La UCO desarticula en Cádiz la mayor red de clínicas clandestinas de bótox traído ilegalmente de Corea del Sur

La Guardia Civil ha detenido a cuatro personas e investigan a otras cincuenta por introducir productos coreanos de estética que son ilegales en España

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La Guardia Civil ha detenido a cuatro personas e investigan a otras cincuenta por introducir productos coreanos de estética que son ilegales en España. Fuente: Ministerio del Interior.

La estética coreana lleva varios años en el punto de mira de miles de clínicas alrededor del mundo gracias al boom del K-Pop y las telenovelas surcoreanas en las que las personas se caracterizan por tener una “piel perfecta”. Esta es la razón de que emerjan en España clínicas que importan los productos de manera ilegal desde Corea del Sur.

En un trabajo colaborativo entre la Guardia Civil y la Agencia Tributaria en Alicante, Málaga, Madrid, Cádiz, Murcia, Córdoba y Sevilla, han desmantelado una red de criminales de la que ya han detenido a cuatro personas y 41 siguen siendo investigadas en el marco de la operación ‘Botul/Kalopsia’, según un comunicado de la Agencia Tributaria.

La investigación se abrió en 2023 a raíz de una serie de informaciones recabadas por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil sobre clínicas que supuestamente estaban realizando intervenciones propias de la medicina estética por personas que no son profesionales en la materia ni tienen el título acreditativo.

En total, se les acusa de cometer 53 delitos contra la salud pública, estafa, intrusismo profesional y pertenencia a organización criminal.

Componentes como la toxina botulínica, hialuronidasa, ácido hialurónico y lidocaína son diariamente importados a España desde Corea sin pasar ningún tipo de control para surtir a diferentes clínicas situadas en diversas provincias.

Entre los más de mil viales de fármacos que incautaron, se encuentran un millar de jeringuillas llenas de ácido hialurónico, hilos tensores y maquinaria específica como centrifugadoras para la realización de tratamientos de plasma rico en plaquetas, todos ellos sin la trazabilidad, calidad y conservación exigida para los productos oficiales y por tanto sin la seguridad de que el contenido sea el que figura en las etiquetas.

Tanto los medicamentos como el material para su acondicionamiento, almacenamiento y distribución entraban en el país de forma camuflada y amparados por falsas declaraciones de contenido, para camuflar su detección.

Publicidad en redes sociales

La red de fármacos no solo los recibía y utilizaba en clientes, sino que además los publicaban en redes sociales de clínicas clandestinas que operaban intervenciones propias de médicos especializados en la medicina estética.

Entre los compradores de estas sustancias se encontraban diversas clínicas de estética legalmente establecidas y otras clandestinas, además de personas que ejercían este tipo de labores de medicina sin la titulación oficial.

Kim Seul-ki gets Botox injection,
Kim Seul-ki gets Botox injection, amid the coronavirus disease (COVID-19) pandemic in Seoul, South Korea, December 15, 2020. Picture taken on December 15, 2020. REUTERS/Kim Hong-Ji

La actividad de los proveedores no se circunscribía únicamente al territorio nacional, ya que también se detectaron envíos de los citados productos a Portugal, además de contar con una red de personas y cuentas bancarias ubicadas en distintos países para la ocultación de los beneficios que la organización criminal obtenía con su actividad ilícita.

La misión ya ha llevado a cabo 40 incautaciones de este tipo de medicamentos y productos sanitarios ilegales en el marco de la investigación en varios registros domiciliarios en San Pedro de Alcántara (Málaga), Torrevieja (Alicante) y Cartagena (Murcia).

Actualmente y según aclara el Ministerio del Interior, la OCU se encuentra investigando 24 clínicas y asegura que esta organización criminal se da por desarticulada, aunque en la actualidad se estén recabando denuncias de posibles perjudicados por la aplicación de estos tratamientos.

Lo cierto es que una mala aplicación de bótox o de ácido hialurónico pueden provocar secuelas de alta gravedad si son administradas por personal sin la calificación pertinente.

Un informe de la Agencia de la Unión Europea para la Cooperación Policial (Europol) alertaba de que “el mercado ilícito de productos farmacéuticos y sanitarios falsificados es mundial y va en aumento”.

El documento, que se dio a conocer la semana pasada, recalcaba que “se prevé que este fenómeno siga siendo generalizado y es probable que el aumento constante de la demanda genere oportunidades continuas para la delincuencia organizada“.