
Andy Spary, carpintero de 39 años y corredor aficionado, vivió durante semanas con un intenso dolor en el glúteo izquierdo. Inicialmente, pensó que era una secuela de una caída mientras patinaba, por lo que la sensación de “una quemazón muy intensa”, fue atribuida a una lesión muscular y los médicos no sospecharon nada grave.
“Pensaron que era solo un tirón. Nunca imaginé que sería algo tan serio”, comentó Andy al Daily Mail. Pero el dolor no desapareció, y después de realizarse unas pruebas más precisas, el diagnóstico fue devastador: un tumor en el intestino que se había extendido a los ganglios linfáticos, es decir, cáncer de intestino en estadio tres.
Enfermedad de Crohn
Los médicos sospechan que la enfermedad de Crohn, una afección inflamatoria crónica que Andy padecía, pudo haber favorecido el crecimiento anómalo de las células en el tracto digestivo, lo que derivó en el cáncer.
“El tumor se ha ramificado desde mi intestino hasta el glúteo y se está extendiendo”, explicó Andy, quien se mantiene optimista. “Nos enfocamos en lo positivo, porque creo que esto es tratable y puedo vencerlo”, añadió.

Un proceso largo, pero con avances
En julio de 2024, Andy fue sometido a una cirugía para colocarle un estoma, un procedimiento en el que una parte del intestino se lleva a la superficie del abdomen y se conecta a una bolsa recolectora de desechos.
Después, en septiembre, comenzó un tratamiento de quimioterapia y radioterapia, pero los resultados iniciales no fueron los esperados.
El 21 de mayo de 2025, los médicos decidieron someterle a una segunda cirugía, durante la cual se retiró la parte restante del intestino, el tumor residual y una sección de su glúteo comprometido.
La cirugía supuso un avance en su lucha contra el cáncer, sino que también trajo consigo un beneficio para su calidad de vida, ya que podía aliviar los síntomas de la enfermedad de Crohn.
“Nuevo trasero, nuevo yo”
Después de esta cirugía, un cirujano plástico utilizó tejido de su propio cuerpo para reconstruir la zona pélvica y el glúteo de Andy. “Un cirujano quita el tumor y el plástico arregla todo. Nuevo trasero, nuevo yo, todo bien”, bromeó.
Los médicos consideran que la cirugía fue exitosa, pero Andy deberá esperar al menos un mes para someterse a una tomografía que confirme si ya está libre de cáncer. “Mantenerme en forma y saludable ha sido mi mejor arma”, afirmó.
Un reto que mantiene con esperanza a Andy es poder la maratón de Londres en 2026 y recaudar fondos para la organización benéfica Trekstok, dedicada a ayudar apersonas con enfermedades termianles.
“Tener como meta correr mi primera maratón el próximo año, con la bolsa y todo, es lo que me motiva a seguir adelante”, afirmó Andy, quien ha recaudado más de 3.500 libras esterlinas (más de 4.000 euros) en su campaña de GoFundMe y espera alcanzar las 10.000 libras (11.800 euros). “Si pudiera llegar, sería increíble”, confesó.
“Después de todo esto, volveré a estar de pie, más fuerte y más sano, sin Crohn y sin cáncer. Todo resuelto”, concluyó Andy.
Últimas Noticias
Carlos Alcaraz vence a Cameron Norrie y ya está en semifinales de Indian Wells
El murciano se llevó el encuentro ganando dos sets por 6-3 y 6-4

Los protocolos antiacoso de la Guardia Civil que fallaron a Carolina, la agente que sufrió durante cuatro años violaciones de su superior: “Es solo un momento...”
La primera de las agresiones ocurrió en enero de 2012, cuando estando en casa de ella, se abalanzó ante la negativa de la víctima y tras forzarla le dijo: “Ves, no pasa nada”

La guerra en Oriente Medio pasa factura a los españoles: gasolina hasta 2 euros el litro, hipotecas más caras y euríbor al alza
El efecto dominó de la subida del petróleo amenaza con trasladar el encarecimiento energético a la cesta de la compra, mientras el Gobierno y la UE diseñan medidas para frenar el impacto

Claves del juicio a la familia que estafó a más de 6.000 muertos cambiándoles el ataúd: todo se destapó tras la extorsión de un trabajador que guardó fotos y listas
Entre marzo y junio se desarrolla el juicio contra 23 acusados del ‘caso ataúdes’, dueños y trabajadores de una funeraria de Valladolid que engañaron a miles de familias: les vendieron unos féretros pero luego inceneraban a sus muertos en otros más baratos


