Un ladrón roba el collar a una pasajera en el bus, el conductor le persigue y le pega un puñetazo: despedido por “desacreditar a la empresa”

La policía consideró que actuó en defensa propia, pero la audiencia avaló el despido de la empresa

Guardar
Un ladrón roba el collar
Un ladrón roba el collar de una pasajera en el bus y el conductor decide perseguirlo. (Facundo Arrizabalaga/EFE)

Mark Hehir, conductor de la línea 206 de Metroline, que cubre el trayecto desde Wembley hasta Maida Vale, en Londres, fue despedido tras perseguir y reducir a un hombre que le había pegado un tirón al collar de una pasajera. Su actuación, que muchos pasajeros calificaron de “heroica”, derivó en un proceso disciplinario y una decisión judicial que ha abierto un debate nacional sobre los límites entre valentía ciudadana y protocolos laborales.

Los hechos sucedieron el 25 de junio de 2024, cuando un hombre subió al autobús, empujó a una pasajera y le robó el collar que llevaba puesto. Hehir, con dos años de experiencia como conductor en Metroline, reaccionó de inmediato. “Actué instintivamente al correr detrás del hombre”, explicó durante la audiencia disciplinaria. No obstante, confirmó que dejó el autobús con el freno de mano activado y las puertas abiertas mientras perseguía al agresor.

El conductor alcanzó al ladrón, recuperó las joyas y se las devolvió a la víctima. Minutos después, el agresor regresó al vehículo. Según el tribunal, fue entonces cuando “lanzó el primer puñetazo” al conductor. Hehir respondió con un solo golpe que dejó al hombre inconsciente y lo mantuvo inmovilizado en la acera durante casi 30 minutos. “La pasajera estaba asustada”, relató Hehir. “Lo sostuve en el suelo porque tenía miedo de que el hombre hiciera algo si se ponía de pie”.

Respaldo policial

Durante la audiencia, se presentó una nota del detective Waddington que indicaba que Hehir “había usado una fuerza que era proporcionada y necesaria en las circunstancias, en defensa de sí mismo y de la pasajera”. Pese a este respaldo, la empresa consideró que su actuación constituía una “mala conducta grave”.

Los cargos de Metroline señalaban que Hehir había “desacreditado a la empresa al agredir físicamente a un pasajero” y que “no protegió su seguridad ni la de los presentes al dejar el autobús desatendido con el motor en marcha”.

Una parada de autobús muestra
Una parada de autobús muestra un cartel colocado por el grupo de protesta Everyone Hates Elon, llamando a boicotear la plataforma de redes sociales X de Elon Musk, en Londres, Reino Unido. 14 de enero de 2026. REUTERS/Chris J Ratcliffe

La perspectiva de la empresa

Alina Gioroc, gerente de operaciones y responsable de la decisión, explicó ante el tribunal: “Creo que el hombre regresó al autobús con la clara intención de disculparse y estrechar la mano de la pasajera. Cuando intentó hacerlo, la pasajera lo empujó en lugar de alejarse, y el hombre no había sido agresivo hasta ese momento”.

El tribunal coincidió con esta valoración y concluyó que “la inmovilización del hombre durante casi media hora fue un uso excesivo y desproporcionado de la fuerza”. La decisión de despido se basó en que Hehir había incumplido los protocolos diseñados para garantizar la seguridad de los pasajeros y del personal, incluso si sus intenciones fueron proteger a la víctima.

Un señor de edad avanzada se queda atrapado bajo un autobús y es liberado gracias a la multitud que levantó el vehículo

Apelación y respaldo del público

Hehir apeló la decisión, pero el tribunal de Watford confirmó el despido. Según el fallo, “la genuina creencia de los gerentes disciplinarios y de apelaciones de que el demandante era culpable de mala conducta grave se basó en motivos razonables y estaba dentro del rango de respuestas razonables disponibles para un empleador en las circunstancias”.

No obstante, durante la audiencia, Hehir destacó que la opinión de pasajeros y del público era que él era un “héroe”. Sin embargo, Metroline mantuvo que sus protocolos de seguridad deben prevalecer incluso en situaciones de emergencia. Un portavoz de la empresa declaró: “El demandante incumplió los protocolos diseñados para garantizar la seguridad del personal y los pasajeros, que es nuestra prioridad”.