
Mientras esperaba su equipaje en el aeropuerto tras regresar de un viaje a Ámsterdam, una pasajera estadounidense se vio sorprendida cuando un agente de Aduanas y Control Fronterizo (CBP) se le acercó acompañado de un perro K9, que detectó una manzana en su equipaje.
El incidente, que casi le costó una multa de 500 dólares (460 euros) y la revocación de su acceso a Global Entry (entrada para viajeros de bajo riesgo), ha generado un debate sobre las estrictas regulaciones aduaneras en Estados Unidos.
Un olvido costoso
La situación se dio a conocer en un vídeo publicado por la joven, Dina, en sus redes sociales. En él, advierte a sus seguidores de los riesgos de olvidar declarar los productos que lleven en su equipaje, también los alimenticios.
“¡No comentan este error!”. Es el mensaje que ha querido enviar Dina. Según ella, un agente le informó de que podría multarla ahora mismo y revocar su entrada global.
Confusión sobre la normativa alimenticia
El agente de aduanas explicó a Dina que el perro había detectado el olor de la manzana. “Estaba esperando mi equipaje cuando un agente de Aduanas y Control Fronterizo se me acercó, me dijo que el perro olía comida y me preguntó si tenía algo”, relató la joven.
Fue en ese momento cuando se acordó de que llevaba una manzana desde Ámsterdam que no había declarado. Las consecuencias fueron la confiscación del pasaporte y la revisión exhaustiva de sus maletas por parte de los funcionarios del aeropuerto.
Mentir sobre la presencia de la manzana podría haberle supuesto una multa de 300 dólares (275 euros), mientras que el hecho de tener realmente la manzana, junto con el acceso por Global Entry, supone una sanción de 500 euros y la eliminación de este beneficio.
Una advertencia valiosa
Afortunadamente para Dina, los agentes decidieron darle una advertencia al tratarse de su primera infracción. Ella misma reconoció en el vídeo que el incidente le sirvió como recordatorio sobre las estrictas normas aduaneras.
“Me olvidé por completo de la manzana, y declararla no era lo primero que me preocupaba, ya que dejaron de hacerme llenar esos formularios en el avión. Tampoco sabía que se debían declarar todos los alimentos, incluso los procesados”, explicó la joven.
Además, aprovechó la experiencia para compartir recomendaciones con otros viajeros, subrayando la importancia de declarar no solo compras superiores a 800 dólares (unos 735 euros) y efectivo o cheques de viajero por encima de 10.000 dólares (unos 9.200 euros), sino también “tlos alimentos, plantas y productos animales”.
“En caso de duda, declárelo para evitar multas y confiscaciones”, recomendó Dina.
Reacciones y comparaciones con “terrorismo”
La publicación de Dina en TikTok generó una ola de comentarios de usuarios que compartieron experiencias similares. Una persona relató: “Acabo de perder la entrada global y 500 dólares por una ciruela sin querer”, mientras que otra comentó: “Declaré una lata de Coca-Cola Light sin abrir porque me hicieron creer que me iban a condenar a la silla eléctrica”.
En los comentarios también destacó la percepción de algunos usuarios sobre la gravedad de introducir productos agrícolas al país. Uno de los comentarios más llamativos afirmaba: “¡Sí! Les digo esto a todos: introducir la agricultura es como estar a un paso de ser terrorista. Es algo muy importante”.
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