El método para evitar que las moscas te molesten mientras comes: solo necesitas cuatro ingredientes

Este es uno de los trucos más efectivos para que estos insectos no te molesten

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Imagen de recurso en la que se ve a una familia disfrutando de una comida

Preparar una comida familiar puede ser uno de los mejores planes de verano. Comer en una terraza o al aire libre suele ser una de las opciones más habituales. Sin embargo, suele haber un problema: las moscas.

Estos insectos suelen estar cerca de la comida, lo que puede llegar a resultar muy molesto. En algunos casos, puede incluso afectar al ambiente de la comida. Pese a que sea un agobio contar con su presencia, hay un método sencillo que puede espantarlas.

La clave para minimizar la presencia de moscas reside en comprender primero qué las atrae. Los insectos encuentran sumamente tentadores el aroma de alimentos frescos como la fruta, así como el calor generado por la presencia humana alrededor de la mesa.

Platos con melón, embutidos, quesos o zumos resultan blancos fáciles, sobre todo si hay restos de otros alimentos, bebidas derramadas o basuras sin cerrar. Además, ciertas plantas aromáticas ubicadas cerca del comedor pueden llamar más su atención.

Antes de recurrir a soluciones agresivas o costosas, hay un gesto fundamental que cambia la dinámica de la comida en exteriores: dedicar unos minutos para limpiar la mesa y echar un repelente natural.

La picadura de la avispa asiática puede ser mortal en algunos casos

Cómo se prepara el repelente

La preparación consiste en mezclar 250 mililitros de vinagre blanco, 15 gotas de aceite esencial de limoncillo, 10 gotas de aceite esencial de lavanda y una cucharada de lavavajillas ecológico en una botella de spray limpia.

Pulverizar ligeramente la mesa, los bordes y patas de las sillas antes de la comida basta para cambiar la atmósfera. Las moscas encuentran desagradable el aroma del vinagre combinado con los aceites esenciales, mientras que el lavavajillas ayuda a fijar los ingredientes en la superficie y prolonga su efecto. No deja residuos peligrosos ni olores intensos y garantiza platos en perfecto estado.

Si lo que buscas es reforzar su acción, colocar pequeños ramilletes de menta fresca o albahaca sobre la mesa añade un obstáculo olfativo y aporta un toque estético al ambiente. El uso de estos recursos naturales permite crear un ambiente armónico y repeler a las moscas sin generar malos olores.

La prevención no termina con la aplicación del spray. Para asegurar una eficacia duradera, conviene alejar los cubos de basura del recinto en el que se come, recoger rápidamente los platos una vez finalizada la comida y tapar las bebidas. La ubicación estratégica de macetas con geranio o romero alrededor de la terraza sirve como barrera visual y olfativa, dificultando el acceso de las moscas y embelleciendo el entorno.

Incorporar este sencillo gesto previo a la comida transforma estos espacios en refugios tranquilos y protegidos. La garantía de comidas al aire libre libres de moscas permite disfrutar más plenamente de los días soleados.

Además de mejorar la experiencia durante las comidas, la aplicación de métodos naturales contribuye a reducir el uso de productos químicos en el entorno doméstico. Esto beneficia tanto al bienestar de quienes comparten la mesa como al cuidado del medio ambiente, favoreciendo un estilo de vida más responsable.