
Cocinar de manera eficiente y segura es una prioridad en la mayoría de los hogares. Sin embargo, hay ciertas prácticas en la cocina que, aunque comunes, pueden comprometer la calidad de los alimentos y, en algunos casos, afectar la salud. En este sentido, una de las más habituales es la de cocer el huevo en la misma agua que otros alimentos.
La situación es casi siempre la misma: tienes prisa y quieres comer algo rápido. Piensas en una ensalada y pones a hervir pasta, patata y huevo. Así, este acto tan simple puede convertirse en un problema grave. Y es que, aunque pueda parecer una forma sencilla de ahorrar tiempo, este método puede traer consigo varios inconvenientes.

Qué pasa si hierves el huevo en la misma agua que otros alimentos
Uno de los principales motivos por los que se debe evitar hervir los huevos junto con otros alimentos es el riesgo de contaminación cruzada. Los huevos, especialmente aquellos con la cáscara rota, pueden liberar bacterias como la Salmonella en el agua durante la cocción. Si esta agua se comparte con otros alimentos, las bacterias pueden transferirse a ellos, incrementando el riesgo de intoxicación alimentaria. Aunque una cocción adecuada puede eliminar algunas bacterias, no siempre garantiza que la contaminación no ocurra, especialmente si los huevos no se cocinan en condiciones controladas.
Otro inconveniente de hervir los huevos junto con otros alimentos es que el agua de cocción puede mezclar los sabores y olores de los ingredientes. Los huevos, al ser porosos, absorben fácilmente las sustancias disueltas en el agua. Esto puede alterar su sabor y textura, haciéndolos menos agradables al paladar. Por ejemplo, si se hierven con patatas o vegetales, los huevos pueden adquirir un sabor extraño que afecta su calidad. Cocinar los huevos en agua limpia y sin impurezas es esencial para mantener su sabor característico.
Además, los huevos requieren una temperatura constante y precisa para cocerse correctamente. Al sumergirlos en agua en constante ebullición, se asegura una cocción homogénea. Sin embargo, si se cocinan junto con otros alimentos, como pasta o verduras, la temperatura del agua puede disminuir al añadir más ingredientes, lo que provoca una cocción desigual. Esto resulta en una textura inconsistente, donde los alimentos más delicados quedan demasiado cocidos y los huevos no alcanzan su punto deseado.
Por último, muchos cocineros aprovechan el agua de cocción de ciertos alimentos, como la pasta o las verduras, para dar sabor a otros platos. Si los huevos se hierven en esa agua, perderán parte de su sabor original y la calidad del agua se verá comprometida, ya que se cargará con compuestos de los otros alimentos. Cocinar los huevos en agua limpia asegura que no solo mantendrán su pureza, sino que también permitirá que el agua se conserve para otros usos, como caldos o sopas, sin alteraciones indeseadas.
Cómo cocer un huevo correctamente
Para cocer un huevo correctamente, colócalo en agua fría, cubriéndolo completamente. Lleva el agua a ebullición y, una vez alcanzado el punto de ebullición, reduce el fuego y cocina durante 9-12 minutos dependiendo de la consistencia deseada. Luego, enfría el huevo en agua con hielo para facilitar su pelado.
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