Miguel Ángel Revilla recuerda en ‘El Hormiguero’ el día que fue confundido con Can Yamán: “De repente, me vieron y se me abalanzaron”

El expresidente de Cantabria ha vuelto al programa de Pablo Motos para hablar de la actualidad política y sus innumerables anécdotas

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Miguel Ángel Revilla en 'El
Miguel Ángel Revilla en 'El Hormiguero' (ATRESMEDIA).

Miguel Ángel Revilla volvió a demostrar este lunes en El Hormiguero que, a sus 83 años recién cumplidos, conserva intacta una de sus mayores virtudes: la capacidad de reírse de sí mismo. El expresidente de Cantabria fue uno de los invitados estrella del programa de Pablo Motos, donde acudió para celebrar su aniversario, comentar la actualidad política y, de paso, regalar a la audiencia una de esas anécdotas que ya forman parte de su particular leyenda televisiva.

Nada más sentarse en plató, Revilla confesó que se encuentra pendiente de nuevas pruebas médicas tras unos análisis recientes que arrojaron valores llamativos. Una preocupación que no le impidió, sin embargo, desplegar su habitual sentido del humor cuando la conversación derivó hacia los famosos internacionales que pasan por el programa. El detonante fue una pregunta aparentemente inocente de Motos: si sabía quién era Chris Hemsworth, invitado del día siguiente. Revilla reconoció no ponerle cara, aunque sí identificó rápidamente a Elsa Pataky, su esposa. A partir de ahí, el presentador aprovechó para sacar a relucir una historia que ya había dado que hablar días antes.

“Hablando de extranjeros… a ti te confundieron con el turco que vino el otro día, ¿no?”, deslizó Motos, en referencia a Can Yaman. El político matizó enseguida que no se trató exactamente de una confusión, pero sí de una situación tan surrealista como divertida. Según relató, cada vez que viaja a Madrid se aloja en el mismo hotel, un Novotel vinculado a una familia cántabra. Allí fue donde, al llegar a primera hora de la tarde, se encontró con una escena inesperada: la explanada de entrada completamente tomada por decenas de mujeres.

“De repente, me ven y se me echan encima, se abalanzaron, y digo: ‘Esto de El Hormiguero ha llegado a unos niveles que ya no puedo ni andar“, explicó. “Pero, ¿esto qué es? ¿Estáis esperándome a mí?”, bromeó. La respuesta fue clara: “No, no, estamos esperando a Can Yaman”. En ese momento, el expolítico entendió otra cosa muy distinta: creyó escuchar el nombre de Lamine Yamal. La confusión se resolvió rápidamente cuando le aclararon que se trataba de “el turco”: “Un cachas que nos excita y que venimos a cenar pagando 500 euros cena y foto“, apuntó entre risas.

Miguel Ángel Revilla en 'El
Miguel Ángel Revilla en 'El Hormiguero' (ATRESMEDIA).

“A falta de turco, Revilluca“

No obstante, él tampoco se libró: “Bueno, me tiré una hora haciéndome fotos. A falta de turco, Revilluca“, resumió entre risas, arrancando las carcajadas del público y del propio Motos. Aunque la historia no terminó ahí. Al regresar más tarde al hotel, el jefe de seguridad le contó que la jornada había sido caótica: el verdadero Can Yaman había llegado envuelto en un dispositivo de protección desbordado por la avalancha de seguidoras. Según el relato, el personal acabó exhausto intentando contener el entusiasmo de quienes querían acercarse al actor.

Más allá de la risa, la visita de Revilla a El Hormiguero también tuvo momentos de mayor calado emocional. El político reflexionó sobre la tragedia ferroviaria de Adamuz y empatizó con las familias de las víctimas, recordando la muerte de su hermano Jaime en un accidente de tráfico. Con un tono sereno, defendió la importancia del acompañamiento humano frente al ruido político y reclamó responsabilidades si se demostraran fallos en el mantenimiento de las infraestructuras.