El secreto para que la flor de Pascua luzca radiante más allá de la Navidad

Estas son las claves que permiten disfrutar de su color y vitalidad durante todo el año

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Flor de Pascua (Adobe Stock)
Flor de Pascua (Adobe Stock)

La flor de Pascua es una de las plantas más conocidas que está presente durante la época navideña. Su color rojo intenso es una de las características más llamativas y simboliza la esperanza, la renovación, la buena suerte y el amor, sobre todo en esa etapa del año. Sin embargo, la Navidad ha llegado a su fin y surge la duda de qué hacer con ella.

Esta planta es conocida técnicamente como poinsettia y cada temporada muchas familias buscan consejos para que luzca de una forma impecable durante todo el año y no solo en diciembre. Aunque el color rojo sea el característico, existen otras variedades cromáticas en el mercado. Esto añade una cuota de diversidad al conjunto de plantas ornamentales de temporada. En Interflora han compartido una serie de indicaciones que ayudarán a garantizar la salud y la vitalidad de la flor de Pascua más allá del período navideño.

Cuidados de la flor de Pascua durante el invierno

Hay tres factores que influyen en el cuidado de la flor de Pascua: la cantidad de luz que recibe, el nivel de riego y la temperatura ambiente. Una gestión adecuada de estos factores permite prevenir las enfermedades y plagas más frecuentes, derivadas en gran parte de un exceso de agua o de temperaturas elevadas. Es por ello, por lo que la poinsettia reclama atenciones específicas que difieren en función de la estación del año.

En invierno, una vez ha finalizado la floración de la flor de Pascua, comienza a perder hojas. Esta es la señal que marca el arranque de su periodo de reposo. Por ello, durante esos meses, es esencial ubicar la planta en un lugar bien iluminado, resguardado de corrientes de aire, y reducir el riego al mínimo indispensable.

La poda se convierte en una tarea imprescindible en invierno. Las ramas deben recortarse hasta una longitud aproximada de diez centímetros, mientras se protegen los cortes con cera de vela. Es posible que alguna hoja verde se mantenga antes de secarse completamente.

Trasplantación en la primavera

Con la llegada de la primavera, la flor de Pascua puede ser trasplantada a una maceta mayor para que alcance hasta medio metro de altura. Si se dispone de un jardín, se puede plantar la flor en suelo directo, donde puede transformarse en un arbusto de hasta cinco metro de alto. La renovación del sustrato y el aporte de abono o fertilizante adicional resultan imprescindibles en esta etapa.

Si el clima del exterior es favorable, la maceta se puede situar al aire libre, pero siempre protegida del sol intenso. En localidades frías, lo conveniente es mantener la planta en el interior para evitar riesgos.

De estas formas, nuestras plantas estarán más saludables

Durante la temporada estival, la flor de Pascua alcanza la mitad de su ciclo anual plenamente aclimatada. La luz directa deja de ser tan determinante, pero sigue siendo preferible mantenerla en espacios luminosos pero sin sol directo. El aspecto fundamental del verano reside en regular el riego, ya que la planta debe recibir agua en menor cantidad para prepararla de nuevo para la floración.

Con el comienzo del otoño, sin embargo, es el momento de estimular la aparición de las brácteas rojas que caracterizan la flor de Pascua. A finales de septiembre ya se aconseja mantener la planta entre doce y catorce horas diarias en completa oscuridad. Para conseguirlo, se pueden recurrir a plásticos opacos y cartones que sean resistentes para impedir la entrada de luz después del atardecer.

En otoño, la entrada de agua adquiere mayor protagonismo porque la planta demanda más cantidad del líquido. Es conveniente espaciar los riegos, dejando que la tierra se seque algunos días para no saturar y evitar que se ahogue la flor. También es preferible evitar mojar las hojas para conservar su aspecto.

A pesar de los cuidados, pueden surgir incidencias como que haya hojas pegajosas y amarillentas. Esta situación se produce por plagas de pulgones y, por ello, es recomendable inspeccionar la planta y recurrir a un insecticida específico o jabón para estos casos.