Altea es una de las localidades más emblemáticas de la Costa Blanca, un municipio conocido por sus casas blancas, sus calles empedradas y sus arroces medoterráneos. Por primera vez, un restaurante ubicado en este pueblo costero ha conseguido un hueco en la Guía Michelin, acercando su cocina hasta el Olimpo gastronómico.
El afortunado ha sido el restaurante La Naya by El Xato, un proyecto ubicado en el interior del hotel Nomad y que tiene detrás a una de las familias más importantes de la alta cocina valenciana. Y es que en los fogones de este nuevo proyecto se encuentra la familia Cano, fundadora del centenario restaurante El Xato, distinguido con una Estrella Michelin y un Solete Repsol. Cristina Figueira, chef del premiado restaurante, se encarga de diseñar la oferta gastronómica de este nuevo espacio, más informal y asequible que su hermano mayor en La Nucia.
La historia de El Xato se remonta a 1915, cuando Pedro Balaguer Orts y Jerónima Cano Pérez abrieron por vez primera la bodega el ‘Ti Pere el Tardá’, en la que solo se vendía vino a granel. Más de 100 años después, el restaurante está dirigido por la cuarta generación de la familia, acompañados por Cristina Figueira a cargo de las cocinas. Defienden su estrella Michelin desde 2019, coronándose así como el restaurante más prestigioso de la Marina Baixa.
La Naya by El Xato es la versión más cercana de este centenario restaurante, una novedad especializada en tapas y arroces que es una de las nuevas recomendaciones del mes de la guía francesa. Michelin describe la propuesta de La Naya como una cocina actual y moderna, siguiendo “las directrices de la casa madre desde una perspectiva más informal, exaltando el carácter mediterráneo y hablándonos constantemente de los productos del entorno”.
Su carta une entrantes y tapas, también carnes y pescados y una breve selección de arroces, un compendio de platos con precios que parten desde los 3,5 euros de su croqueta y que nunca llegan a superar los 30 euros. El restaurante está abierto tanto a huéspedes como a visitantes y se encuentra en la planta baja, a nivel de calle, en el Carrer Costera dels Matxos 8, Altea.
Tapas, pescados y arroces en Altea
La carta, diseñada por la propia chef Cristina Figueira, se ve apoyada por dos menús degustación, uno para el mediodía y otro para las cenas. En ellos, encontramos ingredientes como cítricos de Altea, el pato de Valencia, nísperos de Callosa, alcachofa de la Vega Baja, pescados de la lonja de Altea o elaboraciones milenarias como los encurtidos y los salazones. Y, por supuesto, también arroces.
Entre los entrantes, destacan opciones como la espiral de mouse de foie lacada con mistela tinta, cremoso de turrón con curry y tierra de quicos (18 €); o su ensalada del abuelo, con tomate rosa de Altea, tomate en salmuera, salazones de media curación y encurtidos (16 €). En su selección de arroces ofrecen dos alternativas: el arroz meloso de perdiz y sepia (24 €) y el arroz meloso de nísperos de Callosa y galeras de la lonja servido en cazuela de barro (19 €).
Los principales continúan con alternativas de pescado, siendo ejemplo de ello el lomo de bacalao confitado con espumoso de gazpachuelo de sepia y sus tallarines (20 €); y también algunas de carne, una sección en la que encontramos su plato más caro: el solomillo de vaca, cremoso de setas, parmentier de patata y brotes frescos (28 €).
Asimismo, el restaurante presenta platos principales vegetarianos como la lasaña de verduras, cremoso de setas y pesto de albahaca (12 €). Como broche final, los postres, entre los que se encuentra un clásico de la casa: sopa fría de chufa y coco con torrija caramelizada y macerada con vainilla bourbon de Madagascar (8 €).