Un matrimonio contrata a un cuidador para la mujer con esclerosis múltiple y le roba 30.000 euros: “Le tratamos como a un hijo”

Sin respuestas y ante la falta de ayuda, el hombre elaboró un plan para capturar al ladrón

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Un cuidador de una mujer
Un cuidador de una mujer con esclerosis múltiple roba 30.000 euros a la familia. (Pixabay)

La confianza depositada en un cuidador para atender a la esposa de Antonio Pérez, quien sufre esclerosis múltiple, terminó en una dura traición. “Le hemos tratado como a un hijo”, relató Antonio al programa Espejo Público, recordando los siete meses en los que creyeron haber encontrado ayuda y compañía. Esa relación se tornó en pesadilla cuando el joven acabó robando a la familia 30.000 euros y objetos de alto valor sentimental.

La búsqueda de apoyo llevó a Antonio a tomar una decisión de plena confianza: “Yo puse un anuncio para buscar una persona que me ayudara a cuidar a mi señora”, explicó. El joven se presentó bien, y la rutina diaria fortaleció un vínculo que sobrepasaba lo laboral: “Lo empadroné en el pueblo, le saqué la cartilla de la Seguridad Social porque no tenía nada más que el pasaporte y le he llevado al dentista”.

“No tenía más que el pasaporte y le he llevado al dentista”, insistió Antonio, subrayando el grado de cercanía que había alcanzado el cuidador. Incluso compartía momentos familiares: “Le trataba como a un hijo. Igualmente, cuando salíamos a comer, se venía con nosotros”. Pero ese aparente equilibrio se rompió abruptamente: “El día 29 de noviembre se va a su día libre, tenía que volver el domingo y llama el lunes diciendo que no viene más”. Aunque intentaron comprender la situación, la ausencia sería apenas el inicio del verdadero problema.

La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha asegurado en el Congreso de los Diputados que el Gobierno va a dar una respuesta "lo antes posible" sobre la jubilación anticipada de personas cuidadoras de grandes dependientes que han compatibilizado trabajo y cuidados. (Fuente: Congreso)

El descubrimiento del robo

Días después, Antonio se percató de la magnitud de la traición durante una salida para realizar la ITV. “El día 27 de diciembre me fui a pasar la ITV y yo me tengo que llevar a mi mujer, la chica también vino con nosotros y le dije que echara mano para coger una cadena”. La cadena no estaba y, al revisar, “veo que están todas las cajas vacías”.

La denuncia ante la policía confirmó parte de lo que ya sospechaban: varias joyas habían sido vendidas. “Me llamó la Guardia Civil para reconocer una joya que había encontrado en una tienda del El Palo”, explicó. Entre los objetos figuraba “una esclava de mis hijos de la comunión”. Y la indignación continuó: “El día 2 tuvo la caradura de venir a recoger las cosas a mi casa”. Antonio admitió que el daño iba más allá del valor económico: “El dinero te da coraje, pero son cosas de tus hijas o de ella, hace más daño por eso”.

Recientemente, Laura fue diagnosticada con esclerosis múltiple. Sin embargo, no deja que esta enfermedad degenerativa le interrumpa su día a a día.

La trampa para enfrentar al acusado

Ante la falta de soluciones oficiales, Antonio decidió actuar por su cuenta. “No puedo hacer más”, reconoció. Elaboró un plan junto a un amigo para confrontar al cuidador: “Yo empecé a mandarle WhatsApp de que Isa estaba mal”, relató, refiriéndose a su esposa. La estrategia fue clara: “Que iba a pedir la eutanasia porque no quería que le cuidara otra persona que no fuera él”.

“Le fui metiendo en el cerco”, contó Antonio. Finalmente lograron encontrarse: “Cuando lo localicé, fui a por él y me lo traje a mi casa desde la estación de Málaga”. Una vez juntos, Antonio llamó a la Guardia Civil para evitar cualquier incidente. El desenlace dejó un sabor amargo: “Que hayas tratado a una persona así y se abuse así como está, que no puede moverse. Te lo quita todo, son cosas de recuerdo y que te deje sin nada...”.