Prisión permanente revisable para el asesino de una vendedora de la ONCE por una deuda de 200 euros en “rasca y gana”

El condenado escondió el cadáver en su casa tras cometer el crimen

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Fachada del Tribunal Superior de
Fachada del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha.

El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Castilla-La Mancha impone la pena de prisión permanente revisable a un hombre por el asesinato de una vendedora de la ONCE. El condenado escondió el cadáver en su casa tras cometer el crimen.

El TSJ manchego ha confirmado así el fallo de la Audiencia de Albacete, que también sentenció al hombre a un año de prisión por un delito de hurto. Deberá pagar además una indemnización de 190.000 euros a los familiares de la víctima.

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La mujer, Martina, y su agresor, identificado como D. Santos, mantenían una relación de amistad desde hacía años. Coincidían en los locales en los que ella vendía cupones y, en ocasiones, tomaban algo juntos. El hombre tenía antecedentes penales y había estado en la cárcel años antes.

Una disputa por boletos sin pagar que acabó en asesinato

Archivo: Quiosco de venta de
Archivo: Quiosco de venta de loterías de la ONCE (FERNANDORUSO.COM / FERNANDO RUSO)

En base a esta relación de amistad, relata la sentencia, de cuando en cuando la mujer le fiaba boletos de apuestas al hombre, que se comprometía a pagar posteriormente. A mediados de agosto de 2021, el acusado le llamó por teléfono y quedaron en su casa para pagarle una deuda de 50 euros. La vendedor acudió a la vivienda con su material de trabajo: el TPV móvil, un bolso y un chaleco identificativo de la ONCE, además de diversos rascas y otros boletos de apuestas para vender y dinero en efectivo que había recaudado durante el día.

Los dos estuvieron hablando tranquilamente y tomando una cerveza. Durante la tarde, Santos le pagó los 50 euros mencionado y probó suerte con algunos “rasca y gana” de los que llevaba. Al rato, la mujer le reclamó que le pagase lo que había gastado, un importe superior a 200 euros, lo que originó un fuerte discusión entre ambos.

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En un momento dado, Santos empujó a Martina y esta cayó al suelo, debido a sus problemas de movilidad. Ella amenazó con denunciarle y el acusado, temiendo volver a prisión, se abalanzó sobre la mujer y le asfixió hasta matarla.

Emparedó el cadáver de Martina

Una vez comprobó que estaba muerta, envolvió el cadáver en unos plásticos y lo escondió en una de las habitaciones de la casa. Santos “adquirió ladrillos, cemento y arena y en una habitación pequeña de su vivienda construyó un habitáculo de pequeñas dimensiones en el que ocultó el cadáver”, explican los magistrados.

“Antes de meter el cuerpo en dicha construcción y, con ánimo de obtener un beneficio económico, el acusado cogió los cincuenta euros que le había dado a Martina cuando llegó a la casa, el dinero en efectivo que llevaba procedente de la recaudación de ese día y el resto de los cupones que también portaba Martina y que no habían sido usados, cuyo valor asciende a 1.704 euros, guardando estos últimos en un armario de una habitación y en otro de la cocina”, relata la sentencia. D. Santos destruiría después el móvil y el terminal de venta de la víctima.

Los familiares denunciaron la desaparición de Martina y la Policía Nacional comenzó a investigar el caso. Santos fue sometido a un interrogatorio en agosto de 201, donde negó saber dónde estaba la mujer y accedió a que registrasen su domicilio. El acusado confesó haber matado entonces a la vendedora y haber ocultado el cuerpo. Explicó a los agentes que “tuvo una discusión con ella porque llegó borracha, y la empujó y se dio un golpe”.

La Audiencia de Albacete le condenó en un inicio a prisión permanente revisable, un año de cárcel por hurto y el pago de 190.000 euros de indemnización. La defensa recurrió la sentencia y solicitó que se aplicasen las atenuantes de arrebato y confesión. No obstante, el TSJ de Castilla-La Mancha ha rechazado enteramente el recurso, al tender que la confesión “no fue completamente veraz” y que el condenado “fue consciente de lo que estaba haciendo” en todo momento.