El drama que vivió el jugador de la selección de Serbia que perdió un riñón durante el último Mundial de Básquet: “Podría haber muerto desangrado”

Boris Simanic pasó por dos intervenciones quirúrgicas después de sufrir un golpe en la zona abdominal durante su participación en la Copa del Mundo

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Un jugador de serbia perdió un riñon tras lesionarse en un partido de basquet
Borisa Simanic fue operado dos veces tras su lesión en el riñón

El basquetbolista serbio Borisa Simanic nunca podrá olvidar la Copa del Mundo que disputó con su selección en Filipinas, Japón en Indonesia y no por el hecho de que sus compañeros hayan llegado y caído en la final contra Alemania (83-77) sino porque estuvo muy cerca de perder la vida, de no haber sido por el médico de la delegación Dragan Gaga Radovanovic.

El joven de 25 años tuvo que despedirse de la cita mundialista después de sufrir un golpe en uno de sus riñones durante el partido por la tercera jornada de la competencia, cuando el sudsudanés Nuni Omot golpeó la zona renal de su rival mientras saltaba para colgar el balón.

Tras ese episodio, el jugador fue trasladado inmediatamente al hospital, en donde le realizaron hasta dos intervenciones quirúrgicas. Pero desde su llegada al centro médico nada fue fácil, afirmó el propio Radovanovic dos meses después en diálogo con el sitio Kurir. “Si hubiésemos esperado al dia siguiente para operarlo por primera vez, habría muerto desangrado”, reveló el profesional de la salud, al mismo tiempo que informó que el deportista había perdido cerca de 2,5 litros de sangre.

“Inmediatamente fuimos al hospital. Diez minutos después de la lesión estábamos en la ambulancia”, relató sobre los primeros momentos después de abandonar el recinto y agregó: “Se quejaba de dolores muy fuertes y por algunos síntomas me di cuenta inmediatamente de qué se trataba”.

Un jugador de serbia perdió un riñon tras lesionarse en un partido de basquet

Una vez dentro del hospital, el médico de la selección se dio cuenta que los equipos y el sistema eran “muy diferentes a los que estamos acostumbrados. Llegamos por la noche y en su mayoría había residentes y médicos jóvenes. Inexpertos”.

“Les comenté de qué se trataba el caso y qué había que hacer. Necesitabamos especialistas de escaneo y un escáner para ver qué sucedía dentro del abdomen. Pero no lo hicieron de inmediato porque tuvieron que pedir autorización a un cirujano que no se encontraba en el lugar. Los presioné para que actuaran rápido, sin autorización, porque les expliqué que el sangrado era grave. Enviaron las explicaciones a sus superiores y nos dijeron que tendríamos que esperar hasta el otro día. Enseguida ví que no podía ser posible y traté de contactarme con los médicos”.

Los minutos pasaban y Radovanovic explicó que Simanic comenzó a manifestar fuertes dolores, por lo que fue inyectado con fuertes analgésicos. “El dolor era signo de un sangrado importante y abundante en la propia zona del abdomen. Pedí que le hicieran una ecografía, o que me dejaran hacerla a mí. Me dijeron que no tenían ecógrafo después de cinco horas. Con la ayuda del Sr. Predrag Bogosavljev, a quien tuvimos que llamar de urgencia, aprobaron el escáner y cuando vieron lo que había allí, inmediatamente aparecieron un cirujano y un urólogo porque se dieron cuenta del estado de Boris”, recordó.

“Tuvieron suerte de que yo estuviera allí para reconocer el sangrado e insistir en que todo se lavara inmediatamente y no esperar al día siguiente”, confesó el profesional, dando a entender que si aguardaban más tiempo hubiera sido muy tarde.

Sin embargo, tras la primera operación y una leve mejoría, el cuadro del jugador empeoró: “Estuve todo el tiempo con él. Le avisé a los especialistas el fin de semana que no se encontraba bien, pedí que le hicieran otra exploración y ver cómo estaba ese riñón cosido. Luego se dieron cuenta de que la orina se filtraba hacia la cavidad abdominal y que era necesaria una segunda operación”.

Un jugador de serbia perdió un riñon tras lesionarse en un partido de basquet
El momento exacto en el que recibió el golpe

Finalmente, decidieron extirparle el riñón dañado ya que había sufrido una muerte postraumática del tejido. “La rotura central del riñón siempre es una lesión grave y, acompañada de una hemorragia masiva, puso en peligro su vida”, determinó.

“Las emociones que había allí y que le tocó atravesar fueron muy profundas. Especialmente después de la lesión y las dos cirugías”, consideró el especialista, quien afirmó que, afortunadamente, la historia podría acabar con un final feliz ya que nada le impide a su paciente volver a jugar.

“Tienes ejemplos de deportistas que jugaron al máximo nivel con un solo riñón. No se discute. Pero, por supuesto, el tiempo debe pasar. Para que este riñón acepte la función de ambos en las circunstancias cotidianas. Que sus heridas sanen bien. Después de eso, puedes pensar en cómo iniciarse nuevamente en el deporte. Primero, mayor actividad física y luego entrenamiento. Se debe controlar la función renal en todo momento”.

“La recuperación avanza satisfactoriamente, Borisa viene regularmente a los controles y le va muy bien. Se siente mucho mejor, se está rehabilitando psicológicamente y eso es algo importante después de todo lo que ha pasado. Ahora necesitamos tiempo”, sentenció el médico serbio.