
El protagonista de este artículo trabajaba en una empresa de suministro de alimentos, especializada en el transporte y la logística de productos frescos, congelados y termosensibles. Allí entró en 1997 y permaneció durante décadas, entre camiones frigoríficos, cargas y descargas y trayectos en carretera. Hasta que, una noche, un registro rutinario de pertenencias realizado en el parking de la empresa marcó el principio del fin de su vínculo laboral. Entre sus cosas —descubiertas antes de que abandonara la instalación—, se hallaron dos tartas de tiramisú, una bolsa de fideuá, una caja de fresones, judías verdes y una bandeja de hamburguesas. Todos los productos estaban caducados o muy próximos a la fecha de caducidad y habían sido devueltos y debían ser destruidos o donados. Pese a ello, la empresa alegó que en ningún caso existía autorización expresa ni costumbre tolerada para apropiarse de esos bienes, que seguían contando con protocolos cerrados de custodia y destino.
Por esto, el trabajador fue despedido. Según la carta que le envió la empresa, la decisión se tomó al implicar una “transgresión de la buena fe contractual, así como el abuso de confianza en el desempeño del trabajo, considerándose como tales el fraude o la deslealtad en las gestiones encomendadas; el hurto o robo, tanto a sus compañeros de trabajo como a la empresa o a cualquier persona, realizado dentro de las dependencias o vehículos de la misma, o en cualquier lugar si es en acto de servicio”.
La defensa del trabajador argumentó, al contrario, que en la empresa sí existía la costumbre interna de quedarse mercancías defectuosas o próximas a caducar una vez que habían sido descartadas para la venta. Sin embargo, el relato que prevaleció ante el tribunal fue otro: los jueces consideraron que no consta protocolo alguno, ni permiso tácito o explícito para apropiarse de productos colocados en la zona de depósito. La empresa expuso su sistema de separación y control de mercancías, precisando que los artículos acudían a destrucción especializada, devolución o donación, siempre conforme a instrucciones de la empresa propietaria y nunca por disposición de la plantilla. “No se ha declarado como hecho probado que existiera en la empresa autorización o tolerancia para que los trabajadores pudieran disponer de los productos situados en la zona de devolución o destrucción de estos. No hay indicios de ello”, destacaron los jueces.
Despido justificado
El empleado también opinó que no existía perjuicio económico para la empresa, y que por tanto el despido no estaba justificado, pero tanto el Juzgado de lo Social de Sevilla como el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía señalaron que la apropiación de los productos perseguía un beneficio propio y supuso una vulneración del principio de buena fe contractual. El tribunal subrayó que los productos, aunque inservibles para la venta, no pertenecían a los trabajadores y que el ánimo de lucro, aunque mínimo, desvirtúa la confianza necesaria en toda relación laboral.
El trabajador también cuestionó la legalidad del registro realizado por la empresa en el parking. Pero la Sala consideró que la medida fue proporcional y adecuada. El registro se realizó con todas las garantías, dentro de la jornada laboral y en presencia de los representantes correspondientes. El tribunal descartó que la intervención tuviera un móvil económico dirigido a despedir a trabajadores con mayor antigüedad.
Últimas Noticias
Un hijo de Tejero contradice la versión oficial y asegura que su padre tomó el Congreso el 23F “por orden del rey Juan Carlos”
En un artículo de defensa de su madre, el también sacerdote asegura que la Casa Real estaba detrás del intento de golpe de Estado

Tres de cada cinco enfermeras se plantean abandonar la profesión por no poder conciliar: “Hay una falta de respeto absoluta por nuestro descanso”
El sindicato Satse denuncia las dificultades que sufren las enfermeras para coordinar su vida privada con la profesión

Rita Maestre denuncia que sufre acoso desde hace un año: “Hay alguien que conoce la dirección de mi casa y la ofrece en Internet”
La portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento ha explicado que desde hace meses aparecen hombres llamando a la puerta de su casa

De Guindos (BCE) alerta del riesgo de un repunte en la inflación por la guerra y reitera el compromiso de España con EEUU
Ante la alta incertidumbre tras el ataque de Israel a Irán, el vicepresidente de la institución europea aboga por la emisión de deuda para financiar el aumento del gasto en defensa
Ángela Fernández, psicóloga: “No hace falta que llegues al límite para tener que tomar decisiones”
Actuar antes de que los problemas se acumulen constituye un acto de autocuidado y amor propio



