El refugio temporal del expríncipe Andrés tras ser detenido por su vinculación con Epstein: así es la finca Wood Farm

El hermano de Carlos III estuvo en las dependencias policiales británicas durante 11 horas, tiempo en el que fue interrogado por la supuesta filtración de datos confidenciales al pedófilo británico

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Montaje de la entrada de
Montaje de la entrada de Wood Farm y el expríncipe Andrés (Reuters)

El pasado jueves, 19 de febrero, la historia moderna de la Casa Real británica vivió un punto de inflexión. Coincidiendo con su 66 cumpleaños, el expríncipe Andrés fue detenido por la policía bajo sospecha de “mala conducta en un cargo público” y de, supuestamente, haber compartido información confidencial con Jeffrey Epstein. Tras 11 horas en la comisaría de Norfolk, el hermano de Carlos III fue puesto en libertad, aunque la investigación ha seguido su curso, pues sus residencias están siendo registradas.

Consciente del escándalo y del revuelo que ha suscitado su detención, el exduque de York ha optado por evitar cualquier contacto con la prensa y abandonar discretamente el lugar. Sin hacer declaraciones públicas y eludiendo los focos, se dirigió rápidamente hacia el que, hasta nueva orden, será su residencia provisional: Wood Farm House.

El exduque de York, el príncipe Andrés, enfrenta a la justicia tras ser arrestado. La operación se produce después de la publicación de documentos que lo vinculan con la red de Jeffrey Epstein y sugieren que pudo compartir información sensible del gobierno británico.

5 habitaciones y una fuerte carga histórica para la familia real

La vivienda se encuentra dentro de la finca de Sandringham House, en el condado de Norfolk, y actualmente servirá como refugio temporal para el royal británico en un momento especialmente delicado desde el punto de vista judicial y reputacional. Antes de su arresto, Andrés Mountbatten-Windsor ya se encontraba en esta propiedad, dado que Marsh Farm —su residencia habitual— permanece en obras.

En principio, Marsh Farm está prevista como su hogar definitivo en el futuro, siempre y cuando no sea condenado a cadena perpetua, una posible pena que podría imponerse si así lo determina el juez una vez concluido el juicio. No obstante, hasta que se publique una sentencia en firme y se resuelva de manera definitiva su situación judicial, el hijo predilecto de Isabel II permanecerá en Wood Farm.

Imagen de archivo del príncipe
Imagen de archivo del príncipe Andrés, hijo de la reina Isabel II de Inglaterra. EFE/EPA/RICHARD WAINWRIGHT

Wood Farm no es una residencia cualquiera dentro del patrimonio real británico. Se trata de una casa de campo con una profunda carga histórica y emocional para la familia real. Forma parte del patrimonio privado de la Corona y durante décadas ha funcionado como un espacio de retiro discreto para distintos miembros de la monarquía. Fue allí donde el Felipe de Edimburgo se instaló tras retirarse de la vida pública en 2017, cuando tenía 95 años. Su relación con la propiedad, sin embargo, se remonta a muchos años atrás. En la década de 1970, fue él mismo quien supervisó personalmente la restauración del inmueble, implicándose en los trabajos de mejora y adecuación de la vivienda.

También la reina Isabel II pasó largas temporadas en Wood Farm. Diversos expertos en la Casa Real británica han señalado que este enclave le ofrecía un entorno más relajado y privado, lejos del estricto protocolo y de las obligaciones oficiales que marcaban su agenda en el palacio. En este entorno rural, la monarca podía disfrutar de una vida más tranquila, en contacto con la naturaleza y apartada de la intensa exposición pública que caracterizó su reinado.

Sin embargo, la historia de Wood Farm no está exenta de episodios trágicos y delicados que han quedado grabados en la memoria de la institución. En 1919, el príncipe Juan, hijo del rey Jorge V, falleció allí con tan solo 13 años como consecuencia de una grave convulsión mientras dormía. Aquel suceso marcó profundamente a la familia real y añadió un capítulo sombrío a la trayectoria de la finca.

La vista de Wood Farm
La vista de Wood Farm desde un satélite (Labs PBC/Handout via REUTERS)

Aunque los detalles sobre el interior de la vivienda son escasos, la prensa británica ha sacado a la luz que el inmueble cuenta con 5 habitaciones y se caracteriza por albergar muebles sencillos. Además, está situada cerca de la costa y no cuenta con personal residente. Su arquitectura responde al estilo tradicional de la zona, con los característicos ladrillos rojos que predominan en Norfolk. La propiedad cuenta además con un amplio jardín y espacios exteriores que refuerzan su carácter de refugio campestre. Ahora, este entorno rodeado de historia y discreción, se ha convertido en el refugio ideal para que el expríncipe Andrés afronte esta etapa de incertidumbre judicial, a la espera de que avance el proceso y se esclarezca definitivamente su situación ante la justicia.