El apoyo incondicional de Isabel II al expríncipe Andrés: protección, gestos públicos y decisiones controvertidas

A pesar de las polémicas fotos con Jeffrey Epstein y las acusaciones de Virginia Giuffre, la desaparecida reina nunca abandonó a su hijo y le protegió hasta el final

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La reina Isabel II de
La reina Isabel II de Inglaterra, junto a su hijo, el príncipe Andrés en una imagen de archivo. EFE/Facundo Arrizabalaga

Este pasado jueves, 19 de febrero, la casa real británica se convertía en el centro de todas las miradas tras conocerse la detención de Andrés Mountbatten-Windsor, hijo de Isabel II y hermano de Carlos III, según ha adelantado la BBC. La actuación policial llegaba tras una sucesión de revelaciones recientes y coincide, además, con una fecha cargada de simbolismo: el día en que el exduque de York celebraba su 66 cumpleaños.

El arresto supone un nuevo y dramático capítulo en la larga sombra que ha perseguido al príncipe durante más de una década. Su nombre ya está definitivamente ligado al escándalo del financiero estadounidense Jeffrey Epstein, cuya red de abusos sexuales sacudió a la élite política, empresarial y social internacional.

Aunque durante años Andrés negó cualquier relación, la polémica nunca abandonó al miembro de la familia real británica. Fotografías, testimonios, demandas civiles y revelaciones documentales fueron erosionando progresivamente su imagen pública. Pero, en paralelo al deterioro reputacional, hubo una constante que marcó toda la crisis: el respaldo de su madre, Isabel II.

Una reina, una madre, una decisión

Durante décadas, Isabel II proyectó una imagen de firmeza institucional casi impenetrable. Sin embargo, en el caso de Andrés, la monarca mostró un perfil mucho más personal. Documentos desclasificados en Estados Unidos y analizados por medios británicos revelaron que, ya en 2011, la reina calificaba la relación de su hijo con Epstein como “poco prudente”, aunque mantenía hacia él su “apoyo total”.

El príncipe Andrés, Isabel II
El príncipe Andrés, Isabel II y Carlos III (EFE).

Aquella posición quedó reflejada en un correo electrónico enviado por David Stern, asesor cercano al príncipe, en el que se aseguraba que Andrés contaba con el “full support” de su madre. La frase, aparentemente privada, dibujaba un escenario complejo: la reina desaprobaba la amistad, pero no retiraba su confianza al hijo.

En esos años, la presión mediática comenzaba a intensificarse tras la publicación de dos imágenes clave: una mostraba a Andrés paseando junto a Epstein por Central Park; otra, al príncipe con el brazo alrededor de Virginia Giuffre, quien posteriormente le acusaría de agresión sexual.

El punto de inflexión: la entrevista de la vergüenza

El verdadero terremoto llegó en 2019 con su ya histórica intervención en Newsnight. La entrevista, concebida inicialmente como un ejercicio de transparencia, terminó convirtiéndose en un desastre comunicativo. Las explicaciones del príncipe sobre su relación con Epstein —incluido su polémico argumento sobre la imposibilidad de sudar— provocaron estupor público y un daño reputacional difícilmente reversible.

El príncipe Andrés en su
El príncipe Andrés en su entrevista para Newsnight. (BBC)

Fue entonces cuando Isabel II tomó una de las decisiones más delicadas de su reinado: autorizar la retirada de Andrés de la vida pública como miembro activo de la familia real. Aun así, evitó medidas más drásticas. Conservó su título, su tratamiento y su lugar dentro del núcleo familiar.

Gestos silenciosos de protección

Lejos de la escena pública, la reina siguió enviando señales inequívocas. En 2022, Andrés acompañó a Isabel II en la misa de recuerdo por el príncipe Felipe en Westminster Abbey. No hubo declaraciones, pero la imagen habló por sí sola: madre e hijo caminando juntos en uno de los momentos más delicados para la Corona.

En esta imagen de archivo,
En esta imagen de archivo, el príncipe Andrés de Inglaterra asiste a una misa en la Capilla Real de Todos los Santos en Royal Lodge, Windsor, tras el anuncio de la muerte de su padre, el príncipe Felipe, en Inglaterra, el 11 de abril de 2021. (Steve Parsons/Pool Photo via AP, archivo)

Además, diversas informaciones apuntaron a que la monarca habría contribuido de manera privada al acuerdo económico alcanzado entre Andrés y Virginia Giuffre, cifrado en millones de libras. Un movimiento interpretado por muchos analistas como un intento de cerrar judicialmente una crisis que amenazaba con prolongarse indefinidamente.

De Isabel II a Carlos III: el cambio de etapa

La muerte de la reina marcó un giro inevitable. Bajo el reinado de Carlos III, la Casa Real endureció su postura institucional hacia Andrés. La retirada de privilegios y la pérdida de presencia pública reflejaron una nueva estrategia: distanciar definitivamente la institución de la figura del duque de York.

Las autoridades de Reino Unido han detenido este jueves al expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor en su casa de Sandringham, en el marco de las investigaciones por sus lazos con el fallecido empresario y delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein. (Fuente: Royal Family/Netflix)

Ahora, con su detención, el foco vuelve no solo sobre Andrés, sino también sobre la historia reciente de la monarquía británica y las decisiones tomadas en el seno de Buckingham Palace durante los años más turbulentos del escándalo Epstein.