
Una mujer de 29 años ha sido interceptada por la policía en la autopista A6, cerca de Ramstein, en Alemania. Pero no se debió a un exceso de velocidad, un despiste en su conducción o alguna otra infracción típica. Lo que vieron los policías no lo habían contemplado nunca: el vehículo circulaba mientras la conductora usaba su teléfono móvil y su hijo de tan solo un año estaba sentado en su regazo con las manos en el volante.
La mujer fue detenida en la siguiente salida de la autopista. Según la información que ofrece el medio alemán Bild, la madre no mostró remordimiento cuando fue confrontada por los agentes, y en su defensa afirmó que su hijo no se sentía bien y que su intención era llevarlo a un restaurante de comida rápida.
Tras la detención, los oficiales iniciaron los procedimientos legales y notificaron el caso a los servicios sociales correspondientes, debido al claro riesgo que implicaba la acción para el menor. El suceso se produjo el pasado martes, pero es ahora cuando las autoridades han detallado lo sucedido.
Riesgos de distracción al volante
En España, a pesar del riesgo y de la pérdida seis de puntos que conlleva, la infracción de tráfico más frecuente sigue siendo conducir sujetando el teléfono móvil con la mano. Según Mapfre, el 22% de los conductores sujeta el móvil mientras conduce, y la mayoría de ellos envía mensajes de WhatsApp cuando se para en un semáforo en rojo. Esto provoca estrés y falta de concentración, dos factores muy necesarios cuando se conduce.
Según los datos de la Encuesta electrónica sobre las actitudes de los usuarios de las carreteras (ESRA-2023), los españoles afirman tener poca consideración respecto al uso del móvil al volante. El estudio recoge que el 22,2% de los conductores españoles reconocieron haber hecho llamadas telefónicas sin usar manos libres frente a un 58,6% que sí que lo usó. Además, un 24,7% admitió leer mensajes de texto y mirar las redes mientras conducía.

Agregar a esto la presencia de un niño en el asiento delantero, sin ningún tipo de retención infantil o seguridad, eleva exponencialmente el peligro, dado que el bebé no tiene control ni comprensión de los riesgos. Esta combinación fue la que sorprendió a los agentes cuando vieron al menor con las manos sobre el volante.
Las autoridades recuerdan que la conducción conlleva ciertas responsabilidades y que el uso de dispositivos electrónicos está regulado o incluso totalmente prohibido en muchos países. En este caso, la policía no solo actuó por exponer al menor a esos riesgos, sino por la potencialidad de provocar un accidente.
Muchos ciudadanos y usuarios han criticado la situación en redes sociales, tachando a la madre de irresponsable total. Por otro lado, hay otros que han señalado que en situaciones como estas se refleja la importancia de la educación vial. Los expertos señalan que es un tema de vital importancia que debería ser abordado en las aulas de manera regular. Esta enseñanza no solo contribuye a prevenir accidentes, sino también a inculcar valores como el respeto, la responsabilidad, la empatía y la solidaridad.
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