalmente, se pensaba que bastaba con que las células del sistema inmunológico estuvieran presentes en el tumor, pero nuestros datos muestran que la eficacia de la inmunoterapia depende también de una respuesta inmune bien organizada y funcional”, ha explicado Alberto Cruz, coinvestigador principal del estudio y especialista en Oncología Médica del Instituto de Investigación Sanitaria Puerta de Hierro.

La eficacia de los anticuerpos contra el cáncer

Un profesional de la salud
Un profesional de la salud realiza la extracción de sangre a un paciente (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los investigadores detectaron que la quimioinmunoterapia potenciaba la creación de estructuras linfoides terciarias (TLS), pequeños “centros inmunitarios” que se crean dentro del tumor. Cuanto más maduras y activas eran estas estructuras, mejor era la respuesta del paciente ante el tratamiento, hasta lograr la desaparición total del tumor.

La misma tendencia se detectaba en las muestras de sangre: los pacientes con linfocitos B más maduros y activos respondían mejor al tratamiento. Este descubrimiento abre la puerta al desarrollo de biomarcadores sanguíneos que puedan predecir la eficacia de las terapias contra el cáncer, superando los indicadores utilizados en la actualidad.

“Evaluar la actividad de los linfocitos B y de las estructuras linfoides terciarias podría convertirse en una herramienta clave, no solo para anticipar cómo responderá cada paciente, sino también para optimizar su selección y evitar tratamientos innecesarios”, ha señalado Belén Sierra, investigadora posdoctoral en el Hospital Puerta de Hierro. Evaluar la actividad de los linfocitos B podría, además, abrir la puerta a nuevas terapias que potencien los centros inmunitarios para luchar contra el tumor.