Javier Quintero, psiquiatra: “Si tienes TDAH, hay cuatro cosas que no debes hacer porque empeoran tus síntomas”

Así es como ciertos hábitos pueden mejorar tu estado anímico

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Pueden agravar tus problemas
Javier Quintero explicando lo que no debes hacer si tienes TDAH en su cuenta de TikTok. (@drjquintero)

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad, conocido popularmente como TDAH, es un trastorno del neurodesarrollo que afecta a numerosas personas en todo el mundo. Se manifiesta a través de dificultades para mantener la atención y controlar la impulsividad, y afecta a diferentes aspectos de la vida de quien lo padece.

En muchas ocasiones, influye de manera directa en la forma de relacionarse con los demás y dificulta actividades como estudiar o trabajar. Por ello, las personas diagnosticadas deben aprender a adaptarse a estos entornos para minimizar sus dificultades.

Según Javier Quintero, psiquiatra y jefe de psiquiatría en el Hospital Infanta Leonor, existen diversas conductas y hábitos que conviene evitar si se padece este trastorno. “Si tienes TDAH, hay cuatro cosas que no debes hacer porque empeoran tus síntomas”, explica en su cuenta de TikTok (@drjquintero).

Cuatro cosas que no debes hacer si tienes TDAH

Existen hábitos y decisiones que pueden intensificar los síntomas del TDAH si no se gestionan correctamente. Según Javier Quintero, hay cuatro áreas clave que conviene manejar con especial cuidado para minimizar dificultades y mejorar la calidad de vida.

No sacrifiques horas de sueño

Dormir lo suficiente es fundamental para cualquier persona, pero en el TDAH se convierte en un elemento clave para el funcionamiento cerebral. La falta de sueño incrementa la impulsividad, dificulta la regulación emocional y empeora la gestión del tiempo. Además, reduce la capacidad de concentración y memoria, lo que afecta tanto a la vida académica como laboral.

Por eso, es importante establecer una rutina de sueño constante, priorizando la calidad del descanso. Para ello, es importante acostarse y levantarse a horas similares cada día, crear un ambiente tranquilo antes de dormir y limitar la exposición a pantallas la hora previa.

La importancia del ejercicio

El movimiento no solo beneficia al cuerpo, sino también al cerebro de las personas con TDAH. La actividad física regular aumenta los niveles de neurotransmisores como la dopamina y la noradrenalina, esenciales para la atención y el control de impulsos. Incluso sesiones cortas, de 10 a 20 minutos con intensidad moderada, pueden mejorar la concentración durante varias horas.

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No esperes estar motivado para empezar

La motivación en personas con TDAH suele ser fluctuante, por lo que depender de ella para iniciar tareas puede conducir a la procrastinación. En lugar de esperar a sentirse con ganas, es más efectivo crear activadores externos que faciliten el inicio de la actividad.

Establecer fechas límite, dividir tareas en pasos pequeños, programar recordatorios o realizar la actividad en compañía de alguien son estrategias que ayudan a superar la inercia inicial. Al centrarse en la acción más que en la motivación, es posible establecer una rutina que te ayude.

No llenes tu agenda al cien por cien

En el TDAH es común pensar que una tarea llevará menos tiempo del que realmente requiere y asumir que se tiene más energía de la disponible para completarla. Sin embargo, cuando realmente ven que necesitan más tiempo se agobian y, en muchos casos, aparecen los bloqueos.

Esto puede generar estrés y ansiedad, lo que no te va a permitir realizar todas las tareas que te propongas. Dejar espacios libres en la agenda permite afrontar imprevistos y evita que pequeños cambios te hagan colapsar.