Francia, Alemania y Polonia preparan una respuesta conjunta de la UE para “tomar represalias” ante las presiones de EEUU por Groenlandia

El ministro de Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, ha confirmado que sus homólogos alemán y polaco se reunirán con él esta tarde, defendiendo que los tres países cuentan con “capacidad para influir en Europa”

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El canciller alemán Friedrich Merz
El canciller alemán Friedrich Merz (derecha) y el presidente francés Emmanuel Macron (izquierda). (REUTERS/Annegret Hilse)

París está dispuesta a liderar las respuestas desde Europa a Estados Unidos por el futuro de Groenlandia. En una entrevista concedida este miércoles a la emisora France Inter, el ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, ha anunciado que el Gobierno galo está diseñando un plan para “tomar represalias, para responder” ante cualquier forma de “intimidación” por parte de Washington en el contexto de la ambición del presidente estadounidense, Donald Trump, de hacerse con la isla ártica.

El jefe de la diplomacia gala ha subrayado que la intención de Francia no es actuar aisladamente, sino hacerlo en estrecha colaboración con los aliados europeos. “Sea cual sea la forma y el origen de la intimidación”, el Ministerio de Exteriores francés ha comenzado a trabajar “para prepararnos para tomar represalias, para responder, y no para responder solos”, ha explicado Barrot. Además, ha insistido en que la respuesta francesa se llevará a cabo de la mano de otros países de la Unión Europea.

Así, Barrot ha detallado que este plan, que aspira a ser “convincente e impactante” frente a las presiones de Washington, estará terminado “en los próximos días” y se compartirá con los socios clave de dentro de la UE. Precisamente por eso, según ha señalado, en la tarde de este miércoles se reunirá con sus homólogos de Alemania y Polonia, definiéndolo como un “tríptico” con “capacidad para influir en Europa”.

Rechazo frontal de Groenlandia y Europa a los planes de Trump

Durante la entrevista, el ministro también ha querido mandar un mensaje de calma y enfatizar la importancia de la cooperación trasatlántica. Aun así, ha recordado que Estados Unidos permanece “muy comprometido con la Alianza Atlántica, con la OTAN”. Barrot ha revelado que, en una llamada que mantuvo con el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, este le aseguró que Washington no contempla una operación militar en Groenlandia. “Descartó la idea de que lo que acaba de ocurrir en Venezuela pudiera ocurrir en Groenlandia”, ha explicado el ministro francés, en referencia a la polémica operación estadounidense en el país latinoamericano.

El presidente del Gobierno expresa su preocupación tras la operación de Estados Unidos en Venezuela.

Y todo esto viene dado por la reactivación de una vieja aspiración geopolítica de Trump. Desde el inicio de su segundo mandato en 2025, el presidente estadounidense ha hablado en varias ocasiones sobre la posibilidad de adquirir Groenlandia, y esta semana medios estadounidenses confirmaron que Trump estaría dispuesto incluso a “comprar Groenlandia a Dinamarca”, según palabras atribuidas a Rubio. Además, la polémica se ha intensificado después de las declaraciones de uno de los principales asesores de Trump, Stephen Miller, que no descartó la opción de usar la fuerza para controlar la isla.

Por su parte, Groenlandia, un territorio autónomo bajo soberanía danesa, ha rechazado de plano cualquier planteamiento de este tipo. El Gobierno de Copenhague y las autoridades locales han reiterado que la isla “pertenece a su pueblo” y que solo ellos y Dinamarca pueden decidir su futuro. Un mensaje que también han compartido los líderes de varios países europeos, como Francia, Alemania, Italia, Polonia, Reino Unido, y también España.

Groenlandia, una pieza estratégica en el tablero atlántico

Pero el interés estadounidense por Groenlandia no es nuevo. Desde la Segunda Guerra Mundial, la isla ha ocupado un lugar estratégico en la geopolítica atlántica por su ubicación en el Ártico y la presencia de bases militares que en diferentes momentos han tenido importancia para la defensa norteamericana.

Sin embargo, la insistencia actual de Trump y el renovado tono de sus declaraciones han hecho saltar las alarmas entre varios socios europeos, que ven en esto una potencial amenaza, tanto a la soberanía danesa como al equilibrio de las alianzas internacionales.