Así son las parejas que pueden permitirse ahora comprar un piso financiado con hipoteca

Tienen 38 años de media, unos ingresos medios conjuntos de más de 5.000 euros y optan por el tipo de interés fijo

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Una pareja lee los anuncios
Una pareja lee los anuncios de viviendas en venta en una inmobiliaria de Palma de Mallorca. Tomàs Moyà / Europa Press

El precio disparado de la vivienda ha hecho que la firma de una hipoteca se haya convertido en el gran acto de compromiso de las parejas en España, desplazando al tradicional intercambio de anillos. Y es que acceder a una vivienda propia se percibe como un paso decisivo en la vida en común, condicionado por la necesidad de alcanzar una base financiera sólida antes de afrontar la compra, según recoge un informe elaborado por Trioteca.

El estudio, publicado con motivo de San Valentín, recoge que la edad media de quienes acceden a una hipoteca conjunta es de 38,3 años, lo que marca un retraso respecto a épocas anteriores. Esta demora no responde a cambios culturales sino a nuevas realidades económicas marcadas por precios elevados, mayores exigencias de ahorro y unas trayectorias laborales más largas.

“No es que las parejas se comprometan más tarde; es que hoy necesitan más estabilidad para hacerlo. Las parejas siguen queriendo construir un proyecto de vida juntos, pero lo hacen cuando existe una base financiera sólida; el acceso a la vivienda exige madurez financiera”, señala Ricard Garriga, CEO y cofundador de Trioteca.

La edad media para concertar una hipoteca varía según el tipo de relación. Los matrimonios la firman a los 41 años, las parejas de hecho a los 39 y las parejas sin formalizar a los 35. Además, el 55% de las nuevas operaciones se concentra entre los 30 y 39 años, confirmando que la compra se retrasa hacia una etapa vital más estable.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la aprobación de un Real Decreto Ley con tres medidas 'urgentes y contundentes' para regular el mercado del alquiler.

Parejas no formalizadas, las que piden más financiación

Uno de los aspectos más destacados del informe es la evolución del estado civil de los solicitantes de un préstamo hipotecario. Así, en 2025, el 32% de las hipotecas nuevas corresponde a parejas no formalizadas, mientras que los matrimonios se sitúan en el 27%. Los solteros representan otro 32%, evidenciando la diversidad de situaciones familiares que afrontan la compra de vivienda. Los divorciados, separados y viudos apenas suman un 7% del total de solicitudes.

La tendencia muestra un alejamiento de los modelos tradicionales de compromiso, en favor de acuerdos más flexibles y ajustados a la realidad económica de cada pareja. Comprar vivienda en común se posiciona como un acto de confianza y planificación a largo plazo, similar en peso simbólico al matrimonio.

A la hora de afrontar la compra, las parejas españolas recurren a estructuras financieras prudentes. El 84% de quienes firman una hipoteca financia como máximo el 80% del valor de la vivienda, con un nivel medio de financiación del 74,5%. Este comportamiento tiene como objetivo evitar un endeudamiento excesivo y proteger la estabilidad familiar ante posibles fluctuaciones del mercado.

Hipotecas fijas: las más contratadas

El informe también pone de relieve la preferencia por las hipotecas a tipo fijo. El 91,5% de las nuevas operaciones del año pasado se suscriben bajo esta modalidad, con un interés medio del 2,21% TIN.

La prioridad, según el CEO de Trioteca, es “dormir tranquilos”. “Después de lo vivido con el euríbor, las parejas buscan previsibilidad y seguridad en sus cuotas”, apunta Ricard Garriga. El comportamiento financiero ha pasado a ser mucho más racional que antes de la crisis financiera, con una clara orientación hacia la planificación.

Una pareja paseando por delante
Una pareja paseando por delante de un bloque de pisos con un cartel de "Se vende" en una nueva zona residencial de Madrid. 19 de agosto de 2011. REUTERS/Paul Hanna

Ingresos y nuevas exigencias para acceder a la vivienda

La compra de vivienda en pareja exige un nivel de ingresos cada vez mayor. Según el informe, las parejas que firman una hipoteca conjunta cuentan con ingresos medios de 5.017,49 euros mensuales. Esta cifra se ha convertido en un umbral mínimo para afrontar la operación con garantías, dadas las exigencias de ahorro previo y el incremento del precio de la vivienda.

La presión sobre el mercado inmobiliario también está influyendo en el comportamiento de las parejas. La combinación de oferta limitada, demanda creciente y previsiones de más de 500.000 hipotecasen 2025, junto a un entorno de tipos más favorables, está acelerando las decisiones de firma, situando el precio medio en las hipotecas firmadas por parejas en 2025 en 216.748 euros de media.

A juicio de Garriga, “cuando el comprador detecta que la financiación mejora, pero la vivienda sube, la decisión se acelera. Nadie quiere quedarse fuera del mercado, y si una pareja puede hacer el esfuerzo económico inicial entre dos, lo va a hacer”.

Reconoce que el componente emocional está presente en estas operaciones, pero el motor principal es estratégico: “Anticiparse a futuras subidas de precios y asegurar condiciones hipotecarias competitivas antes de un posible cambio de ciclo es vital”.

En cuanto a las previsiones para 2026, los perfiles de las parejas hipotecadas estarán marcados por una mayor estabilidad económica y un enfoque más estratégico en la toma de decisiones, según recoge el informe.

Refinanciación

El estudio también aborda el fenómeno de la refinanciación. La edad media en operaciones de mejora de condiciones hipotecarias alcanza los 44 años, lo que refleja un ciclo natural en la vida financiera de las parejas.

La refinanciación responde a la evolución de las trayectorias profesionales y a la búsqueda de mejores condiciones a medida que se afianza la estabilidad económica.