Las reservas internacionales brutas del Banco Central crecieron en USD 298 millones en el día, a USD 29.666 millones, con el aporte de los USD 70 millones de compras oficiales efectuadas el lunes, la suba de 1% del oro -que alcanzó un precio récord por encima de los USD 2.780 la onza- y la contabilidad de divisas del blanqueo de capitales que se incorporan en la contabilidad del BCRA como encajes. Se trata del stock de reservas brutas más grande desde el 5 de julio.
En una rueda mayorista con negocios por USD 321,7 millones en el segmento de contado, el Banco Central se quedó con la mayor parte de las divisas en oferta y absorbió USD 193 millones (el 60% del total), en la compra diaria más grande en cinco meses, desde los USD 263 millones del 16 de mayo de este año. “Las compras de hoy de casi USD 200 millones se deben a una importante oferta (de liquidación de exportaciones) de energía”, indicó una fuente de la entidad monetaria.
El BCRA lleva comprados en lo que va del mes unos USD 1.471 millones, en el octubre más positivo para la participación oficial en el mercado desde el 2009.
El precio del oro, uno de los activos considerados refugio en momentos de incertidumbre, alcanzó un nuevo máximo histórico durante la jornada de este martes al superar los USD 2.770 por onza. El metal dorado acumula tres semanas consecutivas al alza y se revaloriza más del 34% en lo que va de año.
Los analistas de Banca March destacaron que el oro recobró su rol como activo seguro ante la incertidumbre en torno a la situación en Oriente Próximo y al resultado de las elecciones presidenciales de EEUU. El analista de mercados Javier Cabrera señaló a EFE que el oro ha repuntado al conocerse que en EEUU la cifra de vacantes en el mercado laboral es menor de lo que esperaba.
El dólar libre resta 25 pesos o 2% este martes, a $1.195 para la venta, su precio más bajo desde el 14 de octubre. A lo largo del mes descuenta 40 pesos o 3,2%. Con un dólar mayorista que gana un peso en el día, a $989,50, la brecha cambiaria queda reducida a 20,8 por ciento.
Los precios del dólar que están implícitos en la cotización de acciones y bonos que son operados en simultáneo en el mercado local y el exterior ceden por séptima rueda seguida. El “contado con liquidación” a través del Bonar 2030 (AL30C) se pacta a $1.152, un mínimo nominal desde el 20 de mayo, mientras que el dólar MEP queda a 1.132 pesos.
En el marco de un blanqueo de capitales que fue extendido hasta el 31 de octubre, los depósitos en dólares del sector privad en efectivo exhibieron un incremento por octava rueda operativa seguida. Así es que según el último dato aportado por el Banco Central, correspondiente al 24 de octubre, estas colocaciones alcanzaron los USD 31.634 millones, con un alza de USD 340 millones o 1,1% respecto del día previo.
Los depósitos en dólares pasan a subir USD 237 millones en lo que va de octubre y permanecen muy próximos al máximo anterior de USD 32.499 millones del 9 de agosto de 2019. Desde que Javier Milei asumió el Gobierno, los depósitos en dólares anotan un crecimiento de USD 17.508 millones o un 123,9% desde los USD 14.126 millones del jueves 7 de diciembre de 2023.
La cotización “blue” del dólar resta 20 pesos o 1,6% este martes, a $1.200 para la venta. A lo largo del mes descuenta 35 pesos o 2,8%. Con un dólar mayorista que gana un peso en el día, a $989,50, la brecha cambiaria queda reducida a 21,3 por ciento. En lo que va de 2024 el dólar libre anota un ascenso de 175 pesos o un 17,1%, una tasa muy inferior respecto de la inflación acumulada en diez meses, en torno al 104 por ciento.
El dólar “blue” restó el lunes cinco pesos (-0,4%), a $1.220 para la venta. A lo largo del mes descuenta 15 pesos o 1,2%. Con un dólar mayorista que subió 50 centavos a $988,50, la brecha cambiaria quedó reducida a 23,4 por ciento.
Las elecciones presidenciales en Uruguay no suelen ser un factor de incertidumbre en los mercados internacionales. Pero esta vez, la instancia electoral estaba acompañada de un plebiscito sobre seguridad social que, entre otros puntos, proponía eliminar los fondos privados de pensiones. Los inversores extranjeros sí prestaban atención a lo que sucedería con esta propuesta, que finalmente fue rechazada.
El CEO del Grupo Techint, Paolo Rocca, volvió a cargar con dureza contra el Gobierno por la falta de política industrial y la desprotección que está sufriendo toda la cadena frente a las importaciones chinas y enfatizó que si bien “ayudan a controlar la inflación, tienen un poder destructivo sobre la actividad industrial”.
Los precios del dólar que están implícitos en la cotización de acciones y bonos que son operados en simultáneo en el mercado local y el exterior cayeron por sexta rueda seguida. El “contado con liquidación” a través del Bonar 2030 (AL30C) se pactó al cierre a $1.157,34 un mínimo nominal desde el 20 de mayo, mientras que el dólar MEP quedó a 1.132,56 pesos.
La prioridad del 2024 para el Gobierno estuvo centrada en bajar la inflación, pero la tarea todavía no está completa. Por eso, con el objetivo de reducir todavía más el índice en los próximos meses se avanzará hacia una reducción del “crawling peg”, es decir el ritmo mensual de ajuste del dólar oficial.
A días de que finalice la primera etapa del blanqueo de capitales el jueves 31, la que ha deparado un éxito mucho más contundente al previsto, ya se consolidan algunos datos que permiten aventurar que el Banco Central tendrá por delante un período de relativa calma en el mercado cambiario. Esto porque, de manera indirecta, el salto en el stock de depósitos en dólares termina alimentando la oferta de divisas. Por un lado, por la vía de los préstamos en dólares que se liquidan en el mercado cambiario. Por el otro, porque ese efecto hace presumir al sector agropecuario que se podría acercar el escenario de finalización del dólar blend, por el que liquidan 20% de sus exportaciones vía el contado con liquidación, lo que estimula el ingreso de dólares de ese sector. Así es que en octubre, el saldo positivo del Banco Central supera los USD 1000 millones.
Quienes hayan ejercido la profesión de economista analizando la evolución diaria de la economía argentina durante los últimos 40 años recordarán perfectamente las veces que se controló el tipo de cambio y, al mismo tiempo, el BCRA puso la tasa de interés como una zanahoria para que los inversores vendieran sus dólares a cambio de pesos, y con esos pesos hicieran depósitos a plazo fijo apostando a que la tasa de interés le ganara a la suba del dólar.
La baja del riesgo país, que ya se asoma a perforar la barrera psicológica de los 800 puntos básicos, no solo potencia el mejor clima en el mercado para todos los activos argentinos, acercando la posibilidad de volver al mercado de capitales para refinanciar deuda tal como empezaron a hacer ya grandes empresas del sector energético y también financiero, sino que despeja obstáculos para objetivos de corto plazo que, eventualmente, puedan derivar en el levantamiento del cepo cambiario. O, al menos, en la unificación cambiaria, el que se presume el paso clave definitivo antes de la eliminación de los controles de capitales.