Marco Rubio pone a España como ejemplo de la transición que se tiene que hacer en Venezuela

El secretario de Estado de EE UU sostiene que existen precedentes de salidas democráticas de regímenes autocráticos que llevaron tiempo y que podría ser el caso del país latinoamericano

Guardar
El secretario de Estado de
El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, comparece ante una audiencia del Comité de Relaciones Exteriores del Senado (REUTERS/Nathan Howard)

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, situó este miércoles la transición democrática española tras la muerte del dictador Francisco Franco en 1975 como uno de los referentes históricos a tener en cuenta en el debate sobre el futuro político de Venezuela. Lo hizo durante una audiencia en el Senado dedicada a explicar la política de la Administración de Donald Trump hacia el país sudamericano, en la que defendió que existen precedentes de salidas graduales de regímenes autocráticos que, con el tiempo, desembocaron en democracias consolidadas.

“Hay precedentes. Puedo mencionar varios ejemplos, como España o Paraguay, lugares donde hubo una transición de un régimen autocrático a una democracia y llevó tiempo”, afirmó Rubio ante los senadores, antes de citar de forma expresa el caso español y el de Paraguay. Según explicó, se trata de procesos que no se resolvieron de manera inmediata y que exigieron plazos prolongados y cambios paulatinos en las estructuras de poder. El jefe de la diplomacia estadounidense subrayó que, en su opinión, la experiencia comparada demuestra que las transiciones no se improvisan, pero también que no pueden eternizarse sin avances sustanciales.

Rubio evitó comprometerse con un calendario cerrado para Venezuela y admitió que no puede ofrecer “un plazo exacto” sobre la duración del proceso que, a su juicio, debería abrirse en el país caribeño. No obstante, sí fijó una referencia temporal orientativa al señalar que, en un horizonte de “tres, cuatro o cinco meses”, deberían percibirse progresos claros que permitan afirmar que la situación ya no es la misma que la actual. De no producirse esos avances, advirtió, el escenario seguiría bloqueado.

El modelo español como referencia histórica

La mención a la Transición española no fue casual. Rubio la utilizó como ejemplo de un cambio político que, tras décadas de dictadura, combinó reformas institucionales, acuerdos entre actores enfrentados y un proceso gradual de apertura. En su intervención recordó que aquel tránsito no estuvo exento de tensiones ni de incertidumbres, pero acabó sentando las bases de un sistema democrático estable. En la misma línea, insistió en que los casos históricos muestran que la clave no reside únicamente en el relevo de figuras, sino en la transformación de las reglas del juego.

En el caso venezolano, el secretario de Estado recalcó que el control efectivo de las armas y de las principales instituciones sigue siendo un factor determinante. “Nos guste o no, el control de las armas y de las instituciones gubernamentales está en manos del régimen”, afirmó, subrayando así los límites de cualquier proceso de cambio inmediato. Aun así, expresó su expectativa de que en un plazo de seis meses se pueda constatar un progreso mayor si se dan las condiciones adecuadas.

El secretario de Estado de
El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, comparece ante una audiencia del Comité de Relaciones Exteriores del Senado (REUTERS/Nathan Howard)

Rubio también vinculó esas expectativas a la presencia de personal diplomático estadounidense sobre el terreno. Según indicó, una evaluación más precisa será posible cuando se complete el despliegue de representantes, incluida la embajadora, lo que permitiría contar con información directa y ajustar la estrategia en función de la evolución real de los acontecimientos.

Objetivo: una Venezuela “estable y democrática”

En su comparecencia, el secretario de Estado afirmó que, según la Administración de Trump, el objetivo final es lograr una Venezuela “amigable, estable, próspera y democrática”. En ese contexto, sostuvo que la dirigente opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz María Corina Machado “puede formar parte” de un eventual proceso de transición, aunque no detalló qué papel concreto podría desempeñar.

Rubio defendió que el momento actual abre una oportunidad inédita tras años de bloqueo. Aseguró que, antes de la situación actual, la política estadounidense hacia Venezuela había permanecido “estancada” durante más de una década, con hasta 14 años de intentos fallidos para alterar la dinámica política del país. “Esta es la primera vez en más de una década que vemos la posibilidad de cambiar las condiciones de la sociedad”, remarcó, atribuyendo ese cambio de escenario a los acontecimientos recientes, que describió como un punto de inflexión.

Marco Rubio, secretario de Estado de los Estados Unidos, describió las tres fases sobre las que se trabaja en Venezuela.

En su exposición, el secretario de Estado se refirió a la situación creada tras la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, una afirmación que presentó como parte del nuevo contexto político sobre el que trabaja Washington. A partir de ese supuesto, insistió en que la prioridad es evitar un vacío de poder y favorecer una evolución ordenada que desemboque en instituciones legítimas.

La audiencia estuvo marcada también por un incidente en la tribuna de espectadores. Un manifestante interrumpió la intervención de Rubio al grito de “manos fuera de Venezuela”, mientras alzaba una pancarta con el mismo mensaje. Agentes de seguridad procedieron a desalojarlo de la sala por la fuerza. El presidente del Comité de Exteriores del Senado, el republicano Jim Risch, se dirigió al hombre mientras era expulsado y le advirtió de las consecuencias disciplinarias, señalando que sería vetado durante un año de las actividades del comité.