El acto de fin de campaña de Vox: mucho verde, poca gente y “viva España”

El partido liderado por Santiago Abascal celebra el acto de fin de campaña en Colón, una de sus plazas talismán, y llama a sus votantes a “acabar con el peor gobierno de la historia”

Guardar
Santiago Abascal ha vuelto a atacar a la izquierda y al líder del PP, Feijóo, antes de las elecciones.

Las banderas de España en cualquier mitin de Vox están garantizadas: si no la llevas de casa, ya se encarga el partido de dártelas. Y no solo eso, también una pulsera, una banderola, un pai pai, el folleto y un pin. Todo verde pero teñido, cómo no, de rojo y amarillo. Es lo mínimo. En la madrileña Plaza de Colón, donde el partido de Santiago Abascal ha celebrado este viernes su cierre de campaña, hay simpatizantes, no hay duda, pero los propios asistentes reconocen que no está llena. La razón, que “la gente está de vacaciones”.

El kit premium del votante de Vox se completa con una cerveza, una hamburguesa, pizza o un perrito caliente. Cada uno elige. Eso sí, nada es gratis: dos euros por la lata de cerveza, diez por la hamburguesa y la pizza y si se prefiere un perrito hay que apoquinar siete euros. “Todos los beneficios son para nosotros”, comenta el dueño de los food truck que ha instalado el partido para sus votantes. Más allá de la comida, la espera se ameniza con la música épica habitual de los actos de la ultraderecha, aunque esta vez también se atreven a arriesgar con Tenía tanto que darte, la mítica canción de Nena Daconte. Ese tema que dice “camino despacio pensando volver hacia atrás”. Una artista que, en varias ocasiones, se ha posicionado a favor de la lucha contra la violencia machista, precisamente la que los de Abascal niegan. Pero la llegada del presidente de Vox eclipsa cualquier canción, no existe el cantante que pueda competir con Abascal ni con los gritos de “presidente” y “que te vote Txapote”

Te puede interesar: El éxtasis se apodera del PSOE en el cierre de campaña del 23-J: “Nos caímos, nos levantamos y pedaleamos a contrarreloj”

Antes de comenzar el acto, el candidato atiende a los medios y mantiene la línea del partido: “Quedan 48 horas para liberarnos del peor Gobierno de nuestra historia. De un Gobierno que nos ha condenado a la ruina con la destrucción de parte de nuestra riqueza, de un Gobierno que ha puesto en peligro a las mujeres y ha mentido al electorado. Un Gobierno que ha traicionado los intereses generales de España pactando con todos sus enemigos”, declara.

La intervención se ve constantemente interrumpida por los asistentes que, móvil en mano para fardar después en redes, gritan espontáneamente “¡Viva España!”. ¡Viva!, responde al unísono el resto. Tampoco faltan el resto de bitores habituales del votante de Vox, con “valiente” y “que te vote Txapote” entre los más sonados.

“Ojalá el 24 de julio volvamos a 1975″

Entre los asistentes se extiende una sensación generalizada de desconfianza. Nadie se fía de Feijóo. “Es un veleta”, afirma un hombre. “Tenemos que entrar en el Gobierno para obligar a Feijóo a cambiar las cosas porque llevan mucho tiempo gobernando y sigue la ruina”, reclama otro. El perfil del asistente sigue siendo el habitual: hombres de mediana edad y mucha gente joven, que reclama incluso volver a los años 70, una época que conocen, pero reivindican. “Ojalá el 24 de julio volvamos a 1975. No había mucha libertad, pero seguro que se vivía mejor”, cuenta Claudia [nombre ficticio], de 27 años.

Te puede interesar: Feijóo alerta sobre Pedro Sánchez y Yolanda Díaz en su cierre de campaña: “Los que perderán la Champions están dispuestos a sumar sus puntos”

Claudia reconoce que es de Vox “por el adoctrinamiento de mis padres”. “En mi casa siempre se ha hablado de Vox. Mi madre es militante desde 2014 y yo lo reconozco, mi educación es eso”, admite la joven, que va acompañada de una amiga a la que quiere convencer para que vote a Abascal el próximo domingo: “Esta medio convencida”, reconoce. “Lo único que no me gusta es sus posiciones sobre el aborto”, expone la indecisa, algo a lo que Claudia no le da demasiada importancia: “No tengo opinión”, admite.

Vox celebra en Colón su
Vox celebra en Colón su acto de fin de campaña. (Jesús Hellín / Europa Press)

Según comienzan a intervenir los dirigentes de la formación de extrema derecha, se interrumpe todo lo demás: “Calla, calla que está hablando esta valiente”. La valiente en cuestión es Rocío Monasterio. La portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid es la primera en tomar la palabra y pide el voto a la formación porque es ·la única que protege a la familia y a España”. También participó Iván Espinosa de los Monteros, otro de los grandes aclamados. “El otro día me cruce con una señora y me dijo que nos votaba, miré a su marido y me hizo un gesto como que no. Le dije a la mujer: yo me voy, pero tiene la tarea de convencer a su marido y me dijo, tranquilo, que yo sé donde hay que tocar, ese voto está ganado”. El foro responde con risas masculinas de otro tiempo.

Te puede interesar: La Yolanda Díaz más emocional: “Somos la fuerza decisiva contras las mentiras e insultos del PP”

Entre intervención interesada y discurso interesante, los asistentes continúan proclamando sus deseos e intenciones. “Debemos acabar con la Agenda 2030″, reclama un joven. Otro, muy confiado, asegura que “Vox será la tercera fuerza, los comunistas van a ser un bluf y el 24 de julio Feijóo se va a tener que sentar con nosotros para pactar un gobierno”. “O entramos o no tendrá nuestros votos”, se suma un acompañante. “A este gobierno de la ruina le quedan dos días”, anticipa un hombre con una bandera carlista a un lado y con una de los Reyes Católicos al otro.

Abascal ataca al PP y llama a la movilización

Y entonces, el momento culmen. Abascal irrumpe en el escenario para el júbilo de los asistentes. El candidato ha insistido en la importancia de darle el voto a Vox y no al PP. “Votar a Feijóo es jugar a la ruleta rusa. Somos la única garantía de que se construirá una alternativa”, ha expresado Abascal. “Me atrevo a pedirles su confianza, no les vamos a defraudar, vamos a ser capaces de representarles”, les ha prometido a sus potenciales votantes.

De nuevo, por más que el que hable sea Abascal, otro “que te vote Txapote” centra toda la atención en Colón. También la del líder. Él no lo pronuncia, lo evita, pero interrumpe su discurso y le dice a la gente: “Este es un grito que nace del pueblo, con absoluto respeto a las víctimas y contra el socialismo”. Para terminar, Abascal emula a su colega italiana, Giorgia Meloni. “Si a la libertad de expresión y no a la cultura de la cancelación, sí a la igualdad de los españoles y no a la discriminación autonómica. Sí a la patria potestad de los padres y no a la ideología de género en las aulas. Sí a la inocencia de los niños y no a la corrupción de menores, sí a la seguridad en las calles y no al Gobierno de los violadores, sí a las fronteras seguras y no a la inmigración ilegal. Sí a los barrios de siempre y no a los guetos multiculturales. Sí a las mujeres y sí a los hombres. Si a la familia y no a los que quieren destruirla. Si al milagro de la vida, si a la civilización de la cruz y no a la violencia islamista”.

Al grito de “presidente” abandonó Abascal su último acto antes del 23-J, el día más importante para el político y para su formación. Vox se juega ser decisivo y, por qué no, entrar por primera vez en el Gobierno de España.

Seguir leyendo: