Pedro Sánchez hace un “llamamiento a la desescalada y a la responsabilidad” en Venezuela y ofrece a España para buscar una “solución pacífica”

El presidente del Gobierno de España ha señalado la importancia de respetar el Derecho Internacional

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Pedro Sánchez (Eduardo Parra -
Pedro Sánchez (Eduardo Parra - Europa Press)

Pedro Sánchez ha asegurado que España mantiene un seguimiento exhaustivo de los últimos acontecimientos en Venezuela. El presidente del Gobierno ha hecho un “llamamiento a la desescalada y a la responsabilidad”, subrayando la importancia de respetar tanto el Derecho Internacional como los principios establecidos en la Carta de Naciones Unidas.

El Ejecutivo ha expresado su disposición a colaborar para lograr una “solución pacífica y negociada”, recordando que no reconoce los resultados electorales del 28 de julio de 2024 y que ha acogido a miles de venezolanos que debieron abandonar su país. El Ministerio de Asuntos Exteriores ha informado que sigue atentamente la evolución de la crisis venezolana en coordinación con socios europeos y países de la región.

A través de contactos permanentes con la Embajada y el Consulado en Caracas, así como con la unidad de emergencia consular, el Gobierno español supervisa la situación de la comunidad española en el país. Ha confirmado que tanto el personal diplomático como sus familias se encuentran en buen estado.

Además, el Ministerio de Asuntos Exteriores mantiene un seguimiento constante de los acontecimientos, evaluando medidas adicionales para proteger a los ciudadanos españoles residentes en Venezuela. Las autoridades han reforzado los canales de comunicación y recomendó a los españoles que permanezcan atentos a las indicaciones oficiales y eviten desplazamientos innecesarios, ante el contexto de inseguridad y volatilidad en la región.

Pedro Sánchez busca unidad en la UE para encontrar una salida democrática en Venezuela.

Ataque a Venezuela y captura de Maduro

Venezuela atraviesa una situación crítica de tensión política y militar. Durante la madrugada del sábado 3 de enero de 2026, Caracas registró explosiones y sobrevuelos de aeronaves. Estos episodios se vinculan con un ataque aéreo de Estados Unidos contra instalaciones militares estratégicas como la base aérea La Carlota y Fuerte Tiuna. Fuentes estadounidenses informaron la captura de Nicolás Maduro y su esposa, quienes fueron trasladados fuera del territorio venezolano.

Imágenes difundidas en redes sociales mostraron columnas de humo en varios puntos de la capital. Las autoridades no han confirmado heridos, aunque declararon el estado de conmoción exterior a nivel nacional con el objetivo de “proteger los derechos de la población y pasar de inmediato a la lucha armada”. El régimen de Maduro denunció ante la comunidad internacional una “gravísima agresión militar” por parte de Estados Unidos y llamó a la movilización popular.

Desde Washington, la administración Trump reforzó la presión implementando bloqueos a embarcaciones vinculadas al narcotráfico, aplicando nuevas sanciones y desplegando una flota en el Caribe. Estas medidas provocaron reacciones internacionales, entre ellas la condena del presidente de Colombia y el llamado a la desescalada por parte del presidente español, Pedro Sánchez.

La embajada estadounidense en Caracas recomendó a sus ciudadanos abandonar Venezuela debido al elevado riesgo de violencia, detenciones arbitrarias y el colapso de servicios básicos. Además, advirtió sobre la falta de garantías para quienes permanezcan en el país. El clima en Venezuela permanece marcado por la tensión y la incertidumbre ante la posibilidad de una escalada de las hostilidades y conflictos armados.