Cuatro días después de que Tony Grox y Lucycalys ganasen el Benidorm Fest 2026, Manel Navarro relata en una entrevista su paso por Eurovisión 2017 cuando tenía 21 años. El pódcast Vergüenza, presentado por el periodista Daniel Sousa, recoge el testimonio del artista, quien desvela detalles hasta ahora desconocidos de lo vivido desde su elección como representante de España en el certamen europeo. La experiencia de Manel Navarro en Eurovisión 2017 quedó marcada por una serie de acontecimientos que han influido de manera muy negativa, tanto en su vida personal como en su trayectoria profesional. “Recibí amenazas de muerte y todo”, asegura.
A diferencia de otros artistas, cuyas carreras han dado un giro positivo tras participar en Eurovisión, Manel Navarro cuenta que su paso por el festival supuso el inicio de un periodo especialmente complicado. La polémica surgió incluso antes de la gala en Kiev, ya que el método de selección a través de Objetivo Eurovisión (el equivalente hoy al Benidorm Fest) colocó a Mirela como favorita del público, relegando a Navarro a una tercera posición.
Sin embargo, el jurado zanjó el empate entre ambos artistas apostando finalmente por él, una decisión que desencadenó duras críticas y gritos de “tongo” por parte de numerosos seguidores. Manel Navarro lo recuerda así en el pódcast: “Me dicen que he ganado y yo en ese instante me sentí como una mierda; me vi abucheado por muchísima gente cuando tan solo era un chaval de 21 años”.
Una actuación de Eurovisión marcada por un fallo vocal
Tras la elección, Manel Navarro se trasladó a Madrid con la esperanza de consolidar su carrera, un cambio impulsado por la discográfica, que le ofreció un piso para trabajar en sus proyectos musicales. No obstante, la situación dio un giro drástico en la noche de la final de 2017. Durante su interpretación de Do It For Your Lover, sufrió un fallo vocal en las últimas estrofas que ha quedado para siempre asociado a su nombre. “Cuando sucedió, noté que algo no había salido bien; percibí que algo sonaba raro, pero desconocía la magnitud”, afirma. Fue “al bajar del escenario y consultar Twitter”, cuenta, cuando comprendió el impacto.
La reacción que encontró en el público español allí presente resultó especialmente dura: mientras se desarrollaban las votaciones, que le dejaron en última posición con tan solo cinco puntos otorgados por Portugal, Navarro ha relatado cómo parte del público español en Ucrania llegó a mostrar tablets con mensajes como “Manel, muérete”, o le increpaban con comentarios como “Manel, jódete”. “Deseando que acabase, me fui directo al hotel”, asegura el propio artista en el pódcast.

“La misma gente que me metió en ese follón, se marchó”, cuenta Manel Navarro
El retorno a España no suavizó la situación. Al contrario, las agresiones verbales y físicas se prolongaron durante meses. Según ha narrado el propio Manel Navarro en el pódcast: “Recibí amenazas de muerte”. Fue incluso en su barrio donde se encontró duras confrontaciones: “Al volver de unas salas de ensayo cerca de casa, un grupo de personas comenzó a escupirme y a reírse, pero en vez de encararme, decidí seguir mi camino”. Estas agresiones no se limitaron a episodios aislados, ya que el cantante ha asegurado que buena parte de los ataques venía a través de las redes sociales, junto con insultos y mofas continuas. A este clima de acoso se sumaron comentarios de tinte político, al ser acusado de “independentista” por su origen catalán.
El aislamiento no quedó restringido al ámbito social. El respaldo profesional que hasta entonces sostenía su carrera desapareció repentinamente nada más regresar de Kiev. Según ha relatado en Vergüenza, tras su vuelta de Eurovisión, “me pasaron una carta por debajo de la puerta advirtiéndome que tenía dos días para dejar el piso”. A ello, cabe añadir que abandonó su carrera y, a su vuelta a Madrid, la discografía dejó de pagarle la vivienda donde residía.
Esta ruptura provocó que el artista tuviera que buscar el apoyo de amistades para poder residir en Madrid, al mismo tiempo que los managers y el resto del equipo profesional también se distanciaban. “La misma gente que me metió en ese follón es la misma que, cuando salió mal, se marchó”, sostiene Navarro en declaraciones en exclusiva para el pódcast.
Pero, ¿qué ocurrió después de aquellos 21 años? Con el tiempo, el artista ha conseguido recuperar parte de la confianza necesaria para regresar a la música, aunque reconoce que aún pesa todo lo vivido esos años. “Me resultó complicado encontrar a alguien que, más que darme un dedo, realmente me tendiese la mano”, confiesa. “Yo ya no pienso nunca en lo que ocurrió, un error no nos define”, afirma convencido ante la cámara. Por ello, asegura que tuvo su fallo, “pero acabará quedando atrás”. Al final, “para bien o para mal, tengo un nombre”, asevera Manel Navarro en la nueva apuesta de Podimo, Vergüenza.
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