Realizan con éxito el primer trasplante de riñones de cerdos modificados con organoides renales humanos

Células humanas ayudan a riñones de cerdo a funcionar sin problemas

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Células humanas ayudan a recuperarse
Células humanas ayudan a recuperarse por completo a riñones de cerdos. (Joe Carrota/AP)

La escasez de órganos para trasplante es un problema global. Según la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), solo el 10% de la demanda mundial se cubre actualmente. En España, hay 5.000 pacientes en lista de espera y en Estados Unidos, por ejemplo, diecisiete personas mueren cada día esperando un riñón, y cada nueve minutos se suma un paciente más a la lista de espera.

Pero esto ahora podría cambiar gracias al primer trasplante realizado con éxito en cerdos de riñones porcinos modificados con organoides (miniórganos) renales humanos. Un avance pionero en bioingeniería liderado por el Instituto de Bioingeniería de Barcelona (IBEC).

Los organoides renales son estructuras celulares diminutas creadas a partir de células madre humanas que reproducen muchas funciones del riñón. Hasta ahora se utilizaban principalmente para investigación o pruebas de toxicología.

Elena Garreta, investigadora senior del IBEC, explicó que “la viabilidad de producir los organoides de manera escalable y segura demuestra el potencial de esta técnica. Hemos utilizado células de pluripotencialidad inducida humanas (iPS) que, tras dieciséis días de diferenciación, se convierten en organoides renales humanos”.

Gracias a técnicas de microagregación e ingeniería genética, el equipo pudo generar más de 30.000 organoides por placa de cultivo, frente a las pocas decenas que se obtenían anteriormente. El estudio fue publicado en la revista especializada Nature Biomedical Engineering.

No obstante, “los organoides son estructuras de tamaño micrométrico y carecen de vasos sanguíneos, por lo que aún no pueden utilizarse directamente en trasplantes”, aclara Garreta. Sin embargo, pueden acondicionar y reparar órganos descartados, aumentando así el número de injertos viables y reduciendo la espera de pacientes crónicos.

Elena Garreta Bahima y Daniel
Elena Garreta Bahima y Daniel Moya Rull, autores del estudio. (Imagen: IBEC)

Trasplante en cerdos: un experimento seguro y exitoso

El procedimiento consistió en introducir aproximadamente 20.000 organoides por riñón en siete riñones de cerdo, mantenidos vivos fuera del cuerpo mediante máquinas de perfusión normotérmica, que los oxigenan y conservan en condiciones fisiológicas.

Tras el reimplante en los mismos animales, los organoides humanos persistieron integrados en el tejido renal, mantuvieron su viabilidad y no provocaron respuesta inmune. Es decir, los riñones trasplantados funcionaron con normalidad, sin signos de daño ni toxicidad.

Núria Montserrat, investigadora ICREA en el IBEC durante el estudio y actual consejera de Investigación y Universidades de la Generalitat de Cataluña, destacó: “Nuestra investigación demuestra que la combinación de tecnologías de organoides y perfusión exvivo puede permitir intervenciones celulares en condiciones totalmente controladas”.

“Nuestro objetivo a largo plazo es poder regenerar o reparar un órgano antes del trasplante, reduciendo tiempos de espera y aumentando órganos viables”, añadió.

Un impacto potencial sin precedentes

Rafael Matesanz, fundador de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), subraya el valor de la investigación: “Probablemente, el mayor valor de este artículo es la descripción por vez primera de un método sistemático y escalable para producir organoides renales humanos en cantidades significativas y de forma asequible. Esto puede abrir la puerta a procedimientos que reparen riñones y mejoren su viabilidad antes del trasplante“.

El estudio contó con la participación de instituciones como el Instituto de Investigación Biomédica de A Coruña (INIBIC), el Instituto de Salud Carlos III y la empresa EBERS Medical Technology, responsable de las máquinas de perfusión utilizadas.

Un hombre recibió un trasplante de riñón de cerdo

Hacia un futuro con órganos reparados antes del trasplante

Si los ensayos clínicos confirman los resultados preclínicos, esta técnica podría transformar la medicina de trasplantes, permitiendo regenerar órganos dañados antes de la implantación, aumentar la disponibilidad de injertos viables y reducir la dependencia de donantes humanos.

España se consolida así como referente internacional en biotecnología y medicina regenerativa, con un avance que abre un horizonte esperanzador para millones de pacientes que hoy están en lista de espera.