Muere el niño de dos años al que trasplantaron un corazón “quemado”: seis médicos están siendo investigados por homicidio

El niño entró a quirófano despierto y cuando salió de él ya no abría los ojos

Guardar
Muere el niño de dos
Muere el niño de dos años al que trasplantaron un corazón “quemado”. (REUTERS/Ciro De Luca)

Doménico, un niño italiano de dos años y medio, ha fallecido este sábado en el Hospital Monaldi de Nápoles. Estaba conectado desde el 23 de diciembre a una máquina ECMO, que reemplaza temporalmente las funciones del corazón y los pulmones, tras recibir un corazón que se dañó durante su transporte desde Bolzano. La parada cardiorrespiratoria se produjo alrededor de las 5:30 de la madrugada, pocas horas después de que la familia acordara con el hospital iniciar un protocolo de cuidados paliativos. La muerte se certificó a las 9:20 horas.

“Acabo de recibir la llamada de su madre. Se acabó”, dijo el abogado de la familia, Francesco Petruzzi, a los periodistas que se agolpaban en la puerta del hospital.

El cardenal Domenico Battaglia, arzobispo de Nápoles, acudió al Monaldi para administrar la extremaunción antes del fallecimiento. El hospital emitió un comunicado en el que informó que Doménico había muerto “a causa de un repentino e irreversible empeoramiento de las condiciones clínicas”.

Francesco Petruzzi, hablando con los
Francesco Petruzzi, hablando con los periodistas. (REUTERS/Ciro De Luca)

Un corazón que llegó dañado

Doménico nació con miocardiopatía dilatada, una enfermedad que afecta el músculo cardíaco y dificulta el bombeo de sangre. Tras meses de espera, la familia recibió justo antes de Navidad la llamada que indicaba la disponibilidad de un órgano compatible.

El trasplante se realizó en el Hospital Monaldi. El niño entró al quirófano despierto, pero no volvió a abrir los ojos. Los médicos explicaron a los padres, Patrizia y Antonio, que el corazón “no arrancaba ni bombeaba sangre”, según recogió el medio italiano Il Corriere della Sera. “Ni siquiera podíamos imaginar lo que se había hecho con el hielo”, explicó Patrizia Mercolino, madre de Doménico. “Ahora sabemos que a mi hijo le habían trasplantado un corazón que no funcionaba”.

El abogado de la familia aclaró: “Cuando se realiza un trasplante, primero se debe revisar el órgano entrante y luego extirpar al enfermo. Y eso no ocurrió”. El órgano había viajado desde Bolzano en un contenedor médico con hielo seco, lo que provocó daños irreversibles antes de la operación.

La familia del niño saliendo
La familia del niño saliendo del hospital. (REUTERS/Ciro De Luca)

Doménico permaneció en coma farmacológico tras la operación. Con el paso de los días, su estado se agravó: se sumó el fallo progresivo de otros órganos (riñones, hígado y pulmones) y una hemorragia cerebral de la que nunca llegó a recuperarse.

Un equipo de especialistas de los principales hospitales italianos especializados en trasplantes pediátricos concluyó que sus condiciones ya no eran compatibles con una nueva intervención, aunque se había notificado la posible disponibilidad de otro órgano. Fue entonces cuando la familia decidió activar el protocolo de cuidados paliativos. “Ya no había esperanza”, sentenciaron los familiares.

El hermano de David Bisbal irá a juicio por negligencia médica: “He perdido mis piernas, ya no funcionan”.

Investigación a los médicos

Desde el inicio, las fiscalías de Nápoles y Bolzano abrieron investigaciones para esclarecer qué ocurrió durante el transporte del órgano y por qué se decidió implantarlo a pesar de estar dañado. Seis trabajadores sanitarios estaban siendo investigados por lesiones culposas, no obstante, ahora, con la muerte del pequeño, los cargos podrían agravarse a homicidio culposo.

La Fiscalía de Nápoles se ha quedado a cargo del cuerpo para que realicen la autopsia. Además, el Hospital de Monaldi ha suspendido temporalmente su programa de trasplantes pediátricos y ha apartado a tres profesionales mientras se investigan los hechos.

Por su parte, la madre ha anunciado la creación de una fundación en memoria de Doménico, destinada a apoyar a otros niños que necesitan trasplantes y a víctimas de negligencia médica. “Lo que paso con Doménico no debe olvidarse”, dijo Patrizia.