La hostelería duplica la contratación de trabajadores de empresas de trabajo temporal tras la entrada en vigor de la reforma laboral

Desde inicios de 2022, más de 776.000 personas han firmado más de un contrato indefinido

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Un camarero limpia una mesa
Un camarero limpia una mesa en la plaza Real de Barcelona.

La reforma laboral impulsada por Yolanda Díaz ponía el foco en uno de los grandes problemas del mercado de trabajo español: la temporalidad. Y es que España, siendo un país con un importante peso del turismo en la economía, adolecía de una gran estacionalidad en algunos sectores, como la hostelería. La penalización de la contratación temporal derivada de la reforma laboral, que entró en vigor en enero de 2022, ha supuesto que muchos bares y restaurantes, acudan a las ETT para poder seguir contratando personal durante las épocas de mayor carga de trabajo.

Concretamente, según los datos divulgados por el ministerio de Trabajo, entre los meses de enero y noviembre de 2023, más de 523.000 empleados de hostelería procedían de contratos de puesta a disposición de estas empresas de trabajo temporal. Sólo en el último año –comparando el periodo enero-noviembre de 2023 con el de 2022– han aumentado en más de 104.000 contratos. Unas cifras elevadas, que contrastan con los poco más de 250.000 contratos que se hacía vía ETT en el sector terciario a cierre de 2021, antes de que entrase en vigor la reforma laboral.

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De hecho, las ETT se han visto muy beneficiadas por la modalidad de contratación que más se utiliza en la actualidad: los fijos discontinuos. La reforma laboral ha dado un gran protagonismo a este tipo de contratos -que ya existían con anterioridad-, ya que se han convertido en los sustitutos del tradicional contrato por obra y servicio. Los trabajadores fijos discontinuos tienen un contrato indefinido, pero solo están dados de alta en la seguridad social y percibiendo un salario durante el tiempo que realizan la actividad para la que se les contrató.

De esta forma, muchas empresas que requieren de trabajadores y cuyo flujo laboral es muy estacional –sector primario, turismo...– recurren a estas ETT, que ya concentran el 60% de contratos fijos discontinuos, según los datos de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea). Sin embargo, en el último año, las empresas de trabajo temporal han firmado un millón menos de contratos que antes de la reforma laboral pero aún gestionan más de 3,3 millones.

Contratos indefinidos en cadena

La contratación en enero creció un 6,22% respecto al mes anterior. El aumento ha venido explicado en exclusiva por la contratación indefinida, ya que ha descendido la temporal. En total, en el mes de enero se firmaron 1,19 millones de contratos. En el caso de la contratación indefinida se firmaron 506.622 contratos en enero, lo que supone 92.060 más que en diciembre.

El 48,04% de los contratos indefinidos fueron a tiempo completo, frente a un 28,89% fijos discontinuos y un 23,07% indefinidos a tiempo parcial. Por otra parte, 28.732 personas firmaron en enero más de un contrato indefinido, lo que supone el 6% de todos aquellos que firmaron algún contrato de dicha naturaleza. Desde inicios de 2022 ha ocurrido con 776.000 personas.

Mal inicio de año

Los meses de enero nunca dan buenas noticias en materia de empleo y este 2024 no ha sido una excepción. La afiliación ha caído de forma significativa, en 231.000 personas, lo que supone el segundo peor enero desde 2014. Solo 2020 fue peor. El promedio de caída del empleo en los meses de enero de la última década fue de 202.000 afiliados. Con una caída de la afiliación de tal magnitud, la pérdida de empleo ha sido generalizada en todos los sectores de actividad.

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En todos ellos se han medido pérdidas de empleo en un mes donde el factor estacional más importante lo caracteriza el final de la campaña de Navidad y Reyes. Por esta razón, es muy marcado el perfil de los sectores que más empleo destruyen en enero: comercio y hostelería.

Entre ambos la caída de afiliación fue de 99.609 afiliados -7.000 más que el pasado año-, repartida a partes iguales. En el caso del sector de comercio, la pérdida de afiliación en enero lleva una senda creciente. Los 50.320 afiliados menos en 2024 superan las cifras de enero de 2023 (-46.204) y de 2022 (-39.331) y, además, en términos interanuales su empleo solo crece en poco más de 43.000 personas, un aumento muy débil teniendo en cuenta que es un sector con unos 3,29 millones de afiliados. La hostelería también ha visto caer en enero su afiliación más que en enero del año pasado y en términos interanuales cuenta con 72 mil afiliados más, mostrando mayor fortaleza.