
El omeprazol es uno de los medicamentos más comunes en España para tratar el reflujo del estómago, que es la subida del ácido estomacal hacia la garganta. En cambio, sus consumidores pueden estar en riesgo de sufrir migrañas como efecto secundario, como alerta un nuevo estudio del Departamento de Nutrición y Ciencias de los Alimentos de la Universidad de Maryland (Estados Unidos) publicado en la revista Neurology Clinical Practice.
El reflujo ácido, que ocurre cuando el ácido del estómago se desplaza hacia el esófago, puede causar ardor de estómago y úlceras, especialmente después de comidas abundantes o al acostarse. Las personas con episodios frecuentes de acidez estomacal pueden desarrollar la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), que es una causa de cáncer de esófago.
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De hecho, la investigación también señala que la ERGE es una de las principales razones de consulta en medicina digestiva y afecta a una parte significativa de la población mundial, incluyendo al 9,8% de la población española. Para tratar estas condiciones, a menudo se recetan dosis más altas de medicamentos contra el ácido estomacal.
Esta dosis podrían estar relacionadas con dolores de cabeza graves, lo que justificaría una mayor investigación por parte de las autoridades sanitarias. Sin embargo, el estudio no demuestra que los fármacos antiácidos causen migraña como tal, solo sugiere una asociación que merece la pena ser estudiada.
Entre los medicamentos asociados a la migraña se encuentran los “prazoles” o inhibidores de la bomba de protones, como el omeprazol y el esomeprazol, que son ampliamente utilizados. Otros medicamentos como los antagonistas de los receptores H2 de la histamina y los bloqueadores H2, como la cimetidina y la famotidina, también podrían estar implicados, así como los suplementos antiácidos.
Para llegar a estas conclusiones, el estudio examinó datos de más de 11.000 personas y reveló que aquellos que tomaban inhibidores de la bomba de protones tenían un 70% más de probabilidades de desarrollar migraña que aquellos que no los tomaban, incluso después de ajustar otros factores de riesgo. Por ello, aquellos pacientes que sufren de migraña o dolores de cabeza intensos y toman estos medicamentos deben consultar a sus médicos sobre si deben continuar usándolos.
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Sin embargo, la investigación tiene limitaciones, como el pequeño número de personas que tomaban ciertos medicamentos y el enfoque exclusivo en medicamentos recetados. Aunque estudios previos han encontrado una correlación entre afecciones gastrointestinales y migraña, los investigadores indican que esta correlación no explica completamente la conexión entre la migraña y los medicamentos reductores de ácido encontrada en su estudio.
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