
Linito es un mono capuchino que durante 35 años ha vivido enjaulado en un piso en Barcelona hasta que la Fundación para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales (Faada) ha acudido a su rescate. Así lo ha asegurado la fundación en un comunicado el pasado miércoles 15 de febrero. El primate ya ha sido trasladado a una fundación especializada en primates maltratados.
La fundación ha conseguido la liberación del animal tras años de denuncias y de presión ejercida a las administraciones, como han asegurado en un comunicado. Según han explicado, el mono capuchino fue comprado por una señora de aproximadamente 80 años hace más de tres décadas por un valor de 45.000 pesetas, unos 270 euros al cambio.
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El mono permaneció “enjaulado” en este piso de la ciudad condal en unas “condiciones lamentables y totalmente inadecuadas para un animal de su especie”. Según ha informado Faada este jueves, la primera vez que la entidad tuvo constancia de la situación de Linito fue en 2014.
Durante las visitas que realizaron al domicilio, la fundación detectó graves irregularidades sobre el bienestar del animal. Explican que el animal vivía solo en una jaula de 2x1x1 metros ubicada en el comedor del piso, y que en la mayoría de las ocasiones “estaba sucia y no disponía de zona exterior ni acceso a luz solar directa”. Su propietaria reconocía que desde 2014 el animal nunca había salido de su jaula.
Por tanto, el animal no podía “correr, saltar, desplazarse e interactuar con otros animales”, algo, que reconocen, es “fundamental” para la especie. Aseguran, además que “su dieta era inadecuada y muy poco variada. Esto, junto a la falta de luz natural, mostraba un aspecto físico muy deteriorado”, ha agregado la entidad animalista.
Durante una década han luchado por la cesión del animal
Durante todos estos años, Faada intentó conseguir la cesión del animal, pero su propietaria no estaba dispuesta a ello, por lo que decidieron interponer numerosas denuncias. Sin embargo, aseguran que “ni el Ayuntamiento de Barcelona, ni la Generalitat de Catalunya, ni la Fiscalía de Medio Ambiente de Barcelona” han intervenido a lo largo de esta última década.
“Durante los 10 años en los que las autoridades se han mostrado impasibles ante la situación de Linito, se ha perpetuado su sufrimiento y se le han arrebatado años en los que podría haber estado disfrutando de unas condiciones de vida dignas”, ha dicho la abogada de Faada Anna Estarán.
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No fue hasta enero de 2024, a raíz de la entrada vigor de la Ley de protección de los Derechos y el Bienestar de los animales el pasado mes de septiembre, cuando una nueva denuncia de Faada ante la Generalitat les obligó a actuar. La ley prohíbe la tenencia de primates en todo el territorio nacional, por lo que Linito no podía estar enjaulado en el domicilio.
El mono capuchino ha sido trasladado a la Fundació MONA, especializada en primates maltratados, donde pasará una primera fase de rehabilitación para luego ser trasladado a otro centro donde pueda socializar con individuos de su especie.
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