El volcán que está despertando después de 700.000 años inactivo: un levantamiento de 11 centímetros que habría producido “varios eventos de emisión de gases”

Los nuevos registros satelitales sugieren que el macizo es mucho más dinámico de lo que se asumía hasta ahora

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El volcán de Taftán en
El volcán de Taftán en Irán (Wikimedia Commons)

El Monte Taftan, en el sureste de Irán, ha mostrado una elevación de su cima tras 700.000 años sin señales de actividad eruptiva. Los investigadores del fenómeno han detectado, gracias a una tecnología satelital avanzada, un abultamiento de 11 centímetros entre julio de 2023 y mayo de 2024, según han expresado en su estudio publicado en Geophysical Research Letters. Pese a ello, se ha mantenido estable tras el evento, lo que indicaría que la presión interna no ha sido liberada completamente.

El desplazamiento para el ojo humano resulta imperceptible, pero su crecimiento ha encendido las alertas entre los vulcanólogos. El Monte Taftan, con una altitud de 3.940 metros y situado cerca de la frontera con Pakistán, carece de erupciones documentadas en la historia reciente. Sin embargo, los nuevos registros satelitales sugieren que el macizo es mucho más dinámico de lo que se asumía hasta ahora.

El equipo científico, dirigido por Pablo J. González, ha utilizado datos del satélite Sentinel-1 y una innovadora técnica de filtrado para eliminar interferencias atmosféricas para percibir cualquier deformación volcánica real en zonas de topografía compleja. “Este episodio fue detectado en la cumbre y los flancos del volcán, siguiendo una secuencia temporal precisa gracias a los filtros avanzados”, ha detallado. No obstante, con la desaceleración del levantamiento, “se produjeron varios eventos de emisión de gases”, expone el estudio.

(a, b) Mapas de velocidad
(a, b) Mapas de velocidad que muestran el desplazamiento vertical y horizontal del InSAR, (c) Idealización del sistema magmático del volcán Taftan (Pablo J. González)

Acumulación de gases y fluidos calientes a 600 metros bajo la cumbre

Las herramientas empleadas apuntan a una fuente de presión superficial, situada entre 470 y 630 metros bajo la cumbre. En lugar de un ascenso directo de magma, los indicios señalan una acumulación de gases y fluidos calientes en el sistema hidrotermal del volcán. El principal reservorio de magma se ubica a más de 3 kilómetros de profundidad, lo que reduce la probabilidad de una intrusión magmática inmediata. “Esta simetría indica un proceso gradual en lugar de un cambio abrupto inducido por fuerzas externas”.

Aun así, durante el periodo de inflación, se registraron varios episodios de emisión intensa de gases, algunos de ellos reportados por medios locales en mayo de 2024. Pero la actividad no se correlacionó con lluvias ni sismos recientes en la región, lo que refuerza la interpretación de que la presión es generada desde el interior del sistema volcánico. De esta forma, el estudio considera dos escenarios principales: una alteración dinámica en el sistema hidrotermal que haya reducido la permeabilidad de las rocas, permitiendo la acumulación de gases, o una pequeña inyección magmática profunda que habría favorecido la liberación de volátiles hacia la superficie.

El volcán de Taftán en
El volcán de Taftán en Irán (Wikimedia Commons)

¿Cuál es la mayor amenaza del Monte Taftan?

Aunque hasta ahora el Monte Taftan estaba considerado como un volcán dormido, no habría riesgo actual de una erupción inminente. La amenaza más relevante en el corto plazo son las explosiones freáticas, que pueden ocurrir si el vapor de agua generado por el calor interno encuentra una vía rápida hacia la superficie. Este tipo de eventos puede liberar gases peligrosos y afectar a zonas habitadas próximas, como la ciudad de Khash, situada a unos 50 kilómetros del volcán. Por este motivo, los expertos consideran que el episodio representa una “llamada de atención”, más que una emergencia, pero insisten en la necesidad de aumentar la vigilancia y actualizar los mapas de riesgo en la zona.

Asimismo, a pesar de que no existen evidencias de erupciones durante el Holoceno, la presencia de fumarolas activas y emisiones de gases sugiere cierta actividad geotérmica residual. Aunque, “la falta de subsidencia posterior a la emisión —hundimiento progresivo tras una erupción volcánica— sugiere además que las condiciones de alta presión aún podrían persistir dentro de partes del sistema hidrotermal poco profundo”, se describe en el estudio.

Este caso no debe tampoco asustar a sus habitantes, ya que no es el único volcán bajo estudio. En Italia, el Marsili y el Palinuro (que permanecen ocultos bajo el mar Tirreno) son objeto de vigilancia constante debido a su potencial actividad. Estos gigantes, menos visibles que el Etna o el Vesubio, pueden acumular energía durante milenios antes de mostrar señales externas. Aun así, la experiencia del Taftan confirma que el silencio prolongado de un volcán no implica ausencia de riesgo.