
En la localidad de Aldea del Fresno de Madrid se encuentra El Rincón, un palacio construido en el siglo XIX a modo de fortaleza ajardinada por el primer duque de Santoña y que desde hace años pertenece a la familia Falcó. Durante la Guerra Civil, El Rincón pasó a manos republicanas y posteriormente fue convertido en cuartel por Franco durante la batalla de Brunete. Terminada le fue devuelto a José Mitjans y Murrieta, cuarto marqués de Manzaneda y biznieto del primer propietario. El marqués estaba casado con Paloma Falcó y Escandón, tía paterna de Carlos Falcó, y como no tuvieron hijos se lo dejó en herencia a él.
Cargado de recuerdos e historia, fue el último hogar de Carlos Falcó y Fernández de Cordóva, el V marqués de Griñón, quien vivió entre sus muros junto a la que era su mujer, Esther Doña, hasta que contrajo Covid-19 y falleció a causa de la enfermedad el 20 de marzo de 2020.
Te puede interesar: Estos son los exclusivos cócteles personalizados que Tamara Falcó e Íñigo Onieva servirán en su boda
Fue entonces cuando la propiedad pasó a manos de dos de sus hijos, Carlos y Tamara, quien además heredó su principal título nobiliario, el de marquesa de Griñón. Si bien se comentó que ambos habían decidido ponerlo a la venta, nada más lejos de la realidad y es que, de hecho, va a ser el escenario de un día familiar muy importante.

Este sábado 8 de julio Tamara Falcó e Íñigo Onieva se darán el sí, quiero en El Rincón, recordando y homenajeando así la figura del difunto Carlos Falcó. El escenario principal serán los jardines, totalmente adecuados para acoger un evento de tal calibre y es que la celebración de bodas era, hasta hace poco, uno de sus principales atractivos y fuente de ingresos.
Al ser una propiedad con muchos gastos, el anterior marqués se afanó en sacarle rentabilidad y apostó por la viticultura de la zona creando los vinos Marqués de Griñón. Además de acondicionar la bodega en el año 2002, plantó diferentes tipos de uva e implantó un sistema moderno de control de temperatura y humedad para que los caldos ganaran calidad. Por supuesto, la boda de su hija se regará con sus blancos y tintos.

El Rincón también ha sido escenario de cine. Así lo contó Carlos Falcó en una entrevista para Vanity Fair poco antes de morir: “Todo empezó en 1978. El productor José Antonio Sainz de Vicuña me pidió permiso para filmar parte de La escopeta nacional, de Luis García Berlanga”, recordaba. Desde entonces, el palacio de El Rincón se convirtió en el escenario de innumerables filmes, llegando a rodarse ahí hasta ocho al año. Entre ellos, Remando al viento, protagonizada por Hugh Grant, o la miniserie El Rey, sobre la vida de Juan Carlos I.
En cuanto a su tamaño, en el pasado llegó a ocupar 800 hectáreas, muchas de las cuales se vendieron. En la actualidad tiene una superficie de 123 hectáreas, de las cuales cinco son de jardines y patios empedrados y nueve de viñedos.
Seguir leyendo:
Últimas Noticias
Juanjo, veterinario: “Que tu gato se orine fuera del arenero no siempre es un problema de conducta”
El especialista explica uno de los principales problemas de salud detrás de esta conducta

El Supremo ordena a un banco devolver a una clienta todo el dinero cobrado por una tarjeta ‘revolving’ porque no supo la penalización si había retrasos en el pago
Los altos intereses de este tipo de préstamos pueden llevar al usuario a un bucle difícil de amortizar. El 99% de las reclamaciones son estimadas en los juzgados por usura y falta de transparencia

Juanma Lorente, abogado: “Se cobra mucho más dinero estando de baja por accidente laboral que por enfermedad común”
Los errores al tramitar una baja pueden afectar directamente al salario y saber cuándo se considera accidente laboral permite acceder a mayores derechos económicos

El secreto de la longevidad Dick Van Dyke, el actor de ‘Mary Poppins’, para seguir con energía a sus 100 años: un estudio científico lo avala
El estadounidense asegura que gestiona su ira manteniendo una actitud positiva
Silvia Severino, psicóloga: “Hay amistades que ya no son tu talla de zapato”
El desgaste emocional y la incomodidad tras los encuentros pueden ser signos de que un vínculo ya no aporta bienestar

