Sebastián La Rosa, médico experto en longevidad: “El tiempo de ocio nunca sobra, debe ser intencional y sin usar el móvil”

El especialista destaca la importancia de planificar el tiempo libre y evitar el ocio pasivo digital, fomentando actividades intencionadas para mejorar la calidad del descanso y reducir el malestar asociado a la rutina

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Una persona usa el teléfono
Una persona usa el teléfono móvil, a 1 de febrero de 2024, en Barcelona. (David Zorrakino / Europa Press)

La gestión del tiempo libre es un gran reto en la era de las pantallas. Es la opinión del doctor Sebastián La Rosa, experto en longevidad, que divulga sobre medicina a través de sus redes sociales (@dr.larosa). El especialista considera que “el tiempo de ocio tiene que ser intencional”, una premisa que cobra sentido ante el riesgo de que el teléfono móvil se transforme “en un agujero negro”, un fenómeno que,advierte, que deriva en la aparición de rutinas de ocio pasivo. “Nadie se siente bien después de scrollear media hora por TikTok”, asegura.

La Rosa propone realizar un cambio sobre esta actitud a la que tendemos cuando tenemos tiempo libre. Recomienda retirar las aplicaciones de redes sociales de la pantalla principal del teléfono. Explica que el hecho de “tener que atravesar ese momento de búsqueda, de escribir el nombre de la aplicación para poder ingresar” actúa como una barrera mínima que permite reflexionar si realmente se desea acceder.

La propuesta de La Rosa pasa por redefinir la calidad del ocio. Si te gustan los videojuegos, dice, lo más positivo es “que disfrutes esos videojuegos sin interrupciones y sin preocupaciones”. Este criterio se aplica a otras actividades, como acompañar a los hijos, donde el objetivo debe ser que, por ejemplo, “si estás jugando a tomar el té con tu hija y sus muñecos, que no haya nada más que eso”. De igual forma, cuando se consumen contenidos audiovisuales, recomienda disfrutar “al máximo de la serie o película que estás viendo” sin tener el teléfono en la mano.

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En otra de sus publicaciones, el especialista ha apuntado que, a pesar de que hoy en día “tenemos más herramientas para estar conectados, pero estamos más aislados que nunca”, la búsqueda deliberada de interacción social no ofrece los resultados esperados. “No funciona el forzar la interacción social y mucho menos forzar la extroversión, asas no son las soluciones”, ha subrayado La Rosa.

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En su análisis, lo que verdaderamente resulta eficaz son “los eventos o situaciones donde la interacción social es una consecuencia de la actividad y no el fin per se”. Aquí el doctor introduce el concepto de baja fricción y alta sostenibilidad: “funcionan actividades con tareas donde la socialización no es explícita”. Entre los ejemplos que ha sugerido figuran los talleres de carpintería o botánica, y los clubes de lectura.

La evidencia sobre la efectividad de este tipo de actividades es clara para La Rosa, que detalla que “uno de los estudios más famosos sobre el tema muestra que un grupo de hombres en terapia funcionaban relativamente mal, pero que en un taller de mecánica u otra actividad, naturalmente llevaba esa actividad manual a que mientras los hombres hacían su actividad, hablasen de sus problemas, algo que no hacían en el grupo de terapia”. Por último, el especialista ha puesto en valor los voluntariados, “que funcionan como talleres, pero cuestan cero pesos y llevan a más socialización, porque no solamente tenés el fin de la tarea, sino que tenés el propósito agregado también por ese voluntariado que estás haciendo”.