Llegan a España dos especies invasoras de mantis asiáticas gigantes: se reproducen a gran velocidad y pueden devorar lagartijas y ranas

La expansión de estos insectos por Europa amenaza a las mantis nativas, a polinizadores sensibles y a especies endémicas

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Hembra adulta de 'Hierodula tenuidentata'.
Hembra adulta de 'Hierodula tenuidentata'. (Tamás Kiss/Bonn Zoological Bulletin)

La globalización, el aumento de los flujos comerciales y la introducción intencional por parte de los humanos ha impulsado que el número de especies exóticas en Europa aumente significativamente. Además del cangrejo rojo americano, introducido en la segunda mitad del siglo pasado para su explotación comercial, o la tortuga de Florida, popular como mascota en los años 90, algunos insectos exóticos han pasado a competir en Europa con la biodiversidad autóctona.

Es el caso de las mantis asiáticas gigantes Hierodula tenuidentata e Hierodula patellifera, que en los últimos años han tenido una rápida expansión por el Mediterráneo y la Europa continental. Recientemente, un estudio publicado en la revista Journal of Orthoptera Research —realizado por un equipo de investigadores italianos del Museo di Archeologia e Scienze Naturali y la Asociación Mundial para la Biodiversidad del Museo Civico di Storia Naturale— ha analizado la capacidad invasora de estas especies.

Para ello, han medido la prolificidad y el potencial reproductivo con inferencias sobre las mantis nativas, la presencia de interacciones positivas y negativas con otras especies y otros comportamientos peculiares que conducen a posibles impactos en los ecosistemas.

Del sudeste asiático a España

Según un estudio de 2022 liderado por el investigador Márk László, de la Universidad Eötvös Loránd (Hungría), y publicado en Bonn Zoological Bulletin, la Hierodula tenuidentata, procedente del sudeste asiático, comenzó a expandirse por Europa a principios del siglo XXI.

Expansión de la 'Hierodula tenuidentata'
Expansión de la 'Hierodula tenuidentata' por Europa. (Márk László/Bonn Zoological Bulletin)

En 2007, se produjeron los primeros registros recientes más allá de su límite occidental europeo histórico en Crimea (Ucrania), concretamente en Grecia. Después llegaron otros avistamientos en Italia, los Balcanes y países del centro y el oeste de Europa, como Austria, Francia y España.

Este estudio apunta que la especie se expande rápidamente gracias al transporte y comercio internacional, la efectividad de su reproducción, la dispersión natural por el vuelo de los adultos y el cambio climático, ya que el calentamiento y el efecto de isla de calor urbana favorecen la supervivencia y la expansión hacia el norte, superando la limitación natural por inviernos fríos. A diferencia de otras mantis exóticas, sin embargo, la entrada como mascota no es uno de los motivos principales de su introducción.

Una amenaza para las mantis nativas y pequeños vertebrados protegidos

El estudio publicado en Journal of Orthoptera Research revela que el crecimiento poblacional de las dos especies de mantis asiáticas es rápido y competitivo: la Hierodula tenuidentata es capaz de eclosionar el doble de ninfas por ooteca que la Mantis religiosa nativa, por lo que goza de una alta fecundidad; además, esta cuenta con bajas tasas de canibalismo durante los primeros estadios.

A esto se suma una problemática más para la especie nativa: los machos de la Mantis religiosa se sienten atraídos por las hembras de la exótica y son capturados y devorados por estas, lo que se conoce como atracción fatal. Esto reduce el éxito de apareamiento de las especies nativas.

Ejemplar de 'Hierodula patellifera'. (Kundan
Ejemplar de 'Hierodula patellifera'. (Kundan Kumar/Wikimedia Commons)

Otra de las cuestiones que ha analizado el equipo de investigadores es la depredación de la Hierodula, observando que acaba con insectos (muchos de ellos polinizadores) y pequeños vertebrados que, además, se encuentran protegidos por el Anexo IV de la Directiva de Hábitats de la Unión Europa: es el caso de la lagartija roquera (Podarcis muralis) y la rana Hyla perrini.

Junto a todo esto, la especie asiática no cuenta con demasiados depredadores significativos en Europa, más allá de los avispones (Vespa crabro) y vertebrados oportunistas como gatos domésticos o aves. Además, no se han registrado eventos de mantis nativas depredando Hierodula. “La ausencia de depredación recíproca indica una resistencia escasa dentro del gremio receptor, lo que facilita aún más el establecimiento de Hierodula”, señalan los investigadores en el estudio.

Por último, los científicos destacan que estas mantis exóticas habitan en hábitats urbanos y suburbanos, predominando en refugios artificiales como jardines, parques, balcones y áreas residenciales.

Con todo esto, atendiendo a los criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) para considerar a una especie como invasora, la Hierodula en Europa coincide con al menos 4 de los 12: prolificidad, interferencia reproductiva con nativos, amplias evidencias de predación sobre fauna sensible y explotación de hábitats antropizados. Así, se confirma que es una especie exótica invasora.

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Por este motivo, con el objetivo de gestionar la presencia de este insecto, los investigadores no recomiendan únicamente un monitoreo para evaluar los riesgos de la Hierodula, sino también “aplicar una vigilancia específica en áreas que albergan vertebrados endémicos o amenazados, polinizadores sensibles o redes de especies endémicas” y “promover la comunicación pública desalentando la reubicación deliberada de individuos u ootecas y alentando su remoción bajo la guía de especialistas”.

“Si no se actúa con rapidez, estos formidables generalistas y depredadores claramente invasivos podrían causar graves consecuencias en los ecosistemas europeos”, concluye el estudio.