Los beneficios de usar cáscaras de naranja en esta planta: un fertilizante casero que mejora el crecimiento

Una utilización correcta y de forma regular puede corregir el amarillo de las hojas y el tamaño reducido de las flores

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Cáscaras de naranja (Freepik)
Cáscaras de naranja (Freepik)

Las cáscaras de naranja secas y trituradas son beneficiosas para que las hortensias presenten un aspecto más saludable y sus flores luzcan más intensas. Si este elemento natural es aplicado sobre el sustrato, puede cambiar la vitalidad de estas plantas sin incrementar el gasto en productos de jardinería.

La correcta utilización de las cáscaras de naranja y la aplicación de forma regular puede corregir el amarillo de las hojas y el tamaño reducido de las flores en las hortensias. Al tratarse de plantas que prefieren suelos más ácidos, entre pH 5 y 6,5, estas cáscaras contribuyen a restablecer la acidez óptima, especialmente cuando la tierra es demasiado calcárea y el pH se eleva, dificultando la absorción de nutrientes y perjudicando la floración.

Los problemas más frecuentes de las hortensias como el tono amarillento de sus hojas y la escasa presencia floral suelen atribuirse a la falta de nutrientes derivados de un suelo excesivamente alcalino. Estas plantas, catalogadas como especies de tierra de brezo, necesitan un entorno ácido para que sus raíces absorban correctamente los minerales esenciales. Cuando el pH se incrementa por la presencia de cal, las hojas pierden color y las inflorescencias disminuyen en tamaño. Por ello, en vez de recurrir a fertilizantes comerciales, basta con utilizar desechos de cocina.

Según Crys Stewart, especialista en horticultura biológica, la cáscara de naranja constituye un recurso especialmente valioso para las plantas acidófilas. Este residuo puede aportar pequeñas cantidades de potasio, magnesio y calcio, nutrientes que potencian el crecimiento vigoroso y la formación de cabezas florales más vistosas.

Beneficios de la cáscara de naranja y cómo se debe aplicar

El proceso recomendado consiste en secar completamente las cáscaras hasta que estén quebradizas, bien dejando que se deshidraten al sol durante unos días o mediante calor suave en el horno.

De estas formas, nuestras plantas estarán más saludables

Una vez secas, las cáscaras deben triturarse con un procesador de alimentos o picarse de manera muy fina. Después se extiende una capa muy ligera alrededor de la base del arbusto y cubriéndose ligeramente con tierra o compost antes del riego. Esta acción debe repetirse aproximadamente una vez al mes durante el período de crecimiento, para evitar un exceso de fertilización.

Las cáscaras de naranja, si se utilizan bajo estas indicaciones y en una proporción adecuada, favorecen la acidez del sustrato y complementan otros aportes orgánicos como el compost de hojas, cortezas o agujas de pino. En suelos muy calcáreos no sustituyen a una labor de corrección del terreno, pero sí constituyen un suplemento valioso para mantener la salud y el colorido de hortensias y otros arbustos de tipo acidófilos.

El material orgánico resultante nutre de manera gradual el ecosistema radicular. El depósito de partículas finas sobre la superficie alimenta primeramente a los microorganismos del suelo, que liberan paulatinamente los elementos minerales al entorno inmediato de las raíces. Este suministro progresivo responde a la necesidad de regularidad y moderación en el aporte, centrando el beneficio en la vitalidad a largo plazo del arbusto.

Curiosidades de las hortensias

Las hortensias son una planta muy popular sobre todo en las épocas de mayor calor. Tienen un origen en Asia y América del norte, donde hay registradas alrededor de 70 tipos y algunos de ellos provienen de procesos de hibernación.

En el caso de España, son fáciles de encontrar en el norte del país, ya que el clima húmedo y fresco de esas zonas favorece su crecimiento. Sin embargo, en otras ciudades fuera de Galicia, Asturias, Cantabria o País Vasco son más apreciadas por no ser tan común su cultivo.

La popularidad de las hortensias no es algo tradicional, sino que se ha ido haciendo más conocida con el paso del tiempo, gracias a su forma agraciada y a convertirse en un símbolo de elegancia. Durante la primavera es común regalarla porque coincide con su floración y es ideal para decorar diferentes estancias de una casa.