Funcas recorta al 1,5% su previsión de crecimiento para el próximo año y descarta que el déficit baje del 3% antes de 2028

En cuanto al incremento a la inflación, continuará por encima del objetivo del BCE y el IPC se situará en el 3,8% en 2023 y en el 3,6% en 2024 en tasa media anual

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El presidente del Gobierno, Pedro
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y la vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño.

La Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas) ha elevado dos décimas sus previsiones de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) español en 2023, hasta el 2,4%, gracias al impulso de los dos primeros trimestres del año, pero ha recortado una décima sus estimaciones para 2024, hasta el 1,5%, como consecuencia de un entorno internacional “más incierto” y la moderación de la demanda interna.

“Observamos que la economía española está aguantando bastante bien la situación económica internacional. Estos trimestres pasados hemos crecido más que la mayoría de los países europeos, aunque no somos inmunes a la evolución de la economía. Igual que los países vecinos, nos encaminamos a una desaceleración”, ha alertado el director general de Funcas, Carlos Ocaña, este jueves durante la presentación de la actualización de las previsiones económicas para España para el periodo 2023-2024.

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La previsión de Funcas para el crecimiento del PIB en 2023 (2,4%) coincide con las estimaciones del Gobierno en funciones recientemente actualizadas en el Plan Presupuestario de 2024, remitido a Bruselas. No obstante, las proyecciones del Ejecutivo para 2024 (2%) son medio punto más optimistas que las de la Fundación.

Según ha explicado el director de Coyuntura y Estadística de Funcas, Raymond Torres, se observa una desaceleración de la economía desde el verano, como consecuencia del impacto de la subida de tipos de interés, del enfriamiento de Europa --las previsiones de crecimiento para la eurozona se han revisado a la baja-- y en menor medida por una moderación del consumo público.

Esta desaceleración se evidenciará “con más claridad” en 2024, según advierten desde la Fundación, por el efecto de arrastre del último tramo del presente ejercicio, y el menor impulso de algunos de los actuales factores de crecimiento, como la normalización del turismo y los acuerdos de recuperación de poder adquisitivo de los salarios. Por otra parte, también se anticipa una menor aportación del consumo público, a tenor de la próxima reactivación de las reglas fiscales europeas.

Con todo, Funcas estima que el crecimiento económico en 2024 procederá sobre todo de la demanda interna, mientras que la aportación del sector exterior será nula. “Pese a todo, el ritmo de expansión de la economía española seguirá superando la media europea”, han remarcado.

En todo caso, Funcas asegura que el avance del PIB iría de menos a más en el transcurso del año, un perfil que refleja la hipótesis de política monetaria: las previsiones parten del supuesto de que el BCE no procederá a nuevas subidas de tipos de interés, prefiriendo enviar el mensaje de mantenimiento de tipos de interés altos por más tiempo de lo inicialmente anticipado. Este supuesto sería consistente con una ligera relajación de la facilidad de depósitos durante la segunda parte de 2024.

Déficit

Bruselas ha reactivado, cuatro años después, las reglas fiscales que suprimió en 2020 para paliar los efectos económicos de la pandemia del coronavirus: a partir de 2024 los países europeos no podrán registrar un déficit superior al 3%. Un hito con el que se ha comprometido el Gobierno de Pedro Sánchez, aunque, según los cálculos de Funcas, no es tan sencillo.

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Y es que, en ausencia de medidas de ajuste, no está garantizado que la deuda en relación con el PIB vaya a seguir una senda coherente con los compromisos europeos. En simulación, en base a hipótesis relativamente optimistas -un crecimiento del 1,9%, una inflación del 2% y una política monetaria “normalizada”-, el escenario central es de un déficit público que no alcanzaría el 3% hasta el 2028.

La deuda se situaría todavía por encima del 102% en ese año. De momento, la prima de riesgo se mantiene estable, pero ante posibles perturbaciones en los mercados financieros, la situación podría cambiar “drásticamente”, advierte Funcas, que destaca la necesidad de aprovechar la ventana de oportunidad para emprender una senda de ajuste fiscal.