La Policía Nacional incauta casi cien Rolex sin justificar al joyero detenido junto a Francisco de Borbón

Los relojes fueron intervenidos en una pieza separada de la investigación por blanqueo vinculada al narcotráfico

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Relojes Rolex expuestos en una
Relojes Rolex expuestos en una tienda de Nueva York (REUTERS/Jeenah Moon)

La Policía Nacional ha intervenido cerca de un centenar de relojes Rolex sin justificar en el marco de una investigación por blanqueo de capitales vinculada a una presunta red de narcotráfico. La causa, instruida por la Audiencia Nacional, ha destapado en los últimos meses conexiones entre delincuencia organizada, criptomonedas, altos patrimonios y antiguos mandos policiales. Los relojes fueron incautados a un joyero detenido esta semana en Málaga, uno de los cuatro arrestados en una pieza separada de la investigación, en la que también figura Francisco de Borbón, primo lejano del rey Felipe VI.

Fuentes jurídicas han confirmado a EFE que los arrestos se produjeron una vez levantado parcialmente el secreto de sumario de esta rama del procedimiento, aunque la causa principal continúa aún con diligencias bajo reserva. Tras pasar a disposición judicial, el magistrado Francisco de Jorge acordó la libertad provisional de los tres nuevos investigados, imponiendo fianzas de distinta cuantía: 50.000 euros para Francisco de Borbón, 60.000 euros para el joyero, identificado como T. M., y 20.000 euros para una tercera persona, C. M. A todos ellos se les ha retirado el pasaporte y se les ha prohibido salir del país, además de obligarles a comparecer de forma periódica ante el juzgado.

La investigación se enmarca en el procedimiento que desde noviembre de 2024 mantiene en prisión preventiva a un exinspector jefe de Delitos Económicos de la Brigada de Policía Judicial de Madrid, a quien los investigadores atribuyen un papel clave dentro de la organización criminal. En su domicilio fueron hallados más de 20 millones de euros en efectivo ocultos en las paredes, uno de los mayores decomisos de dinero en metálico registrados en una operación policial reciente.

Relojes, joyas y dinero opaco

Durante su declaración judicial, el joyero intentó justificar la posesión de los relojes alegando que forman parte de su actividad profesional. Según las fuentes consultadas por EFE, el magistrado le interrogó de manera pormenorizada sobre las distintas piezas incautadas y la ausencia de documentación que acreditara su procedencia. Esa explicación no disipó las dudas de los investigadores, que analizan ahora si los relojes pudieron ser utilizados como depósito de valor para el blanqueo de dinero procedente del narcotráfico.

La investigación apunta a que la organización recurría de forma sistemática a bienes de lujo —relojes, joyas u otros objetos de alto valor— como alternativa al uso directo de efectivo o de transferencias bancarias. Este tipo de activos permite almacenar grandes cantidades de dinero sin pasar por los controles habituales del sistema financiero y facilita su posterior conversión en liquidez. Las fuentes subrayan la elevada capacidad económica de los implicados y el nivel de vida que mantenían, un extremo que contrasta con los ingresos oficialmente declarados.

Francisco de Borbón abandona la
Francisco de Borbón abandona la Audiencia Nacional acompañado de su abogada (Europa Press)

Esta pieza separada se integra en una causa de mayor envergadura que mantiene en prisión preventiva desde noviembre de 2024 a un exinspector jefe de Delitos Económicos de la Brigada de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Madrid. En el registro de su domicilio, los agentes localizaron más de 20 millones de euros en efectivo ocultos en las paredes mediante un sistema de emparedado, uno de los mayores decomisos de dinero en metálico realizados en una operación policial reciente.

El trasfondo del narcotráfico

La investigación principal gira en torno a una presunta organización dedicada al tráfico internacional de cocaína, con una notable capacidad logística. Según las diligencias, el exalto cargo policial encarcelado habría facilitado la entrada de grandes cargamentos de droga en contenedores a cambio de comisiones que rondaban el millón de euros por operación. Ese dinero sería posteriormente canalizado a través de distintos mecanismos de blanqueo.

Uno de los hitos de la causa fue el hallazgo, en octubre de 2024, de 13 toneladas de cocaína en el puerto de Algeciras (Cádiz), el mayor alijo intervenido en España y uno de los más importantes de Europa. El valor de mercado de la droga incautada se estimó entre 400 y 700 millones de euros. Ese decomiso aceleró la investigación y permitió a los agentes reconstruir parte de la estructura financiera de la red.

En ese entramado figura una empresa de criptomonedas con sede en Irlanda, señalada como posible vehículo para el lavado de fondos. Según publicó El País, Francisco de Borbón aparece en el registro oficial irlandés como uno de los fundadores de esa sociedad, lo que motivó su detención por su presunta implicación en el circuito financiero de la organización. Las autoridades estiman que a través de esta empresa se habrían gestionado al menos 20 millones de dólares en activos digitales procedentes de actividades ilícitas.

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Junto a Borbón fueron detenidas otras personas vinculadas a la gestión de fondos y a negocios aparentemente legales. La Fiscalía Antidroga impulsa los procedimientos, mientras los investigadores tratan de esclarecer los flujos de dinero, el papel desempeñado por cada uno de los imputados y el destino final de los bienes intervenidos, entre ellos los casi cien relojes Rolex ahora bajo custodia policial.